En estos momentos, Lula volvería a ser reelegido presidente de la República Federal de Brasil por una diferencia de más de 2,5 millones frente al senador ultraderechista e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El horario de cierre de los colegios electorales ha sido extendido en dos horas por decisión de juez, que ha atendido la petición de la campaña de Lula de ampliar el horario al detectar problemas en el transporte en varios lugares.
«Si gano las elecciones, será gracias sólo al pueblo brasileño, que se ha movilizado como un ejército en defensa de la democracia», dijo Lula hace pocos días. Y esto es exactamente lo que ha pasado.
Nunca había ocurrido que unas elecciones brasileñas cambiaran de signo de la primera a la segunda vuelta. Pero a lomos de una gigantesca movilización popular -nunca vista en Brasil- la izquierda carioca ha conseguido revertir el triunfo inicial de Flavio Bolsonaro y darle un nuevo gobierno a Lula de Silva. Brasil, el gran gigante económico y demográfico de América Latina, logra detener la ola de gobiernos de extrema derecha sometidos al trumpismo que se abate sobre el continente.
