El trumpismo avanza en el continente hispano

¿Cuántos gobiernos latinoamericanos hay actualmente en la “nómina” de Trump?

La ofensiva ultrareaccionaria de Trump ha dado dolorosos zarpazos, volviendo a colocar bajo el yugo de EEUU a importantes países de América Latina

La Dictadura Hegemonista Mundial de Trump ha lanzado sobre América Latina una tenebrosa ofensiva, fruto de la cual una docena de países del continente -caso todo ellos, con gobiernos de derecha o extrema derecha ultra pro-yanqui, extremadamente reaccionarios, represivos, sumisos y vendepatrias- han vuelto a anclarse a la órbita de EEUU.

Hace una década, una mayoría de países de América Latina estaban gobernados por gobiernos que de una manera más o menos frontal, se oponían a los dictados de Washington y trataban de impulsar políticas bajo el signo de la soberanía, la integración territorial y la redistribución de la riqueza. La era de Hugo Chávez en Venezuela, de Evo Morales en Bolivia, de Correa en Ecuador, de los Kirchner en Argentina, del Frente Amplio en Uruguay o de los primeros gobiernos del PT en Brasil (entre otros)llegaron a plasmar un auténtico frente antihegemonista iberoamericano en el antiguo patio trasero de EEUU

Una serie de golpes -duros y blandos- de EEUU y sus oligarquías títeres fueron poco a poco reduciendo esa hegemonía antiimperialista, creando una aguda disputa -que sigue hasta hoy- entre las fuerzas adictas a Washington y las fuerzas populares continuadoras del camino de la soberanía, con un panorama zigzagueante y lleno de volantazos, donde los gobiernos cambian de color casi en cada contienda electoral.

Esta violenta disputa ha llegado a su máxima expresión en el segundo mandato de Donald Trump, que ha lanzado una Dictadura Hegemonista Mundial que ya ha cambiado el color político de importantes países de Hispanoamérica, y que amenaza con sus injerencias e intervenciones electorales descaradas a otros tantos.

Países y gobiernos que el trumpismo ha colocado en su «nómina»

¿Cuántos gobiernos latinoamericanos tiene ahora mismo los EEUU de Trump «en nómina»? Un buen medidor para saber esto es la coalición llamada «Escudo de las Américas», que integra a 18 países de la región con el objetivo de «enfrentarse a las redes del narcotráfico en la región». Estos gobiernos han dado carta blanca a Washington para que los militares realicen todo tipo de operaciones abiertas o «encubiertas» en su territorio, entregando su soberanía.

Los países que fundaron esta coalición -en uno de los campos de golf favoritos de Trump en Miami- en marzo de 2026 son: la Argentina de Javier Milei, la Bolivia de Rodrigo Paz, el Ecuador de Daniel Noboa, El Salvador de Nayib Bukele, la Honduras de Nasry Asfura, el Paraguay de Santiago Peña -todos ellos gobiernos de derecha o extrema derecha-, así como Panamá, Costa Rica, Guyana, República Dominicana, y Trinidad y Tobago.

A esta lista se acaba de sumar el recién investido gobierno del ultra Abelardo de la Espriella en Colombia. Está anunciada la inminente adscripción de los también gobiernos ultraderechistas Keiko Fujimori en Perú, y de Jose Antonio Kast en Chile.

A esta «nómina» hay que sumar al gobierno de Delcy Rodríguez en Venezuela, que tras el golpe militar de enero de este año se ha plegado -sea de grado o por la fuerza, pero de facto- a todas las exigencias y trágalas que le ha impuesto Washington: desde la cesión de sus riquezas en hidrocarburos u oro a las corporaciones norteamericanas, a operaciones militares conjuntas para desmantelar a cárteles de la droga como el Tren de Aragua, algo que nunca se habría producido con Maduro.

Es decir, en al menos 14 países de los 20 que tiene América Latina, los EEUU de Trump mantienen ahora mismo gobiernos dispuestos a seguir sus directrices y dictados, a entregar aún más su soberanía y sus riquezas naturales a los grandes capitales de Wall Street. Esta es la «foto fija» de la actual correlación de fuerzas en el continente, con las miradas pendientes a las próximas elecciones en Brasil.

La verdad es revolucionaria, y mirarla de cara a la realidad es la única manera de transformarla. La ofensiva ultrareaccionaria de Trump ha dado dolorosos zarpazos, volviendo a colocar bajo el yugo de EEUU a importantes países de América Latina

Pero como dijo Bertoldt Bretch en su ‘Loa a la Dialéctica’: «Lo firme no es firme / Todo no seguirá igual / Cuando hayan hablado los que dominan / hablarán los dominados».

Todo ello se da en medio de una enorme batalla, donde enormes luchas populares en América Latina no dejan de arremeter contra estos gobiernos cipayos y entreguistas, erosionando rápidamente su estabilidad, y abriendo la posibilidad de cambios de color en los periodos electorales.

El destino de la superpotencia norteamericana y de sus lacayos criollos es el vertedero de la historia. El futuro pertenece a los pueblos y no al imperio.