Toda Europa sigue espectante el curso de las elecciones en Hungría, donde por primera vez en más de una década, el ultraderechista Viktor Orbán -gran aliado de Trump, pero también de Putin- en la Unión Europea, puede perder en las urnas ante un candidato conservador pero moderado, y sobre todo, al contrario que el ultra de Fidesz, comprometido con la Unión Europea.
Unas elecciones cuyas implicaciones van mucho más allá de Hungría, porque su resultado puede afectar drásticamente a los planes disgregadores que tanto la Casa Blanca como el Kremlin tienen para Europa.
Dieciséis años lleva gobernando el ultraderechista Viktor Orbán en Hungría. Una década y media en la que ha impuesto un régimen iliberal, extremadamente autoritario y antidemocrático, donde las libertades y derechos civiles -especialmente de migrantes, mujeres y minorías sexuales- han sido maniatados, donde el gobierno controla la Justicia y los medios de comunicación, y donde se censura y se sanciona a todo el que se atreva a criticar a Orbán y a su partido, Fidesz.
Un gobierno húngaro que -alineado tanto con Trump como con la Rusia de Putin- se ha dedicado a socavar a la Unión Europea, siendo el ariete de las políticas más reaccionarias y disruptivas tanto de Washington como de Moscú.
Pero ahora toda esta tenebrosa «era Orbán» puede estar a punto de acabar. Porque todas las encuestas dicen que los ultras de Fidesz puede perder las elecciones parlamentarias el domingo 12 de abril de 2026. Su rival, el centrista y europeísta Peter Magyar, líder del mayor partido de la oposición (Tisza-Partido Respeto y Libertad), le llevaría 16 o incluso 20 puntos de ventaja a pocas semanas de los comicios, mientras se suceden multitudinarias movilizaciones que llenan las avenidas de Budapest y otras capitales húngaras.
Ante el empuje de Magyar en las encuestas y en la calle, Orbán ha contraatacado, acusando a su rival de estar «pagado por Ucrania y por Bruselas». Pero a su vez, Magyar ha deslizado que hay que estar alerta ante injerencias electorales del Kremlin… y del trumpismo.
