La candidatura unitaria de la izquierda, Unidas por Extremadura, casi ha duplicado sus votos, más 54.100 votos, un 10,25% de los votos emitidos, frente al 5,98% obtenido en las elecciones de 2023. Ha logrado su mejor resultado histórico, pasa de 4 a 7 escaños y rompe la tendencia a la baja de la izquierda estatal.
La candidatura de unidad que agrupa a Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde -y que han apoyado también fuerzas como Sumar y Recortes Cero- no solo se ha quedado a unos votos de doblar los escaños que obtuvo en 2023, sino que supera incluso los seis diputados que logró Podemos en solitario en 2015.
Estos resultados han puesto de manifiesto que la unidad de la izquierda a la izquierda del PSOE es un ¡sí se puede! unir, movilizar e ilusionar a los sectores más combativos y avanzados de nuestro pueblo.
Esta es la principal enseñanza de las elecciones extremeñas para la izquierda de nuestro país. Tanto para cada uno de los procesos particulares autonómicos que se van a celebrar en Aragón, Castilla y León o Andalucía, si las elecciones no se adelantan en ninguna otra autonomía, como si se acaban convocando elecciones generales.
Y esta es la principal y fundamental contribución: la unidad de la izquierda a la izquierda del PSOE, con las fuerzas y variantes que se puedan articular. Es la clave para hacer frente a una derecha y una ultraderecha que vienen con las pilas cargadas para aplicar los recortes del Estado de Bienestar que soplan en toda Europa.
Y por otro lado, el avance de las metas progresistas del gobierno de coalición es conseguir ampliar la unidad de todas las fuerzas que se sitúan a la izquierda del PSOE.
La unidad de la izquierda a la izquierda del PSOE es la principal y fundamental contribución de las elecciones extremeñas para la izquierda
Cualquier otra mirada desde la izquierda a los resultados de estas elecciones es una mirada estrecha y obedece a otros intereses, porque siempre, pero con especial consecuencia en momentos convulsos como los que vivimos, hay que poner por delante los intereses del país y las necesidades de la gente.
Lo que exige hacer frente a las imposiciones de la dictadura del hegemonismo de Trump y sus imposiciones del gasto militar del 5% a costa de recortar drásticamente el Estado de Bienestar…
Y por otro lado, defender con firmeza los intereses de los sectores del pueblo, de los que no llegan, o llegan con grandes dificultades, a fin de mes; de los empobrecidos por los precios de la vivienda; de los recortes en Sanidad y Educación; de los pensionistas del futuro, amenazados por la aplicación una contrarreforma que las recorte y avance en su privatización… o de los recortes de derechos laborales, como la propuesta del PP, que Vox apoya, para acabar con el derecho a tener comités de empresa en las pymes.
En tiempos convulsos, cuando la mirada sobre la realidad se pierde en las disputas y disquisiciones entre las fuerzas de la izquierda, ya tenemos experiencias significativas de los que pasa. Eso ya ha ocurrido en países hermanos como Argentina y ahora en Chile. Se abre la puerta por la que entran los Milei o un pinochetista en Chile.
Las elecciones en Extremadura han abierto un camino para la izquierda a la izquierda del PSOE: el camino de la unidad. Y ¡sí se puede! Sí hay una alternativa para la izquierda para afrontar todo el ciclo electoral: la unidad de la izquierda a la izquierda del PSOE es la principal enseñanza que nos dejan los resultados de Unidas por Extremadura.
