Resultado de las elecciones en Castilla y León

Elecciones en Castilla y León: gana el PP, el PSOE remonta, Vox se frena, y una izquierda dividida no entra en el hemiciclo

El presidente castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco gobernará la comunidad otros cuatro años más, pero dependerá de unos pactos con Vox que ya se atragantan en Extremadura o Aragón. El PSOE pone pie en pared y gana votos y escaños. Vox sube, pero muy limitadamente.

Leídas en clave nacional, las elecciones de Castilla y León dibujan un visible cambio de tendencia. Mañueco renueva su mandato en Castilla y León, logrando un 35%, pero volverá a necesitar a la ultraderecha para gobernar. Los de Vox ganan un escaño, pero traban su ascenso. El PP no sólo gana en una comunidad en la que llevan 40 años gobernando, sino que -al contrario que en Extremadura o Aragón- lo hace aumentando en votos, y sin que sus socios necesarios de investidura, la ultraderecha de Vox, aumente notablemente, lo que hará que el pacto no sea tan caro. «Hemos duplicado en votos a Vox», dijo un Mañueco exultante, mandando un recado a los de Abascal.

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PP, victoria clara

El éxito del PP en esta comunidad no es discutible. Mejora sus resultados en todas las provincias, gana 54.000 votos y dos escaños más que en 2022. En Aragón y Extremadura la victoria de los populares fue agridulce: ganaron pero con desgaste, y fracasando en su expectativas de reducir o eliminar su dependencia de Vox. Aquí Mañueco había declarado que se conformaría con subir un solo voto, y por eso -en una Castilla y León que este verano ha sufrido una pavorosa ola de incendios, y la nefasta gestión de los populares, algo que sólo ha pasado factura en puntos muy localizados como las comarcas leonesas- el resultado de este 15M sabe a victoria clara.

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Vox avanza, pero poquito

Hay quien habla de gatillazo. Después del notable aumento de los ultras en Extremadura y Aragón, los de Abascal confiaban en otros resultados que siguieran impulsando su ascenso, pero las urnas les han dado un magro aumento.

Querían superar el umbral del 20%, pero apenas han rozado el 19% de los votos (lo que significa el 12% del censo), mejorando en un punto y un escaño que es evidente (por las caras de contrariedad en la noche electoral) que les sabe a poco.

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PSOE, resultados satisfactorios

Y el PSOE no sólo frena su caída, sino que mejora sus resultados. Noche satisfactoria entre los seguidores de Carlos Martínez, pero también de alivio en Ferraz y la Moncloa. Los socialistas aglutinan el voto progresista y ganan dos escaños, deteniendo la hemorragia y quedando por delante en provincias como León o Soria. En esta última provincia ha sido decisivo el tirón del candidato, Carlos Martínez, alcalde de la capital desde hace 19 años, que ha recuperado gran parte del terreno perdido en 2022 ante la candidatura localista de Soria Ya. En León, el voto de castigo contra los incendios se ha repartido entre los socialistas y UPL.

Unión del Pueblo Leonés y Por Ávila revalidan sus tres y un escaño, respectivamente, y Soria Ya baja a un parlamentario. La izquierda a la izquierda de la socialdemocracia queda fuera del Parlamento.

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La división desmoviliza a la izquierda de la izquierda

En Común (Izquierda Unida – Sumar -Verdes) queda como la quinta fuerza política en votos (27.605) pero al no superar el umbral del 3% en ninguna circunscripción provincial, se queda sin escaños. Podemos-Alianza Verde obtiene unos pésimos resultados con 9.225 votos. En las anteriores elecciones de 2022, a las que ambas formaciones concurrieron juntas, lograron 62.138 votos. Ahora la suma de las dos llega a 36.830 votos, es decir, ese espacio político ha perdido 25.308 apoyos. Una parte se ha desmovilizado, otra se ha ido al PSOE

Ignorando las lecciones de Extremadura, donde la unidad de las candidaturas a la izquierda del PSOE -Unidas por Extremadura- logró movilizar e ilusionar a este espacio político, obteniendo unos excelentes resultados; o de Aragón, donde la Chunta logró concitar el apoyo de otras fuerzas distintas, concentrando el voto y duplicando sufragios y escaños; en Castilla y León ese espacio a la izquierda del PSOE comparecía no sólo fragmentado, sino enfrentado.

Esto, junto a una ley electoral aberrante que deja sin representación a más de 27.000 votos, ha dado como resultado un fiasco para este espacio político. Muchas reflexiones que hacer.