La Audiencia Nacional acusa a Zapatero por corrupción

El “shock” Zapatero

El auto de la Audiencia Nacional contiene indicios que habrá que investigar. Pero quien ha aportado la información para inculpar a Zapatero no es un juez ultra ni las “cloacas del Estado” sino los EEUU

Zapatero, uno de los apoyos claves de Sánchez, deberá comparecer ante la justicia acusado de ser el líder de una trama de corrupción. Nada más conocerse la noticia ya se había transformado en un escándalo nacional.

Todo arranca del rescate público de 53 millones otorgado a la areolínea hispano venezolana Plus Ultra durante la pandemia. Supuestamente, Plus Ultra pagó mordidas para asegurarse la concesión de esta ayuda. Y se acusa a Zapatero de haber utilizado sus conexiones como ex presidente a favor de Plus Ultra. Según el juez, él y su entorno -la empresa de sus hijas- habrían cobrado hasta 2,5 millones de esta trama. Organizando, según el auto judicial, una compleja red de empresas pantalla, algunas radicadas en Dubai, para ocultar estos pagos de mordidas ilegales.

Al cierre de esta edición se está empezando a filtrar parte del sumario, que pronto se conocerá en su totalidad, ofreciendo nuevas revelaciones que estrechan el cerco contra Zapatero.

El auto del juez Calama que inculpa al ex presidente es demoledor, y sus repercusiones se dispersan en tres direcciones.

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En primer lugar, no parece que estemos ante un nuevo caso de “lawfare”. El auto que inculpa a Zapatero es sólido. No aporta pruebas directas, todavía estamos en el inicio de la investigación, pero sí muchos indicios probados que, como reconocen juristas y políticos de uno y otro signo, permite acusar al ex presidente.

No estamos ante un “caso Peinado”, el juez ultra que mantiene viva una chapuza de instrucción para inculpar a la mujer de Sánchez. Ni ante un episodio similar a cuando el Tribunal Supremo condenó al Fiscal General del Estado, retorciendo la ley y casi sin pruebas, para perjudicar al gobierno.

No sabemos a qué va a conducir este caso. Y existe la presunción de inocencia. Pero este no es un caso impulsado por la denuncia, con retales de periódicos, de una asociación ultra como Manos Limpias. Sino un caso que lleva ya 19 meses de investigación, arranca de una una denuncia internacional, y en el que ha participado la Fiscalía Anticorrupción.

El auto recoge conversaciones de los directivos de Plus Ultra que señalan a Zapatero como intermediario clave: “Zapa es nuestro contacto”, “nuestro pana Zapatero detrás”, “mañana Zapatero interviene directamente, va a intentar que nos den los permisos”….

Se aportan datos de 174 transferencias para seguir el rastro del dinero. Con pagos muy sospechosos. Zapatero cobró una muy abultada cantidad, 1,5 millones, por “asesorar”. Y la empresa de las hijas de Zapatero casi 300.00 euros por maquetar un documento.

No toleramos la corrupción. Que se investigue hasta el final. Y que Zapatero, si es culpable, y todos los que se han beneficiado de esta trama, paguen.

En segundo lugar, provoca una enorme inquietud saber dónde está el origen que ha desatado la “tormenta Zapatero”. La información que ha permitido inculpar al ex presidente no proviene de una organización ultra, tipo Manos Limpias, ni de un “juez facha”, ni de las “cloacas del Estado” español. Es peor. La ha puesto en circulación el Estado norteamericano.

Embajada de EEUU en Madrid

Es el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU, a través de una sus ramas, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional, quien aportó a la policía española el contenido del móvil del empresario venezolano Rodolfo Reyes, accionista de Plus Ultra. Estas conversaciones apuntaban directamente a Zapatero, que hasta entonces no estaba en el punto de mira.

EEUU ha decidido hacer pública una información sensible, que inevitablemente iba a provocar una crisis política.

Una vez más, EEUU interviniendo en la política española. Estas maniobras, las de la superpotencia y no la de los Peinado de turno, son las más inquietantes.

En tercer lugar, la imputación de Zapatero afecta al ánimo de amplios sectores progresistas, tanto del PSOE como de los que están situados a la izquierda de la socialdemocracia.

Esto es independiente de la posición ante los años de gobierno de Zapatero. Desde estas páginas apoyamos medidas impulsadas por los gobiernos de Zapatero, como la ley del matrimonio homosexual o la retirada de tropas de Irak. Pero jamás hemos considerado, ni ahora ni antes, que fuera el gran “referente moral” de la izquierda. El 15-M se levantó contra los gobiernos de Zapatero. Y no olvidamos que fue ZP quien inició los recortes o cambió la Constitución para que cobraran antes los bancos extranjeros que los jubilados españoles. Cumpliendo, con un servilismo extremo, órdenes de Obama o Merkel.

Pero, objetivamente, la imputación de Zapatero contribuye a desmovilizar, o al desencanto, de sectores de la mayoría social de izquierdas.

El “meteorito Zapatero” ha impactado. Apenas estamos empezando a ver los primeros efectos de su llegada. Lo que sí sabemos es que ha sacudido sin remedio el tablero político español.