Televisión

De como ´colarse´ en un noticiario

Las cámaras captan la euforia de los ganadores de la Loterí­a de Navidad alrededor de la administración. De repente...

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11-01-2009
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De repente aparece una jubilada que en un llanto histérico muestra su décimo hecho añicos por haberlo metido en la lavadora. La noticia salta a la portada y todas las televisiones se hacen eco del desaguisado. La señora en cuestión era una actriz contratada por Jordi í‰vole, ´El Follonero´, quien envió rápidamente a actores a todos los puntos agraciados con algún premio importante. De repente aparece una jubilada que en un llanto histérico muestra su décimo hecho añicos por haberlo metido en la lavadora. La noticia salta a la portada y todas las televisiones se hacen eco del desaguisado. La señora en cuestión era una actriz contratada por Jordi í‰vole, ´El Follonero´, quien envió rápidamente a actores a todos los puntos agraciados con algún premio importante.
Que los propios medios audiovisuales tienen bases para sustentarse en el ´engaño´ visual, es ya sabido por todos. Otra cosa muy diferente es comprobar que también se puede engañar a los medios de comunicación con relativa facilidad y ´obligarles´ a emitir testimonios falsos. Más allá de la anécdota graciosa que supone este ejemplo, desvela la vulnerabilidad sobre la que se apoyan las habituales redes de conexiones en directo de los servicios informativos.
 
Muchas han sido las personas que han aprovechado una conexión en directo para incidir en un medio de comunicación, realizar alguna reivindicación, personal o colectiva, o simplemente llamar la atención. El ´experimento´ de Évole, sin embargo, da un paso más allá en lo que respecta a la exhibición de las debilidades de los servicios informativos.
 
Aquello que se emite en directo es de algún modo incontrolable. Ejemplos como la sonada gala de los Goya de 2003, con el ´No A La Guerra´, o del polémico pecho al aire de Janet Jackson en la Super Bowl lo demuestran. Aprovechar un día tan informativamente caótico como el 22 de Diciembre para hacer una nueva demostración, evidencia lo estudiado del asunto. No sólo fue la señora del décimo ´lavado´. Jordi Évole reclutó a unos cuantos actores más y se inventó un personaje y una historia para cada uno de ellos. Un inmigrante, una chica de barrio, el afortunado al que le tocó un décimo por tercera vez... Su objetivo era destacar por encima de los verdaderos premiados para convertirse en titulares de periódicos o en testimonios para algunas televisiones.
 
Esta noche, el programa ´Salvados´ de La Sexta, que dirige el propio Évole,  comprobará si es tan difícil inventarse una noticia, cuánto cuesta creerla y qué factores hay que combinar para captar la atención de los medios de comunicación. Ahora sólo esperemos que estos ´experimentos´ no se realicen con falsas víctimas de atentados terroristas o de catástrofes naturales.
 
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