Ciencia

El Gran Telescopio de Canarias (GTC) abierto a la observación para el 2009

Tras completar recientemente la instalación de su espejo primario, el GTC se podrá a disposición de la comunidad astronómica internacional durante el primer semestre del 2009.

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11-01-2009
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Esta convocatoria brindará la oportunidad de participar en las primeras observaciones cientí­ficas del telescopio óptico-infrarrojo más grande del mundo. El espejo primario del Gran Telescopio Canarias (GTC), situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (Garafia, La Palma) del Instituto de Astrofí­sica de Canarias (IAC), es un ambicioso proyecto destinado a la observación astronómica con uno de los mayores y más avanzados telescopios del mundo. Esta convocatoria brindará la oportunidad de participar en las primeras observaciones cientí­ficas del telescopio óptico-infrarrojo más grande del mundo. El espejo primario del Gran Telescopio Canarias (GTC), situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (Garafia, La Palma) del Instituto de Astrofí­sica de Canarias (IAC), es un ambicioso proyecto destinado a la observación astronómica con uno de los mayores y más avanzados telescopios del mundo.
El telescopio observa dentro del rango de la luz visible e infrarroja procedente del espacio y tiene un espejo primario de 10,4 metros, segmentado en 36 piezas hexagonales vitrocerámicas, de 1,90 metros entre vértices, 8 centímetros de grosor, y 470 kilos de peso cada uno. La montura, estructura de acero que soporta los espejos, es altacimutal, es decir, que los movimientos se realizan según dos ejes, el horizontal y el vertical. Por ser el último de la llamada generación de telescopios de 8-10 metros, el GTC ha intentado mejorar el diseño de sus predecesores, aprendiendo de su experiencia.
 
De momento con su operación científica, será el telescopio con mayor superficie colectora de luz: 75,7 metros cuadrados. En cuanto a la optimización de la calidad de la imagen, el GTC utiliza una óptica activa para alinear, deformar y mover los segmentos del espejo primario, además de mover y alinear el espejo secundario, con el fin de mantener de modo preciso su posición, independientemente de las condiciones externas. Además, se utiliza una óptica adaptativa para compensar las aberraciones que la luz sufre en su paso por la atmósfera.
 
Mediante el uso del espectrógrafo OSIRIS que trabaja en el rango visible, se prevé que se pueda realizar una explotación científica al menos el 50 por ciento de las noches, sobre todo las más oscuras del semestre. Será el personal del GTC quien se encargará de optimizar cada noche su rendimiento científico en función de la atmósfera y las condiciones técnicas. Diferentes comités internacionales han valorado las propuestas que presenten los mejores programas de observación científica.
 
 
 
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