Récord de ganancias para unos pocos, empobrecimiento para una mayoría

El gran problema es la desigualdad

Bajo los gobiernos de Sánchez el Ibex-35 está batiendo récords de beneficios. La inflación o los alquileres abusivos han recortado los salarios de la mayoría. No será posible impedir un gobierno trumpista en España sin atajar la sangría de la desigualdad

Es un secreto a voces. No suele ocupar las portadas de los grandes medios, pero está en el centro de las preocupaciones de la mayoría de la población.

Vivimos un asfixiante aumento de la desigualdad. Gracias al aumento de los precios, nuestros sueldos dan cada vez para menos. Mientras cada año, cada trimestre, bancos y monopolios presentan un nuevo récord de beneficios.

Esta es la contradicción que recorre todo el país. Y es también la principal debilidad del actual gobierno.

No abordarla, dejar las cosas como están, es la gasolina que nos acerca a un gobierno de PP y Vox.

Dos mundos, dos realidades

España lidera el ránking de crecimiento económico y creación de empleo en la UE. Muy por encima de potencias como Alemania o Francia. Es una buena noticia. Pero esta realidad tiene dos caras, que son dos mundos antagónicos.

El Ibex-35 es la bolsa europea donde sus bancos y monopolios más están multiplicando sus ganancias. Su revalorización es un 50% superior a la media de la UE.

Pero, al mismo tiempo, España es el país de la OCDE -que incluye a los 38 países más desarrollados- donde más se ha recortado el salario real de la población, o somos el tercer país de la UE con un porcentaje mayor de trabajadores pobres, es decir que aunque tengan un trabajo están en riesgo de pobreza.

Las dos cosas suceden simultáneamente. España crece, y mucho. Pero los frutos se ese avance están peor repartidos. Mientras una ínfima minoría está ganando más que nunca, la mayoría de la sociedad vemos recortadas nuestras condiciones de vida.

Quiénes están ganando más que nunca

Los bancos y monopolios del Ibex-35 cerraron el primer semestre de 2026 con unas ganancias netas de 36.743 millones de euros. Es un récord histórico. Nunca habían obtenido beneficios tan abultados. Pero no es la primera vez. En los tres últimos años, cada vez que el Ibex-35 presenta sus cuentas nos encontramos con un récord de ganancias… que se vuelve a pulverizar en el próximo periodo.

La economía mundial sufre los estragos de la guerra en Oriente Medio, o de los aranceles de Trump, pero el Ibex-35 sigue “haciendo caja”.

A la cabeza de esta orgía de beneficios están la banca y las energéticas.

Solo seis grandes bancos -Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Benkinter y Unicaja- ganaron en el primer semestre del año 20.164 millones, un 18% más que en el mismo periodo de 2025.

Y el mayor banco del país, el Santander, obtuvo de enero a junio casi 9.000 millones de beneficios, un 31% más que el año pasado.

Lo mismo sucede con los gigantes españoles de la energía. La mayor eléctrica, Iberdrola, ha ganado un 22% más, 4.336 en el primer semestre del año. Y en ese mismo periodo Repsol, la principal petrolera, ha presentado 2.201 millones de beneficios… ¡un 267% más! ¡Casi el triple que el año pasado!

¿Por qué ganan más, mucho más, la banca y las eléctricas en España?

Los motores de los beneficios de la banca son el margen de intereses, lo que ganan por prestar dinero, y las comisiones. La subida de los tipos de interés aprobada por el BCE desde 2022 se ha traducido en que debemos pagar más, a cambio de nada, en las hipotecas o préstamos. A esto se añade el aumento de los tributos que los bancos nos obligan a pagar en forma de comisiones.

Y las desorbitadas ganancias de eléctricas y petroleras tienen su base en el aumento del precio del petróleo. Solo una pequeña parte del crudo que consumimos en España viene del Golfo Pérsico, pero las petroleras han aprovechado la guerra para subir artificialmente los precios.

