Escuela de Verano 2013

Alternativas al bipartidismo y la crisis

El sábado 10 de agosto se celebró en la sede de Unificación Comunista de España en Valencia, en el marco de la Escuela de Agosto, un debate sobre las alternativas al bipartidismo. En él participaron representantes de tres partidos, una coalición y tres movimientos sociales.

Como ponentes estuvieron: Juan Carlos Martínez, portavoz de Los Verdes – Grupo Verde y concejal en Alcorcón, Amparo Peiró vice-presidenta del Partido Pirata, David García presidete de Ciudadanos de Centro Democrático, Manuel De la Huerga, portavoz de la Federación de Partidos Centristas “Tercera Vía”, Manuel Fernández de Yayoflautas Granada, Ricardo Gª Zaldívar presidente de ATTAC-España y Alex Corrons de Plataforma Yo No Pago.

El debate se extendió durante tres horas. Los asistentes, que venían participando en la Escuela de Verano de UCE, prepararon preguntas para las diferentes organizaciones, modificándolas en el transcurso del debate y haciéndolas por provincias, pues cada una de ellas debía ser contestada por los siete representantes. Por problemas logicos de espacio, reproducimos aquí tan solo dos de las más interesantes preguntas.

¿Cuáles son los puntos débiles del bipartidismo y dónde golpear?

Yayoflautas – La desobediencia civil, tanto económica como política. Ese es nuestro papel como movimiento social, por una parte colapsar determinadas instituciones, y por otra apoyar a los partidos emergentes. Pienso que los partidos deben cambiar su lenguaje para llegar a las clases bajas, porque hasta ahora ni los partidos ni los movimientos sociales hemos sabido cómo llegar hasta ellas.

ATTAC – El bipartidismo se ha hecho fuerte gracias a la desmovilización, es decir, el bipartidismo surge cuando una serie de políticas convencen a la ciudadanía de que los problemas son complejos y deben ser resueltos por técnicos o políticos elegidos cada cuatro años, como el euro, todo lo que tiene que ver con la Unión Europea, la economía… La forma de debilitar al bipartidismo es convocando la movilización.

YNP – Su punto débil está en la ruptura del consenso sobre sus bondades. El estallido social está provocando que el consenso sobre que no hay que meterse en política está cambiando y poniendo encima de la mesa que solo representan a las élites. Esto es algo que tiene claro todo el mundo. Pero, claro, se mantiene porque la gente no ve alternativas. El bipartidismo caerá si creamos la alternativa.

LV-GV – Los gobiernos han perdido su poder económico y político, que reside en la soberanía del pueblo. Estamos dirigidos la Troika, el FMI, el BCE… Ahí hay que golpear. Porque golpeando al bipartidismo tan solo caerán los gestores. Y ¿qué hacemos? Mientras que no seamos capaces de convencer a los 39 millones que se han quedado en casa y no han salido…

Piratas – El bipartidismo actúa cumpliendo los roles de poli bueno y poli malo. Pasan tres o cuatro generaciones y el ciclo se cumple. Pretender hacernos ver que no hay otra alternativa, hasta que la gente toma conciencia de que los dos son malos. Ellos conocen a la gente y por eso se dedican a crear muchos focos para dispersar la atención. Nos han desunido y esa ha sido la clave.

CCD – Nosotros preferimos llamarlos PPSOE, el partido único. Parecen distintos, pero en lo importante no hay diferencias. Consideramos que hay que entrar en las instituciones y desde ahí provocar el cambio, en las urnas. Incluso con sus reglas cada vez ellos son menos y nosotros más. Y yo creo que el problema está en nosotros. Si no cambiamos y nos comprometemos con el cambio no hay nada que hacer.

Federación Centrista – Sus puntos débiles están en sus privilegios políticos. En sus dietas, en sus sueldos, sus pensiones que con cuatro años son mayores que la de cualquier ciudadano. Hay gente que tiene que elegir entre la pensión de viudedad y la no contributiva, porque no se puede cobrar las dos. O cómo prescriben sus delitos a la velocidad de la luz, con una maquinaria bien engrasada.

¿Qué puntos consideráis irrenunciables para una amplia coalición electoral?

LV-GV – Para nosotros son fundamentales los Derechos Humanos que recogen gran parte de los problemas que tenemos. ¿Por qué la gente no estalla, porque la Troika ha sabido contener la situación. A la hora de cualquier coalición, los Derechos Humanos son clave. Y si no se cumplen los compromisos, desde luego romperíamos con esa coalición. Y de eso se aprovechan los poderes.

Piratas – De entrada por Estatutos somos un partido que no puede participar en coaliciones, aunque sí podemos apoyar iniciativas. Si llegara el momento crítico desde luego estaríamos ahí. Pediríamos transparencia, respeto y lógica en los derechos de la gente, que no recorten pensiones, claridad en las cuentas, derechos sociales… a partir de ahí la decisión ante una coalición la tomarían nuestros afiliados.

CCD – Si es una coalición del centro político sí, si no no. Estamos por coaliciones que agrupen a opciones parecidas. ¿Mínimos?, democracia participativa, reforma de la Ley Electoral, de la Ley de Educación como clave del cambio de futuro, supresión de los privilegios políticos, persecución del fraude, eliminación de las subvenciones a sindicatos y patronal para que verdaderamente defiendan los intereses de los afiliados, y Derechos Humanos.

Yayoflautas – Esto no es una democracia, es una dictadura. Hay que cambiar los esquemas, y en primer lugar el lenguaje. Pero hace falta trabajar por algo parecido al Frente Popular como en el 36. ¿Qué permitió crear entonces el Frente Popular?, el entusiasmo de la ciudadanía. Los políticos deben incentivar a los ciudadanos y trabajar de forma diferente.

ATTAC – Hay dos tipos de respuesta. Uno hace referencia a coaliciones que exijan el respeto por las reglas de juego, y otro a coaliciones que busquen una profunda transformación del sistema que está sumido en una profunda crisis. Antes de este debate he leído un artículo en el que se hace un recorrido por las diferentes opciones de izquierdas, y quitando alguna divergencia en torno al euro, no hay grandes divergencias. No creo que haya solo mínimos, sino muchas cosas en las que nos podemos unir.

YNP – Creo que hay que dejar de favorecer los intereses de nuestros partidos, y pasar a favorecer los intereses de todo el pueblo. Si cerramos la puerta a que haya una coalición, un acuerdo, aunque no fuera electoral, eliminamos la posibilidad de fortalecer el poder popular. Los partidos políticos deberíamos relajar nuestras expectativas electorales para que los programas los hicieran la gente y no una estructura. Hay que cambiar las reglas del juego, incluso las propias.