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NACIONAL [05-02-2010]
Elecciones en el Barcelona con fondo de 'Boixos Nois'
Un Barça plural o catalanista
El lema del ‘delfín’, ‘Més Barça’, es continuación del ‘Más Barça, más país’ de Laporta. Con el objetivo de convertir al club en un brazo del régimen catalanista frente a la pluralidad de sus socios
Por Eduardo Madroñal
Ha coincidido que durante el proceso electoral para la presidencia del CF Barcelona los Mossos d'Esquadra han detenido a algunos miembros de los Casuals, la facción más violenta de los Boixos Nois, acusados de tráfico de drogas y coacciones. Lo llamativamente delictivo no debe despistar respecto a lo profundamente político de sus elecciones. Ni lo exitosamente deportivo debe esconder lo arteramente catalanista de sus dirigentes. El lema del candidato ‘delfín’, ‘Més Barça’, es continuación del ‘Más Barça, más país’ de Laporta. Con el objetivo de convertir al club en una parte del régimen catalanista en contra de la pluralidad de sus socios.
Joan Laporta, el actual presidente del Barcelona, ha señalado a Alfons Godall como su favorito a sucederle: “Es la persona idónea para mejorar lo que se ha conseguido. Es la candidatura que mejor puede servir a los intereses y las emociones del Barça. Yo soy presidente gracias a Alfons Godall”. Pero Laporta ganó en su día, de forma avasalladora, la presidencia encabezando un grupo de socios llamado Elefant Blau, que se opuso al presidente que duró 22 años, Josep Lluís Núñez, y a su sucesor, Gaspart, aprovechando el cansancio y el hartazgo de los socios ante los penosos últimos años de Núñez y de su epígono Gaspart.
Pero tales elecciones demostraron también que los mecanismos de renovación generacional de las élites dirigentes catalanistas seguían funcionando. Que había habido cambio pero todo había quedado en casa. Porque Laporta está emparentado familiarmente con el franquismo más rancio y con la burguesía catalana. Por lo que tiene que tapar sus vergüenzas, como hizo con su dimitido cuñado de la directiva del FC Barcelona, Alejandro Echevarría, al descubrirse que era uno de los patronos de la Fundación Francisco Franco, dedicada a glorificar la obra del dictador.
Lo que demuestra que el franquismo reaccionario en Cataluña está conectado con el catalanismo reaccionario, con el sector catalanista rural. Y que se puede pasar de uno a otro sin cambiar de ideología, sólo hay que cambiar de lengua. De hecho, Joan Laporta protagonizó el desfile de antorchas, que ERC organiza todos los años, la madrugada del pasado 15 de octubre con el pretexto de conmemorar el fusilamiento del ex presidente de la Generalitat Lluís Companys.
La presidencia de Núñez impidió, en su momento, la politización sectaria del club y mantuvo una pluralidad en la directiva donde estaban representados todos los partidos políticos incluido el PP. Laporta lo ha convertido en un brazo del régimen catalanista excluyente. Ahora el problema es si el rechazo que está causando la línea catalanista de Laporta y su sucesor va a llegar a fraguar una alternativa en defensa de la pluralidad existente entre la gran mayoría de los socios del Barcelona.