El peligro de perder a toda una generación de cientí­ficos

«La abrupta contracción de la oferta pública de empleo en I+D iniciada en 2008 ha alcanzado niveles brutales, cercanos al colapso total, como evidencia la caí­da en más de cinco veces de la oferta de plazas de cientí­ficos titulares, el nivel de entrada a la plantilla del Consejo Superior de Investigaciones Cientí­ficas (CSIC). Este cierre patronal, forzado desde el Gobierno, supone una bofetada para las esperanzas de los jóvenes investigadores que han tenido la desgracia de culminar ahora, aupados por el fuerte empuje de la ciencia española en los últimos años, su ciclo de formación, para encontrarse con las puertas de la consolidación cerradas a cal y canto.»

El roblema es que los jóvenes investigadores saben bien que, al concluir el ciclo de formación, típicamente el final del contrato de cinco años del Programa Ramón y Cajal, solo hay la consolidación (cuyas puertas están cerradas), la emigración o el abandono de la carrera científica. Nos arriesgamos, ni más ni menos, que a perder toda una generación de científicos, precisamente aquellos que han de cargar sobre sus espaldas con la responsabilidad de llevar a este país hacia un nuevo modelo de sociedad necesariamente basada en el conocimiento. (EL PAÍS) EL ECONOMISTA.- Una decena de gigantes del Ibex ha invertido más de 24.000 millones de euros en compras foráneas en plena crisis. Las adquisiciones se aceleran en lo que va de año y dejan de media una operación al mes. ACS, el Santander y Telefónica son sus máximos exponentes. La inversión realizada por las principales empresas del Ibex en la reciente ofensiva internacional suman más de 24.250 millones de euros en los dos últimos años. En esa cifra no se registran las operaciones realizadas a través de canje de acciones. Si así fuera, el importe rebasaría con holgura los 30.000 millones de euros. EL MUNDO.- El PNV enfrió ayer los anuncios triunfalistas que aseguran que el pacto con Zapatero está hecho. Ha habido avances, sí, pero aún queda camino por recorrer. La semana que viene, la Ejecutiva de la formación analizará la última oferta con la que podría despejarse el horizonte. Por ahora, las negociaciones abordan fundamentalmente la deuda pendiente del curso pasado; las políticas activas de empleo, además de otras posibles transferencias en materia laboral. La factura de 2011 apenas se ha puesto sobre la mesa. Los nacionalistas no tiene prisa, saben que la presión recae en el PSOE y su Gobierno. El presidente del EBB, Iñigo Urkullu, recordó que en Sabin Etxea no tienen ninguna aspiración de ser «el salvavidas» de nadie. Opinión. El País El peligro de perder a toda una generación de científicos Carlos M. Duarte La afirmación del Gobierno de que los ajustes presupuestarios preservarían la financiación publica en I+D se fundamentaban, principalmente, en el compromiso de mantener la financiación del Plan Nacional de I+D, que finalmente este año también ha sufrido recortes. Habría sido una buena noticia para un país que lucha por salir de la crisis con un nuevo modelo de crecimiento, basado en el conocimiento. Como suele ocurrir, el demonio se esconde en los detalles y el debate en torno a la financiación de la I+D, centrada en el Plan Nacional de I+D, oculta que este Plan, que permite ejecutar proyectos de investigación, solo garantiza el avance científico en la medida que los proyectos sean propuestos por científicos con ideas brillantes y los conocimientos técnicos avanzados necesarios para desarrollarlas. Es este pilar básico de nuestro sistema de I+D, la consolidación de una comunidad científica de excelencia, y no el Plan de I+D, lo que el ajuste presupuestario ha colocado en grave riesgo. La formación de investigadores es un proceso largo, que se extiende durante cerca de 12 años, en promedio, desde la licenciatura, en ciclos pre y posdoctorales hasta que los científicos consolidan su carrera con un puesto de trabajo permanente en la universidad, en los Organismos Públicos de Investigación o -en contados casos- en los departamentos de I+D de empresas. La consolidación laboral del joven investigador es importante más allá del punto de vista de la estabilidad laboral, ya que es requisito imprescindible para que alcance la plena independencia científica y forme un grupo de investigación, pasos necesarios para poder desarrollar sus ideas. El periodo de crecimiento de la ciencia española en financiación, plataformas para la investigación y en recursos humanos durante los últimos seis años la impulsó por una senda de progreso sin precedentes que la prestigiosa revista Nature calificó como una "Edad de Oro de la