Bancos y energéticas ganan más porque nos saquean más.

Salarios por los suelos y vivienda por las nubes

Bajo los ocho años de gobiernos de izquierdas presididos por Sánchez el salario mínimo se ha disparado desde los 736 euros a los 1.221. Un salto que ha beneficiado a millones de trabajadores.

Pero si miramos el salario del conjunto de trabajadores, lo que ha sucedido, y sigue pasando, es que se ha recortado. Por encima de las subidas del SMI o la nueva reforma laboral, más benigna para los trabajadores que la aprobada por Rajoy, actúa el hachazo de la inflación.

Gracias a la subida de precios de productos y servicios básicos, el salario real de la mayoría de trabajadores no solo no ha aumentado sino que ha decrecido.

La OCDE acaba de afirmar que “el limitado crecimiento de los salarios sigue siendo un punto débil como país en España”. Si cogemos la pandemia como referencia, el salario real medio de un trabajador es un 2% menor que en 2021. Somos el tercer país de la OCDE donde más se han recortado los salarios reales en este periodo.

Y la perspectiva es que el agujero que recorta nuestros sueldos se va a mantener. La OCDE anuncia que los salarios en España no van a recuperar poder adquisitivo ni en 2026 ni en 2027. La media de los convenios firmados este año fija un aumento de salarios del 2,9%… pero la inflación ya está situada en el 3,2% interanual.

Si nuestros salarios se recortan, el coste de la vivienda, tanto en compra con el alquiler, sigue disparándose.

En los últimos 12 años el precio de compra de una vivienda se ha duplicado, superando los máximos registrados durante la burbuja inmobiliaria. Para una parte cada vez más importante de la población adquirir una vivienda es un sueño imposible.

Y cuando lo consiguen deben afrontar desagradables sorpresas. El euribor, el índice que fija las cuotas de las hipotecas, acaba de escalar al 3%, con una subida de casi el 50% en este año. Esto significa que las familias que tienen suscrita una hipoteca a tipo variable van a tener que pagar al banco una media de 1.000 euros más al año… a cambio de nada.

Mientras, los alquileres han escalado a niveles desorbitados. En la última década se han duplicado, con un aumento del 94%, mientras los salarios solo crecían de media un 30%… tres veces menos.

Esta es la razón de que en España el 43,6% de las personas que viven de alquiler estén en riesgo de pobreza o exclusión social. Como país duplicamos la media europea de vulnerabilidad residencial.

Lo que sí puede tumbar al gobierno

La realidad es que bajo un gobierno de coalición de izquierdas ha aumentado, y mucho, la desigualdad. Hoy en España la riqueza está peor distribuida que en 2018, cuando Sánchez llegó a la Moncloa.

Se han aprobado subidas del salario mínimo y medidas sociales beneficiosas para amplios sectores de la población. Pero la inflación, la brutal subida de precios, ha enriquecido a bancos y monopolios, y empobrecido a la mayoría social.

Un 25,7% de los españoles está en riesgo de pobreza. Uno de cada cuatro. Pero muchos más, en torno a un 60%, no lo están pero son más pobres, porque su salario se ha recortado a golpe de inflación, alquileres abusivos…

Esta es la realidad que explica el “malestar social” que se vive en España. Y es el factor que sí puede acabar con el actual gobierno. La desafección de importantes sectores progresistas, que ahora tienen decidido no votar, tiene su origen en el aumento de la desigualdad. Bajo un gobierno de izquierdas sus condiciones de vida han empeorado, mientras que bancos y monopolios literalmente se han forrado.

Debemos evitar un gobierno PP-Vox. Y mantener las actuales políticas, las que han permitido que una parte importante del país se empobrezca y una ínfima minoría se enriquezca, es la peor opción.

No será posible impedir un gobierno trumpista en España sin atajar la sangría de la desigualdad.