El Observatorio

Cruz del Sur

El fenómeno migratorio es el núcleo esencial de este libro del gran ensayista italiano Claudio Magris, Premio Príncipe de Asturias 2004

La obra de Claudio Magris, que incluye novelas, relatos, piezas teatrales, ensayos, colecciones de textos breves y libros a veces inclasificables en los géneros habituales, es una de las mayores contribuciones a la cultura europea de los últimos 50 años. Prestigiosísimo germanista, es el autor del libro Danubio, una verdadera debilidad para mí, el gran ensayo sobre la llamada mitteleuropa, la Europa central, donde el sabio italiano contrapone al Rin, el río de la pureza étnica y racial alemana, con el Danubio, el río del mestizaje, el camino por donde durante siglos la cultura alemana descendió hacia el sur de Europa, pero también el camino por la cultura clásica del sur llegó hasta el corazón de Alemania.

Ahora, muchos años después de aquel libro extraordinario, y en un mundo que ciertamente se acerca cada día más al abismo, Magris nos sorprende con un ensayo, como siempre, con mucha “miga” y un gran sentido de la oportunidad. Nada parece más alejado del presente que traer a colación las “tres vidas verdaderas e improbables” sobre las que Magris construye este relato, que lleva por título La Cruz del Sur. Las tres vidas que el libro relata corresponden a personas que existieron realmente, pero cuyos avatares y peripecias vitales resultan muchas veces difíciles de creer. Magris, en efecto, rescata las historias de tres personajes, nacidos los tres en Europa, que en un momento determinado de sus vidas decidieron marcharse literalmente al fin del mundo, huyendo de una realidad que ya no les satisfacía, tal vez huyendo de sí mismos, y que allí, en “el fin del mundo”, se reinventaron y lograron darle un nuevo sentido y una nueva finalidad a sus vidas. Los tres pusieron rumbo hacia la Patagonia y la Auracania, en el profundo sur del continente americano, tierras lejanas e inhóspitas, habitadas a comienzos del siglo XX (las décadas de la gran emigración europea a América) por tribus indias acorraladas y al borde de la extinción, con las que establecieron una relación cuya profundidad sorprenderá y chocará sin duda al lector.

Una de esas tres “vidas verdaderas e improbables” (como las llama el subtítulo del libro) es la de Janez Benigar, antropólogo y lingüista esloveno, formado en Zagreb y en Praga, que marchó a la Patagonia buscando lenguas recónditas, paisajes alejados de las grandes urbes y civilizaciones vinculadas a la naturaleza. Allí conoció y se casó con Sheypukín, una mapuche con la que tuvo diez hijos, cultivó tierras, construyó puentes, fundó una granja, defendió los derechos de las comunidades nativas contra todo tipo de tropelías e injusticias, sin recurrir jamás a la violencia, y escribió libros y ensayos, como El concepto del tiempo entre los araucanos, El concepto de espacio entre los araucanos, Descripción de la Patagonia o La Patagonia piensa, donde amén de transmitir sabiduría y conocimientos dejará constancia de su identificación con estos pueblos y estas tierras. Amante de las realidades concretas más que de las fantasías y los mitos, “Juan” Benigar, como le gustaba que lo llamaran, fue un hombre de formación científica que comenzó por estudoar con esos ojos una civilización extraña y distinta a la suya y acabó, dice Magris, “por entrar en esa civilización y por convertirla, en gran medida, en suya, en un espejo de su rostro”.

La segunda vida narrada es la de Orélie-Antoine de Tourens, un abogado francés, procurador en Perigueux, que el 117 de noviembre de 1860 anuncia al mundo el nacimiento del Reino de Araucania y Patagonia, del que se proclamó rey. Personaje con tendencias delirantes fue, sin embargo, un luchador por la libertad de aquellas tierras y pueblos, con los que llegó a identificarse. A diferencia de Benigar, tan mesurado y realista, Tourens es “un personaje de opereta, teatral y caricaturesco, propenso al patetismo y a los grandes gestos”. Aventurero “generoso y desequilibrado”, acabó su aventura encerrado en una mazmorra chilena, y luego en un manicomio.

La tercera vida es la de Angela Vallese, una religiosa piamontesa, que se sacrificó por los pueblos originarios perseguidos en la Tierra de Fuego.

La intención de Magris de sacar a colación ahora todas estas vidas, en la Italia de Meloni, y en los años funestos de Trump, no es nada casual. Pero, como gran escritor y ensayista, Magris siempre va más allá de lo esperado. Sus personajes no son los típicos cientos de miles, millones de europeos que emigraron a finales del XIX y principios del XX para tener un trabajo y poder sacar sus familias adelante en grandes ciudades industriales con mucho empleo, como Nueva York o Buenos Aires. El destino de los personajes que Magris selecciona va más allá, pues no se trata solo de encontrar un solar para vivir y trabajar, sino de inscribirse por completo en una civilización nueva y distinta, entre pueblos oprimidos y perseguidos. Todo un manifiesto para el mundo en que vivimos.