ciencia Española". Fruto de este renacimiento es la generación más brillante de jóvenes científicos que nuestra sociedad haya dado, como se plasma en el éxito y competitividad de nuestros jóvenes investigadores en las convocatorias del European Research Council (ERC), que ejecuta el programa Ideas del 7º Programa Marco de la UE. Nuestros jóvenes investigadores ocupan el sexto puesto en número de contratos del ERC, que es extraordinariamente exigente en la selección, bajo el único criterio de la excelencia de los investigadores y sus ideas. La abrupta contracción de la oferta pública de empleo en I+D iniciada en 2008 ha alcanzado niveles brutales, cercanos al colapso total, como evidencia la caída en más de cinco veces de la oferta de plazas de científicos titulares, el nivel de entrada a la plantilla del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este cierre patronal, forzado desde el Gobierno, supone una bofetada para las esperanzas de los jóvenes investigadores que han tenido la desgracia de culminar ahora, aupados por el fuerte empuje de la ciencia española en los últimos años, su ciclo de formación, para encontrarse con las puertas de la consolidación cerradas a cal y canto. Cualquier análisis realista anticipa que pasarán al menos tres años hasta que la oferta pública de empleo comience a recuperarse, mientras se seguirán acumulando más y más jóvenes investigadores al borde del abismo del fin de su ciclo de formación. El colapso y tapón resultantes serán de tal magnitud que tardaremos al menos una década en alcanzar el equilibrio perdido entre oferta publica de empleo en I+D y la afluencia de jóvenes investigadores con méritos suficientes para ser consolidados. El problema es que los jóvenes investigadores saben bien que, al concluir el ciclo de formación, típicamente el final del contrato de cinco años del Programa Ramón y Cajal, solo hay la consolidación (cuyas puertas están cerradas), la emigración o el abandono de la carrera científica. Nos arriesgamos, ni más ni menos, que a perder toda una generación de científicos, precisamente aquellos que han de cargar sobre sus espaldas con la responsabilidad de llevar a este país hacia un nuevo modelo de sociedad necesariamente basada en el conocimiento. Lo que está en juego no es solo el futuro de esas mujeres y hombres en cuya formación hemos invertido más de una década de esfuerzo y recursos, sino, ni más ni menos, el futuro de nuestra sociedad. Solucionar este problema requiere movilizar toda la acción de Gobierno, con la misma urgencia y determinación con la que ésta ha actuado -eso sí, tras un largo período de incredulidad y titubeo- para recortar nuestros salarios y congelar nuestras pensiones. La solución ha de venir de la mano de una Ley de la Ciencia que arrastra los pies en su tramitación, pero que ha de introducir, no el año que viene ni el 2012, sino mañana mismo un sistema de contratación indefinida para jóvenes investigadores que permita consolidar esta nueva generación de investigadores con un modelo laboral que supere las rigideces del sistema funcionarial y aporte competitividad a nuestro sistema de I+D. Es hora también de que nuestras grandes empresas, inhibidas durante demasiado tiempo de la responsabilidad social de crear conocimiento, arrimen el hombro y se apunten a la cultura del mecenazgo de la ciencia, patrocinando contratos y cátedras para estos investigadores. Será un mecenazgo menos lucido que el de grandes eventos deportivos, pero que marcaría una nueva era en la responsabilidad social del sector privado. Esta generación no tiene, precisamente por no estar consolidada, voz en el debate en torno a la financiación de la I+D, dominado por intereses corporativistas de directores de laboratorios y agrupaciones científicas. Por eso utilizo esta tribuna para llamar al compromiso de todos con la nueva generación de investigadores, que ha de verse reflejado en la distribución de las partidas presupuestarias. La realidad es tozuda y a la tentación de tirar por el atajo de la innovación como panacea que engulle una porción cada vez mayor de los recursos para I+D, se contrapone la verdad de Perogrullo de que para cosechar se ha de sembrar primero. Sembremos pues y apostemos decididamente por la nueva generación de investigadores que está llamada a servir de punto de apoyo para desplazar la sociedad española desde la cultura del pelotazo y el ladrillo a la del conocimiento. EL PAÍS. 16-9-2010 Reportaje. El Economista Las empresas españolas vuelven a comprar: se gastan 24.000 millones fuera F. Tadeo / A. Lorenzo Una decena de gigantes del Ibex ha invertido más de 24.000 millones de euros en compras foráneas