La inmensa mayoría pierde poder adquisitivo mientras el Ibex bate récords de beneficios

Dos Españas

Para una mayoría la principal preocupación no es la corrupción sino los salarios recortados o los alquileres abusivos

Vuelven las dos Españas. No se alarmen. No existe riesgo alguno de un enfrentamiento civil. Lo que sí observamos, a diario, son dos países que viven en realidades, prácticamente en mundos, muy diferentes. A los que les inquietan preocupaciones muy, pero que muy distintas.

Una España es la que reflejan los grandes medios de comunicación, o los principales partidos. Que concentra su atención en los casos de corrupción y sus efectos políticos. A unos les preocupan más los casos que afectan al PSOE, desde el que implica a Zapatero a las andanzas de Leire o Cerdán. A otros los que incriminan al PP, como el caso Kitchen o las revelaciones sobre la pareja de Ayuso. Pero en ambos casos, lo que centra todas las preocupaciones son las sacudidas provocadas por los estallidos de corrupción.

Otra España, más numerosa pero menos influyente, tiene otras preocupaciones. Las de un salario que cada vez da para menos, recortado por el alza de los precios de la alimentación, de la gasolina, de la luz… Familias asfixiadas por alquileres desorbitados, o por cuotas hipotecarias que de repente se incrementan. Jóvenes para los que independizarse es poco menos que una quimera…

La primera España, la que concentra su atención en la corrupción, suele relegar a un segundo plano a la segunda España, la que está pendiente de unas condiciones de vida recortadas desde diferentes frentes.

Pero esta otra España existe. Todos la conocemos. Porque la vivimos. Es lo que de verdad determina nuestras vidas.

España crece, pero mi salario se recorta. Es la contundente realidad que está detrás del “malestar social”, que explica las movilizaciones de los obreros del metal en Vigo o de los profesores en Valencia y Cataluña.

No mirar solo a los casos de corrupción y abordar los problemas que preocupan a la población. Esta es la contradicción que se agita en todos los rincones del país.

Sin darle una solución desde la izquierda, mejorando las condiciones de vida de la mayoría, será imposible evitar la tragedia de un gobierno trumpista en España.