Hay que Parar la Guerra en Oriente Medio. No Olvidar Gaza

Crónica del 14M: un éxito de PararLaGuerra

Con concentraciones en más de 150 localidades, la jornada convocada por la plataforma PararLaGuerra el 14 de marzo, respaldada por más de 200 asociaciones, fue expresión de ese 70% de la población que está contra la guerra.

La jornada del sábado 14 de marzo dejó una imagen difícil de ignorar: plazas llenas, pancartas en alto y una consigna que, por encima de matices, ha abierto un espacio en el debate político y en la movilización contra la guerra en Oriente Medio.

Bajo el lema “Hay que Parar la Guerra en Oriente Medio. No Olvidar Gaza”, las movilizaciones impulsadas por la plataforma PararLaGuerra se desplegaron en decenas de poblaciones, marcando un punto de inflexión en la respuesta social contra la guerra.

En Madrid, la cita frente al Museo Reina Sofía se convirtió en el epicentro de la jornada. A medida que avanzaba la mañana, la afluencia fue creciendo hasta desbordar los accesos a la plaza. Según cifras oficiales, asistieron unas 4.500 personas, aunque los organizadores elevan la cifra por encima de las 6.000. Lo cierto es que, en los momentos finales, el espacio resultaba insuficiente: grupos que no lograban acercarse al escenario improvisaban consignas en los márgenes, generando una atmósfera de movilización sostenida.

Pero la capital no fue una excepción. En todo el país se replicaron concentraciones —alrededor de 150, según la mayoría de recuentos— que evidenciaron una extensión territorial poco habitual en convocatorias de este tipo. Desde comunidades del norte hasta el arco mediterráneo, pasando por Aragón, Cataluña o la Comunidad Valenciana, las imágenes se repitieron: concentraciones diversas en tamaño, pero unidas por una misma consigna.

Miles de personas salieron a la calle reclamando el fin de los bombardeos y la escalada bélica, en una iniciativa respaldada por más de 200 asociaciones. La plataforma convocante insistió en el carácter “absolutamente pacífico” de las movilizaciones, subrayando además que ninguna de ellas se desarrollaría frente a embajadas o consulados, rechazando cualquier convocatoria al margen del espíritu cívico “que permite que una mayoría salga a la calle para expresar su rechazo a la guerra”.

En la capital, los lemas marcaron el pulso de la tarde: “No a la guerra”, “¿Quién decide aquí? El pueblo iraní” o “Cada pueblo, cada plaza, todos somos Gaza”. También abundaban los carteles con una sola palabra: “Paz”. El simbolismo del lugar no pasó desapercibido. Frente al Museo Reina Sofía, que alberga el Guernica de Picasso, la protesta conectaba con una tradición visual y política de rechazo a la guerra que atraviesa décadas.

El origen de la jornada se remonta a semanas atrás, cuando las organizaciones impulsoras habían planteado una convocatoria inicial centrada en “No olvidar Gaza”. Sin embargo, la escalada tras los bombardeos en Irán precipitó un giro en el enfoque. En apenas 48 horas, la consigna se amplió hacia un marco más general: “Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar Gaza”. En la línea en la que viene trabajando PararLaGuerra, han conseguido integrar distintas sensibilidades en la convocatoria.

El jueves 12 de marzo publicaron un manifiesto en El País, con ese mismo lema, respaldado por más de 200 personalidades. Entre ellas, figuras del ámbito político y social junto a representantes del mundo de la cultura, con el respaldo de 1.537 firmantes.

Como botón de muestra, entre los firmantes se encuentran los actores Sergio Peris-Mencheta, Enrique Auquer y Luis Tosar, el pintor Antonio López, los directores Marcel Barrena, Jaione Camborda, Julio Medem, la escritora Rosa Montero, las periodistas Almudena Ariza, Henar Álvarez, Nerea Pérez de las Heras y Julia Otero, los músicos Joan Manuel Serrat, Alice Wonder, Miguel Ríos, Soledad Giménez, Sara Socas y La Mari de Chambao, el exentrenador Jorge Valdano o los juristas Victoria Rosell y Baltasar Garzón. Además de representantes sociales y sindicales como Rubén Sánchez, portavoz de Facua, Unai Sordo y Pepe Álvarez.

En el acto central, intervinieron portavoces de las organizaciones convocantes, profesionales culturales y miembros de la Asociación Iraní ProDerechos Humanos, junto a la Unión General de Comunidades Palestinas de Europa.

Uno de los momentos más destacados fue la lectura del manifiesto a cargo del periodista y humorista Juan Luis Cano. Interrumpido en varios momentos por gritos de “No a la guerra”, combinando la condena al régimen iraní con una denuncia explícita de los bombardeos de Estados Unidos e Israel. “Nada justifica el asesinato de inocentes”, señalaba el documento, al tiempo que expresaba su apoyo al pueblo iraní, especialmente a las mujeres en su lucha por la democracia y la igualdad. También participaron los directores Javier Fesser, Benito Zambrano, la directora Inés París, la periodista Teresa Aranguren o la analista iraní Nazanín Armanian.

El acto incluyó también un homenaje a las ONG expulsadas de Gaza y concluyó con una interpretación colectiva de “Solo le pido a Dios”, convertida ya en un símbolo recurrente de estas movilizaciones. La escena final, con la plaza llena coreando la canción, sintetizaba el tono de la jornada: una mezcla de denuncia, memoria y voluntad de continuidad.

Uno de los aspectos más destacados fue la repercusión mediática. Las movilizaciones lograron una cobertura amplia tanto en medios nacionales como internacionales, siendo presentadas en algunos casos como una de las primeras grandes respuestas europeas contra la guerra en la región. Informativos, prensa escrita y redes sociales amplificaron las imágenes, proyectando su alcance más allá de las propias concentraciones. Esa proyección tuvo también eco fuera de España, en numerosos medios internacionales.

Con todo, el 14 de marzo dejó una conclusión clara: existe un espacio social amplio dispuesto a movilizarse contra la guerra en Oriente Medio. Las plazas han hablado. Y lo han hecho con una consigna que une voces diversas: Parar la Guerra. No Olvidar Gaza.