en plena crisis. Las adquisiciones se aceleran en lo que va de año y dejan de media una operación al mes. ACS, el Santander y Telefónica son sus máximos exponentes. El fenómeno televisivo de Españoles por el mundo debería tener su versión empresarial. La búsqueda de nuevos clientes -en parte por la saturación de los mercados domésticos-, y las felices experiencias de las compañías que han sabido diversificarse con inteligencia son algunos de los motivos que justifican la irrupción de nuevas multinacionales Made in Spain. Los méritos se los reparten una decena de corporaciones españolas, que han dado un salto cualitativo y cualitativo en los últimos años, sin temer por las incertidumbres propias de los convulsos tiempos de la crisis económica. El nuevo curso ha traído una reactivación de las adquisiciones, con ACS, el Santander y Telefónica como máximos exponentes. La inversión realizada por las principales empresas del Ibex en la reciente ofensiva internacional suman más de 24.250 millones de euros en los dos últimos años. En esa cifra no se registran las operaciones realizadas a través de canje de acciones. Si así fuera, el importe rebasaría con holgura los 30.000 millones de euros. La conquista exterior se ha concentrado en Europa y en el continente americano, (desde Estados Unidos a Brasil). África sigue siendo un territorio por descubrir, mientras que Asia es la asignatura pendiente entre las grandes. Manda el sector financiero Pese a que la apuesta internacional de las empresas españolas es notable, las grandes adquisiciones llevan el sello de un puñado de líderes. El sector financiero español ha sido especialmente activo, con un póker de entidades entregadas al crecimiento a través de adquisiciones: Santander, BBVA, La Caixa y Caja Madrid. En telecomunicaciones sólo se puede hablar de Telefónica, que ha sacado a pasear su chequera con especial generosidad en su empeño de aprovechar las oportunidades del mercado y, al mismo tiempo, extender su diversificación geográfica. Las constructoras y concesionarias, muy activas antes de la crisis, han tenido un perfil bajo en cuestiones de compras lejos de las fronteras nacionales. Aún así algunas de ellas han aprovechado sus oportunidades. La última gran operación industrial anunciada hasta el momento la protagoniza, precisamente, ACS, que va a lanzar una oferta por la totalidad de su participada alemana Hochtief, con el objetivo de convertirse en una de las tres mayores empresas del sector a nivel mundial. Quien ya es líder es el Santander. Al menos en lo que respecta a beneficios en Occidente. Su estrategia de crecimiento le ha supuesto un salto cualitativo. El grupo cántabro es el banco que más ha aprovechado las oportunidades de la crisis para crecer. Sus once compras así lo avalan. En los dos años y medio que llevamos de crash financiero y recesión económica, la entidad española ha realizado once adquisiciones y todas con el objetivo de liderar los mercados donde opera. Así se ha convertido en uno de los tres principales agentes financieros del Reino Unido gracias a la toma de control de Aliance & Leicester y parte del negocio de Bradford & Bingley. Ambos se han integrado en su división Abbey, a la que se unirá ahora la penúltima compra, un paquete de oficinas de Royal Bank of Scotland (RBS). Financiación al consumo La mayor parte de las operaciones no se centran en el mercado minorista tradicional. La entidad ha querido potenciar su franquicia especializada en financiación al consumo. Así, se ha hecho con carteras de créditos relevantes en Europa y Estados Unidos. Pero la carrera por la diversificación no termina. Losmáximos ejecutivos de la entidad que preside Emilio Botín buscan nuevas oportunidades y su mente está M&T de Norteamérica. Desde hace meses está en conversaciones con sus accionistas, entre ellos el irlandés Anglo Irish, para tomar su participación. La intención es fusionar esta entidad con su filial Sovereign, también controlada durante la crisis a través de un canje de títulos y duplicar su presencia en este mercado, principalmente en los estados del noreste del país. Este verano ha retomado las negociaciones y los planes del Gobierno irlandés de vender activos de Anglo suponen un espaldarazo para el español, ya que podrían acelerar la operación. Su última apuesta ha sido la Europa Continental, concretamente Alemania y Polonia, lo que le abre las puertas del Este. La semana pasada ganó la puja por el polaco Zachodni y antes de verano se hizo con el SEB germano. Los expertos se cuestionan ahora si está yendo demasiado lejos con sus compras. "Me pregunto si tienen suficiente gente de valía para tomar el