La actuación del gobierno ante la crisis en Ceuta

De ataques y errores

Que lo acontecido en Ceuta sea una intervención desestabilizadora detrás de la que se puede ver la mano de EEUU, no quita peso si gravedad de los errores del gobierno. Solo el 14% de la población aprueba la actuación del gobierno en Ceuta. El suspenso es generalizado, en la derecha y en la izquierda.

Detrás de la masiva entrada de en torno a 80.000 personas en Ceuta está la mano del Estado marroquí, que ha recibido el amparo de los EEUU de Trump, la única superpotencia. Nadie puede dudar de esto.

Pero esta es solo una parte de la realidad. En el otro lado está la nefasta gestión que el gobierno central ha realizado de la crisis abierta en Ceuta. Han actuado tarde y mal. Y estos errores del gobierno hacen que la ultraderecha y las fuerzas más reaccionarias puedan aprovecharse.

El 90% de la población considera que Marruecos es responsable de avalancha que sacudió Ceuta el 30 y 31 de julio. Pocas veces se produce una unanimidad como esta. Todos saben que algo así no puede producirse sin la participación, o cuanto menos la aquiescencia, del Estado marroquí. Y los EEUU, que son ya el principal socio militar y comercial de Rabat, ha dejado claro de qué lado están. Trump se ha pronunciando repetidas veces sobre lo que sucede en Ceuta, respaldando a Marruecos y atacando a España. Y Aznar, representante de los sectores más proyanquis, ha explicitado que el ataque sufrido en Ceuta está relacionado con el rechazo de España al genocidio en Gaza o a la guerra impulsada por EEUU contra Irán.

Pero eso no quiere decir que el gobierno no haya cometido errores, y muy graves. Lo reconoce la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, de IU, al afirmar que el gobierno tiene “una parte de responsabilidad” en la situación de “desborde extraordinario” vivida en Ceuta.

Debe dilucidarse si el gobierno fue avisado de antemano de lo que iba a suceder y no tomó las medidas oportunas. Los informes desclasificados del CNI no dejan en buen lugar al gobierno. Tampoco la dimisión de la mano derecha del delegado del gobierno en Ceuta, afirmando que transmitió al gobierno los avisos que había recibido de los servicios de inteligencia.

Pero tras el 31 de julio, el gobierno persistió en los errores. Tardó 25 días en nombrar un mando único, que permitiera la unidad y coordinación de todas las administraciones. Y no ha movilizado todos los recursos del Estado para resolver la crisis. A día de hoy miles de inmigrantes siguen deambulando por las calles de Ceuta. Un país como España, la cuarta economía de la UE, tiene capacidad para levantar en poco tiempo campamentos que alojaran a los inmigrantes que han permanecido en Ceuta.

Y el gobierno ha dejado, en los hechos, desamparada a Ceuta. Sin prestarle el apoyo material necesario y urgente. Y sin darle el apoyo, político y emocional, ante el ataque sufrido. Una cosa es no enfrentarse frontalmente con Rabat, y otra defender férreamente la actuación de Marruecos, eximiéndole de toda responsabilidad.

Estos errores del gobierno lo enfrentan con la mayoría de la sociedad. El 63% considera que Sánchez lo ha hecho “mal” o “muy mal”. Un suspenso rotundo y generalizado, no solo entre los votantes de la derecha. Solo un 14% apoya la actuación del gobierno.

Y lo que es peor, los errores del gobierno dan alas a las opciones más ultras. La suma de PP y Vox ha dado un salto en sus apoyos, situándose en los máximos desde las últimas elecciones. Según las últimas encuestas tendrían garantizada una mayoría absoluta. Y lo que es más grave, quien más crece es Vox.