Los ataques de EEUU e Israel contra Irán colocan al mundo ante una situación critica

Emergencia global

Para defender su hegemonía EEUU, junto con Israel, siembran la guerra y ponen en riesgo la paz mundial.. La guerra desatada por EEUU e Israel no solo amenaza la paz, ataca las condiciones de vida de todos los pueblos a través de una masiva subida de precios. La Dictadura Mundial de Trump ha desatado una auténtica emergencia global

Trump y Netanyahu han encendido una cerilla y la han arrojado sobre un bidón repleto de gasolina. Al atacar Irán están provocando el estallido de una guerra que ya sobrepasa las fronteras de Oriente Medio. Quieren dinamitar el derecho internacional para imponer una “ley de la selva” donde se imponga, a base de bombas, la voluntad de la superpotencia. Y ya estamos sufriendo una crisis energética, con un alza de precios que golpea las condiciones de vida de todos los pueblos del mundo.

Es urgente la unidad de todo el planeta para detener la barbarie desatada por EEUU y su gendarme local, Israel. Ahora más que nunca: ¡Hay que parar la guerra!

.

Grave peligro para la paz mundial

Otra vez más: ¡No a la guerra!

Todos sabían que atacar Irán era azuzar un conflicto de imprevisibles consecuencias en la zona más explosiva del planeta. Ni a EEUU ni a Israel le ha preocupado lo más mínimo esta advertencia. Ya lo estamos sufriendo. Todos los países de Oriente Medio están sufriendo los estragos de una guerra que amplía peligrosamente su radio de acción, afectando a Turquía o a Chipre, territorio europeo.

Greenpeace desplegó una pancarta gigante con el mensaje “NO A LA GUERRA” en la Puerta del Sol de Madrid

En junio del año pasado los ataques de Washington y Tel Aviv contra Irán ya mantuvieron en vilo al mundo durante 12 días. Ahora, el peligro es mayor. EEUU e Israel han lanzado una ofensiva militar masiva. El secretario de Defensa norteamericano anuncia que puede durar hasta ocho semanas, y analistas militares advierten que, en el peor escenario, se prolongaría durante medio año. Cuando los muertos ya se contaban por centenares, Trump declaró: “ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza”.

Existían negociaciones, en las que el régimen iraní estaba dispuesto a aceptar todas las condiciones que se le exigían. Pero EEUU había decidido atacar, para fortalecer su hegemonía a golpe de guerras.

Los masivos bombardeos han asesinado al ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo de Irán, y a otros 48 altos cargos del régimen. Ya han provocado, solo en Irán, 1.200 muertes, la mayoría civiles. Y más de medio millón de desplazados. Ya lo habían demostrado en Gaza, y ahora EEUU e Israel vuelven a dejar claro hasta dónde pueden llegar. Han bombardeado una escuela infantil asesinando a 165 personas, 100 de ellas niñas. Y atacado dos hospitales en Teherán.

Atacar masivamente a Irán es encender la mecha de una guerra regional en Oriente Medio de consecuencias devastadoras. Ya está sucediendo.

Irán no es Venezuela. Tiene casi 100 millones de habitantes. Puede movilizar a un millón de soldados. Y es el el 15º país del mundo por poder militar.

El régimen iraní no se va a desmoronar, y estaba preparado para un ataque. Ya ha reemplazado a los dirigentes asesinados y está dando una contundente respuesta. Atacando las bases norteamericanas en la región y algunas embajadas de EEUU. Y golpeando a los países de la zona que colaboran con EEUU, desde Arabia Saudí o Catar a Siria o Irak. La guerra ya se ha extendido al Líbano. Hay 14 países afectados por esta oleada bélica.

Y sobrepasa las fronteras de Oriente Medio. Turquía, puente entre Europa y Asia, ha interceptado un misil. Azerbaiyán, en el Cáucaso, ha sufrido un ataque. La onda bélica llega hasta Chipre, territorio de la UE, donde una base británica ha sido bombardeada con drones.

Y no debemos olvidarnos de Palestina. Un Israel fortalecido tendría más manos libres para ejecutar el genocidio en Gaza o anexionarse Cisjordania.

El ataque de EEUU e Israel ha provocando una guerra de incalculables consecuencias. La paz mundial está en peligro. Hay que detener la guerra, e imponer una paz justa en Oriente Medio, que exige también acabar con el genocidio en Gaza.

.

EEUU dispara contra el derecho internacional

La “ley de la selva” o una dictadura mundial made in USA

Cada vez más voces en todo el planeta denuncian que EEUU pretende retrotraer al mundo a una especie de “ley de la selva”, donde no existan normas y solo impere la fuerza militar de la superpotencia.

Estamos hablando de un golpe global. Washington quiere dinamitar todo el derecho internacional porque no acepta ningún límite a su dominio. Para imponer una auténtica dictadura mundial.

Con el ataque a Venezuela presentaron su rostro. Ahora con Irán han doblado la apuesta. Han bombardeado a un país soberano, sin que exista ningún ataque previo, asesinando a su máximo dirigente. Lo han hecho teniendo en contra a todos los organismos internacionales, empezando por la ONU. Y lo han ejecutado en solitario, con el único apoyo de su “perro de presa” local, Israel.

Evidenciando que están dispuestos a poner en peligro la paz y la estabilidad globales para defender su hegemonía.

No podemos aceptar que EEUU, que sigue amenazando a Groenlandia, México o Cuba, se auto otorgue, por encima de la legalidad internacional, la capacidad de bombardear el país que desee. La “ley de la selva” de Trump es un infierno para todo el planeta.

Hoy, defender el derecho internacional es revolucionario. No es una cuestión legal. Es enfrentarse a la barbarie que los EEUU de Trump quieren imponer a todo el planeta.

.

.

Crisis energética y precios por las nubes

Más guerra es más saqueo

La ofensiva militar de EEUU e Israel no solo amenaza la paz, también ataca las condiciones de vida de todos los pueblos.

Oriente Medio es el corazón energético del mundo. Sacudirlo con la guerra encarece la energía, disparando los precios. Ya está sucediendo.

Se ha cerrado el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo y el gas mundiales. Generando una crisis energética que sacude la economía global. En los primeros días tras los ataques el gas subió un 70%, y varios analistas advierten que si se prolonga la guerra el precio del petróleo podría duplicarse.

Ya lo estamos sufriendo. La gasolina ya cuesta más cara. Y el precio de la luz se ha triplicado en solo una semana.

Azuzando una oleada inflacionaria que, como sucedió con la invasión rusa de Ucrania, dispare una nueva oleada de saqueo. Entonces bancos y monopolios subieron los precios muy por encima de lo que dictaba el encarecimiento del gas, multiplicando sus ganancias a base de saquear nuestros bolsillos. Ahora todo apunta a que puede suceder lo mismo.

Esta crisis energética afectará a todos los países… menos a EEUU, autosuficiente en petróleo y gas y gran exportador energético. Washington ya es el país al que España compra más gas y petróleo. Una subida del precio de la energía significará que pagaremos más a la superpotencia. EEUU provoca la guerra, y se forra con sus efectos.