control de los riesgos", sostiene Tom Kirchmaier, de la London School of Economics, informa Bloomberg. La asignatura pendiente del Santander es China, donde el otro banco español, BBVA, ya se ha hecho un hueco. Es más, durante la crisis ha reforzado su peso y estrechado sus lazos con su socio Citic Bank, del que ya posee el 15 por ciento. La Caixa también ha puesto rumbo a esta parte del mundo, donde ha aumentado su relación con el hongkonés BEA en los últimos años. El mercado preferido por todas las entidades para crecer y diversificar sus riesgos es Estados Unidos. En la primera potencial mundial han desembarcado Caja Madrid con la adquisición de City of Florida y han potenciado su presencia, además del Santander, el BBVA y el Sabadell EL ECONOMISTA. 18-9-2010 Opinión. El Mundo Urkullu avisa (se pitorrea): «No somos salvavidas de nadie» Mikel Segovia El PNV enfrió ayer los anuncios triunfalistas que aseguran que el pacto con Zapatero está hecho. Ha habido avances, sí, pero aún queda camino por recorrer. La semana que viene, la Ejecutiva de la formación analizará la última oferta con la que podría despejarse el horizonte. Por ahora, las negociaciones abordan fundamentalmente la deuda pendiente del curso pasado; las políticas activas de empleo, además de otras posibles transferencias en materia laboral. La factura de 2011 apenas se ha puesto sobre la mesa. Los nacionalistas no tiene prisa, saben que la presión recae en el PSOE y su Gobierno. El presidente del EBB, Iñigo Urkullu, recordó que en Sabin Etxea no tienen ninguna aspiración de ser «el salvavidas» de nadie. «Es evidente que el PNV no es ni va a ser un apoyo incondicional para que Zapatero cumpla la legislatura», advirtió. En los últimos días, todos los focos han apuntado en la misma dirección: el traspaso de las políticas activas de empleo. Es un compromiso que socialistas y jeltzales asumieron en la negociación de 2010 y que está pendiente de «flecos». Durante su participación en el Forum Nueva Economía, Urkullu advirtió de que los contactos se encuentran en una fase previa, «cerrar este acuerdo de 2010 es obligatorio para abrir el acuerdo de 2011». Para el PNV, hablar de que Zapatero ya puede respirar tranquilo es precipitado. «Nosotros hablamos claro: aportaremos este apoyo si Euskadi avanza como país y si los vascos avanzamos en la salida de la crisis». Un avance que los nacionalistas supeditan a más transferencias -además de las referidas a las políticas activas de empleo-, más inversiones para Euskadi y mayores niveles de autogobierno. «La tarea está inacabada», aseguró Urkullu en referencia al incumplimiento del Estatuto de Gernica. «Euskadi es acreedora de nuevos poderes de autogobierno», dijo. «No se trata de un capricho ni de gula; se trata, sencillamente, de que el autogobierno es sinónimo de profundización en nuestra identidad y nuestros derechos, sinónimo de progreso y bienestar». Urkullu aclaró que al PNV tan sólo le preocupan «los intereses de Euskadi» y si para ello, de modo «coyuntural», debe cerrar un acuerdo con el Gobierno que le brinde la estabilidad, «será una consecuencia, no una voluntad». Aclaró que en caso de respaldarle, el apoyo no sería «incondicional» con el fin de que Zapatero pueda finalizar la legislatura sino sólo para el próximo año. El viernes, el Consejo de Ministros prevé aprobar su proyecto de Presupuestos. Hasta entonces, los tiempos de las negociaciones PNV-PSOE se acelerarán. «Entiendo que querrán tener un escenario despejado sobre qué viabilidad tiene el debate de los Presupuestos en las Cortes». Urkullu recordó al Ejecutivo español el riesgo que asumiría si aprueba las cuentas para 2011 sin el respaldo necesario «y con la espada de Damocles de las enmiendas a la totalidad». Los nacionalistas quieren que esta propuesta de cuentas se caracterice por la austeridad. El PNV exigirá que en los presupuestos se garantice una mayor estabilidad fiscal y medidas de incentivación y apoyo a la actividad empresarial, «especialmente a través de proyectos de innovación, internacionalización y el apoyo a la industria». Zapatero «debe tener estas premisas en cuenta». López dice ‘no’ al PNV El Gobierno vasco no va a colaborar con el intento del PNV de recuperar la iniciativa en la agenda política. El ‘lehendakari’, Patxi López, trató de abortar ayer la propuesta de «diagnóstico conjunto» que Iñigo Urkullu anunció para tratar la posición de los partidos políticos democráticos respecto al último comunicado de ETA. «Si todos decimos que no hay novedad, no veo que haya que hacer nada nuevo», opinó el ‘lehendakari’, que se reafirmó en la política de «unidad» y «tolerancia cero». EL MUNDO. 18-9-2010