La presión popular obliga al parlamento a admitir a trámite la iniciativa popular antidesahucios

Dación en pago ¡ya!

Emblema de la campaña de recogida de firmas contra los desahucios, que recibió el apoyo de 1,5 millones de ciudadanos.

Ha sido un éxito que demuestra que «sí­ se puede». El PP habí­a anunciado que votarí­a en contra de la tramitación de la iniciativa lesgislativa popular, avalada por 1,5 millones de firmas y presentada por la Plataforma Antidesahucios. Sin embargo, ante la presión popular cada vez más contundente, han debido dar marcha atrás y todos los diputados del PP votaron a favor de discutir la propuesta, que contempla la dación en pago, paralizar los desalojos y crear un parque de viviendas sociales.

La sesión transcurría con alegatos de portavoces de la oposición en favor de aceptar la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre el impago de hipotecas y el requerimiento al Partido Popular (PP) para que no impidiera con su voto su toma en consideración, tal como había anunciado. En medio del debate, se informó de que una pareja de jubilados mallorquines se había quitado la vida tras recibir la orden de lanzamiento judicial, es decir, de ejecución del desahucio por impago.

En este clima se produjo la “sorpresa”. El portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso, anunció que su grupo parlamentario votaría a favor de la toma en consideración de la iniciativa popular. Solo dos horas antes, este mismo portavoz había insistido, como el día y la semana anterior, en que su grupo votaría en contra.

Aunque en el trámite de discusión, los grupos parlamentarios pueden introducir enmiendas, y a buen seguro intentarán hacerlo para “descafeinar” la propuesta, su misma admisión a trámite es un éxito notable.

Por lo que defiende. La Iniciativa Legislativa Popular se basa en: moratoria universal para los desahucios; dación en pago (saldo de la deuda con la entrega del inmueble) con carácter retroactivo y creación de un parque de viviendas para alquiler social mucho más amplio que las 6.000 casas que ha ofrecido el Gobierno.

Y porque demuestra la fuerza política que tenemos la mayoría cuando nos organizamos y movilizamos.

Si este éxito ha sido posible es gracias a la lucha llevada desde hace años por las PAH –cuya portavoz, Ada Colau intervino en la Comisión la semana pasada, calificando de criminal al jefe de la patronal bancaria por defender la actual ley que ha llevado a numerosos suicidios–, lanzándose a detener los desahucios, apoyar a los demandados por los bancos y recoger firmas para una Ley de Dación en pago. «Hay que sacar enseñanzas de los éxitos en la lucha contra los desahucios, para aplicarlos a otras batallas, como la exigencia de un referéndum para blindar las pensiones»

Una lucha decidida y persistente que ha permitido sacar a la luz y crear una situación de alarma social ante la realidad de cientos de miles de familias desposeídas cada año de su vivienda por los bancos. Lucha de la que todos tenemos que aprender y sacar enseñanzas.

De la audacia con que han sabido dirigirse ampliamente a la gente y reclamar su apoyo, de la extensión que han logrado darle a la movilización, de la búsqueda de la mayor unidad posible de fuerzas que se sumen a la lucha, de la consolidación y organización de un núcleo amplio de adelantados que la toman en sus manos y al grito de SÍ SE PUEDE han inundado las calles del país.

La inmensa mayoría de las fuerzas políticas habían anunciado su disposición a votar a favor. Sin embargo, el PP se ha resistido hasta el último momento. De la misma forma que Zapatero se resistió a aprobar una iniciativa similar en la legislatura pasada cuando gobernaba.

Unos y otros ya han mostrado hasta la saciedad su papel de acérrimos defensores de los intereses de bancos, monopolios y multinacionales cada vez que llega la ocasión.

Nosotros, por nuestra parte, tenemos que tomar conciencia que sólo con un Frente Amplio de unidad capaz de agrupar y representar los intereses del 90% de la población tendremos la fuerza política necesaria para doblegarlos.