La representación española en los Oscars se posiciona

Bardem dice «No a la Guerra» y «Palestina Libre» en una gala de los Oscars que se pone de perfil ante Trump

La 98ª edición de los Óscar quedará para el recuerdo como una de las más cobardes desde el punto de las reivindicaciones, justo cuando éstas son más necesarias que nunca ante la deriva de guerra y dictadura de Trump. Pero hubo alguien que se atrevió a romper ese silencio cómplice: nuestro Javier Bardem

En el año donde la Dictadura Hegemonista de Trump está incendiando medio mundo, especialmente Oriente Medio; en el año donde un tirano -cómplice de un pederasta, y sobre el que pesa la sombra de graves delitos sexuales- está arrastrando a EEUU a la senda de un régimen autocrático y autoritario, desatando cacerías de migrantes por parte de un cuerpo paramilitar con licencia para matar a quien proteste; en ese año justamente, el mundo de Hollywood ha decidido mostrar su cara más indolente, más hipócritamente «apolítica», si es que eso es posible tratándose de uno de los principales aparatos de «poder blando» de la superpotencia.

En ese año, pocos artistas invitados a la gala se atrevieron a romper este consenso reaccionario y fariseo. Uno de ellos, el más valiente, el más audaz, fue Javier Bardem. Nuestro Javier Bardem.

Pocas, muy pocas menciones a las intervenciones militares de EEUU, a las criminales acciones de la Gestapo migratoria o al creciente secuestro de la democracia estadounidense por parte de Donald Trump. La 98ª edición de los Óscar quedará para el recuerdo como una de las más tibiamente cobardes desde el punto de las reivindicaciones políticas y sociales, justo cuando éstas son más necesarias que nunca ante la deriva belicista y dictatorial del inquilino de la Casa Blanca.

Javier Bardem, en la gala de los Goya de 2003 y en la gala de los Oscars de 2026, con 23 años de diferencia. Misma persona, mismos principios, misma posición contra las guerras imperialistas de EEUU y a favor de la justa causa del pueblo palestino

Pero hubo alguien que se atrevió a romper ese silencio cómplice: Javier Bardem. Nuestro Javier Bardem

El actor español, una de las figuras de nuestro cine con más proyección en Hollywood, no estaba nominado a ningún galardón, pero sí estaba encargado de entregar una estatuilla junto a la actriz india Priyanka Chopra. Y Bardem no dejó escapar la ocasión que le bridaba estar delante de cientos de millones de espectadores de todo el planeta.

“No a la guerra y Palestina libre”, dijo contundente antes de entregar el Oscar a mejor película internacional a ‘Valor sentimental’. Lo hizo luciendo en la solapa, junto a una chapa por Palestina., una enorme cartulina donde, rojo sangre sobre negro, se podía leer en español: «NO a la GUERRA». El emblema que es historia de nuestro cine y de nuestro país, y que sacó a millones de españoles a la calle contra la guerra de Irak en 2003.

“No sé si va a ser una gala reivindicativa. Yo haré lo que pueda y sepa hacer. De lo que sí tengo muchas ganas es de que la gente no tenga miedo y hable y diga lo que tenga que decir, estemos o no de acuerdo», había dicho antes Bardem ante los medios en la alfombra roja.

Javier Bardem en las manifestaciones del No a la Guerra de 2003

«El cine hay que celebrarlo, evidentemente. Da de comer a muchísima gente. Pero bueno, también hay que aprovechar este altavoz para denunciar cosas que están creando tanto dolor hoy en el mundo. Esta guerra es ilegal. Esta es la misma pegatina que usé en el año 2003 [en la famosa Gala de los Goya del «No a la Guerra»], hace 23 años, contra la guerra ilegal de Irak, y estamos en las mismas. Y por supuesto, hay que seguir hablando de Palestina, «Free Palestine», y «Stop the Genocide», dijo Bardem. «Mucha gente me saluda, me da las gracias, me lo dice al oído, por lo que defiendo. Y yo les digo: ‘dilo tú también’. Y por eso estoy aquí, para demostrar que se pueden hacer las dos cosas, que se deben hacer las dos cosas: pertenecer a este circo, porque es un circo, y al mismo tiempo denunciar lo que se debe denunciar. Y una cosa no debería estar reñida con la otra, porque somos actores pero somos ciudadanos antes que nada, y tenemos el derecho pero también la obligación de expresar lo que queramos», subrayó.

Javier junto a su madre Pilar Bardem, otra gigante de la interpretación y de inquebrantable compromiso político y social

El actor español -junto a su madre Pilar Bardem, su tío Juan Antonio Bardem (ambos fallecidos) y su hermano Carlos Bardem- son una de las familias de gente del cine español más conocidas por su indoblegable compromiso por la paz y contra las guerras imperialistas, así como con innumerables causas justas.

“El coraje de mi hermano. El valor de los gestos donde más pueden costarte. Hoy en el escenario mundial de los Oscar estarán juntos nuestro NO A LA GUERRA y Handala, ese niño descalzo, pobre y con 10 años de edad hasta que los refugiados palestinos vuelvan a su tierra robada. Y estará Pilar Bardem. No puedo sentir más orgullo. Gracias, Javier“, escribió su hermano Carlos Bardem en sus redes.

De nuevo Javier Bardem, sin medir las consecuencias para su carrera profesional en el cine norteamericano, desafiando a las grandes productoras o las grandes industrias tecnológicas que dominan Hollywood, y que han decidido alinearse o bajar las orejas ante el inquilino de la Casa Blanca, ha vuelto a llevar la voz de millones de españoles, y de miles de millones de personas más en todo el mundo, a la gala de los Oscars.

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También Oliver Laxe

No sólo fue Javier Bardem. Otro representante de nuestro mejor cine también quiso mostrar su compromiso con la causa palestina. Oliver Laxe, director de Sirât, nominada a mejor película internacional y mejor sonido, llegó a la alfombra roja con un único adorno en su trajo negro: un pin de sandía, la fruta convertida en símbolo de solidaridad con Palestina. “Hay que sostener el dolor de todo el mundo”, dijo Laxe, y reivindicó que hay que tener “en nuestra conciencia ese dolor y sostenerlo un poco, ayudar a sostener ese dolor”.

El director gallego también ha mostrado en otras muchas galas -la de los Goya, o en Cannes, por ejemplo- su compromiso político contra la guerra y contra el genocidio en Gaza.

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La voz de Hind

La Saja Kilani, actriz de origen palestino y protagonista de ‘La voz de Hind’, con un pin reivindicativo por Palestina

Como no podía ser menos, los directores protagonistas de ‘La Voz de Hind’ (una durísima pero extraordinaria cinta sobre Hind Rajab, la niña palestina de seis años que murió por disparos del Ejército israelí, junto al resto de su familia) también se significaron y usaron el altavoz de los Oscars para exigir el fin del genocidio y una paz justa y duradera para Palestina. El gobierno de Trump prohibió al actor principal de la película (el palestino Motaz Malhees) viajar a EEUU para asistir a la gala

Saja Kilani, actriz protagonista de la película, también palestina, y la directora de la cinta, la tunecina Kaouther Ben Hania, lucieron un pin reivindicativo con una paloma de la paz y la leyenda “Artists4Ceasefire. A Just Peace” (“Artistas por el alto el fuego. Una paz justa”, en inglés), e hicieron declaraciones exigiendo el fin de la guerra en Oriente Medio y en particular contra Palestina.