Las razones geopolíticas de las ansias de EEUU por Groenlandia y el dominio del Ártico

Groenlandia -y el Ártico- están que arden. ¿Por qué?

Para poder estar en disposición de proyectar poder militar sobre estas rutas clave, y sobre todo para impedir que las puedan controlar sus rivales -China y Rusia- EEUU necesita tener Groenlandia

Si hace algunas décadas alguien hubiera preguntado por los “puntos calientes” del planeta, los enclaves o regiones que son decisivos desde el punto de vista geopolítico, seguramente todo el mundo habría mencionado a Oriente Medio, la península de Corea o el Mar de China… pero nadie hubiera pensado en los hielos del Círculo Polar Ártico, o en la gélida isla de Groenlandia.

Y sin embargo, la importancia de esta helada región del planeta se ha multiplicado al mismo tiempo que se acelera el calentamiento global. Porque el deshielo ha hecho aparecer nuevos e importantísimos yacimientos -de hidrocarburos o tierras raras- y ha abierto a la navegación nuevas rutas comerciales que juegan un decisivo papel en la geoestrategia de la superpotencia norteamericana.

Comprendamos las razones de las ansias de Trump sobre Groenlandia, y por extensión, sobre el Ártico.

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Trump sobre Groenlandia: van con todo

Greensteak Alex Falcó Chang (Cuba)

Dinamarca y Groenlandia han fracasado en su intento de frenar las ansias de Trump. Tras la cita de los ministros de asuntos exteriores danés y groenlandés con JD Vance y Marco Rubio -donde plantearon su negativa cerrada a vender la isla o a ceder su soberanía a EEUU- ha quedado claro que la superpotencia tiene la firme intención de apoderarse de la isla por todos los medios a su alcance, incluido el uso de la fuerza, alegando «razones de seguridad nacional».

La opinión pública de los 56.000 habitantes de la isla, que siempre ha albergado importantes tendencias independentistas, ha virado por completo ante la agresividad de EEUU. «Si nos obligan a escoger entre EEUU y Dinamarca, nos quedamos con Dinamarca»,

«El sentimiento proestadounidense ha desaparecido», dice a la SER el explorador español Ramón Larramendi, que lleva 30 años residiendo en Groenlandia. «Era un país razonablemente proamericano, pero ahora mismo la opinión pública es inequívoca, clara y prácticamente unánime: están totalmente en contra y bastante indignados con ser una mercancía. Groenlandia está en una fase de descolonización de Dinamarca y no queremos salir de una descolonización para entrar en otra», explica. Si EEUU se apodera de Groenlandia, «sin duda el sentimiento sería de resistencia y de defensa».

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¿Razones de “seguridad nacional”?

La posibilidad de que EEUU se apodere por la fuerza militar de Groenlandia, invadiendo un territorio bajo soberanía de Dinamarca, un país de la Unión Europea y de la OTAN, es una muestra más de que EEUU está imponiendo una Dictadura Hegemonista Mundial, donde está dispuesto a dinamitar el orden y la legalidad internacional. Y donde los países europeos van a ser sometidos a un trato extremadamente vejatorio y de vasallaje.

Mapa de de Groenlandia, algunos de sus yacimientos, y las rutas que transitan cerca de sus costas. Infografía de Álvaro Merino para El Orden Mundial.

A pesar de que ya cuenta con una base militar en la isla, EEUU alega razones de «seguridad nacional» para apoderarse de Groenlandia. Pero eso no quiere decir que si no invade la isla, EEUU esté amenazado. Lo que quiere decir es que la superpotencia necesita tener ese territorio por sus imperativos estratégicos y geopolíticos, para mantener su hegemonía mundial en franco declive, amenazada por el auge de la lucha de los pueblos y países del mundo y también por el ascenso de los BRICS+, en particular en este caso de China y de Rusia.

Comprendamos las razones de las ansias de Trump sobre Groenlandia, y por extensión, sobre el Ártico

Las verdaderas razones son varias. Por una parte están las inmensas riquezas que tiene el subsuelo de Groenlandia, y que el deshielo provocado por el calentamiento global ha dejado accesibles. Aunque sólo se basan en evaluaciones geológicas y no de prospecciones, se estima que bajo el suelo de Groenlandia hay más de 35.000 millones de barriles de petróleo y equilaventes (gas natural o gas licuado). Pero no sólo es eso, la isla alberga numerosas reservas de minerales estratégicos como cobre, níquel, zinc, titanio o uranio. Pero son sus cuantiosas reservas en tierras raras, de 1,5 millones de toneladas según las estimaciones del Servicio Geológico de EEUU, las que han despertado mayor interés.

Si ampliamos la mirada y miramos al conjunto del Ártico, «se estima que bajo la capa de hielo se encuentra una reserva de petróleo equivalente a 90.000 millones barriles, lo que supondría el 5,9% de las existencias mundiales conocidas o, lo que es lo mismo, el triple de las que posee EEUU», dice Alvaro Merino en El Orden Mundial.

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Las rutas del Ártico: la verdadera clave

Siendo las riquezas naturales de Groenlandia un valiosísimo botín que despierta la voracidad del gran capital norteamericano, y una de las razones de la voracidad de la Casa Blanca sobre este territorio, no es el principal.

Sobre todo, la importancia estratégica de Groenlandia radica en su papel de control de las nuevas rutas comerciales que el deshielo está abriendo en el Artico, o que permanecen más meses abiertas y navegables. EEUU necesita controlarlas, pero sobre todo debe evitar que las controlen China o Rusia.

¿Cuáles son esas rutas?

La Ruta del Noreste por la costa de Siberia puede hacer que las mercancías chinas ahorren un 33% del tiempo en su trayecto de Asia a Europa.
Infografía de Álvaro Merino para El Orden Mundial.
  1. Primero está la Ruta del Noreste, controlada por Rusia, que discurre por la costa de Siberia, y que para los cargueros chinos supone una alternativa a la ruta tradicional -Indico-Mar Rojo-Mediterráneo-, y un considerable ahorro de entre 15 y 20 días en la duración del trayecto China-Europa. Pero sobre todo, una ruta que permite a China dejar sin efecto los esfuerzos norteamericanos por controlar el Estrecho de Bar al Mandeb o el Canal de Suez
  2. Segundo, la Ruta del Noroeste, que arrancando por el Estrecho de Bering entre Alaska y Rusia, discurriría por la costa helada del norte de Canadá, hasta llegar a la Bahía de Baffin y al Estrecho de Davis entre Groenlandia y Canadá. Es en la costa oeste groenlandesa donde están los principales núcleos de población. Esta Ruta quedaría en los hechos completamente bajo control de EEUU tras una eventual invasión de la isla.
  3. Hay una tercera e hipotética ruta, no abierta aún, pero que el avance del calentamiento puede acabar abriendo, que es la Ruta Central o Transpolar, que literalmente trasncurriría por latitudes polares y que acoraría aún más las distancias. Permitiría la navegación desde el Estrecho de Bering hasta las aguas del Atlántico Norte, pasando entre Groenlandia e Islandia, o incluso descendiendo hacia Europa. Un nuevo camino marítimo entre Europa y Asia que el deshielo puede hacer emerger, modificando los flujos del comercio internacional y haciendo del Ártico una región aún más codiciada.

Para poder estar en disposición de proyectar poder militar sobre estas rutas clave, y sobre todo para impedir que las puedan controlar sus rivales -China y Rusia- EEUU necesita tener Groenlandia. Esta es la razón fundamental de sus ansias de dominio sobre la isla.