Un informe de la UE plantea la necesidad de devaluar un 30% el peso de la economí­a española

Bruselas degrada a España

El informe califica de "especialmente drástica" la caí­da de competitividad y el aumento del déficit exterior español, afirmando que España necesitarí­a devaluar su moneda como mí­nimo un 30%

0
0 votos
09-01-2009
Publicidad
La edición alemana del Financial Times, una de las biblias del capital mundial, ha publicado un informe del Consejo de Europa con un demoledor análisis de la situación española. Tras resaltar las diferencias cada vez mayores en la salud económica de los miembros de la UE, el informe califica de "especialmente drástica" la caí­da de competitividad y el aumento del déficit exterior de nuestro paí­s, afirmando que España necesitarí­a devaluar su moneda como mí­nimo un 30% para reajustar el montante de la deuda con el capital extranjero. Bruselas, que antaño alababa el "milagro económico" español, ahora pretende degradarnos drásticamente en la escala de mando comunitaria. La edición alemana del Financial Times, una de las biblias del capital mundial, ha publicado un informe del Consejo de Europa con un demoledor análisis de la situación española. Tras resaltar las diferencias cada vez mayores en la salud económica de los miembros de la UE, el informe califica de "especialmente drástica" la caí­da de competitividad y el aumento del déficit exterior de nuestro paí­s, afirmando que España necesitarí­a devaluar su moneda como mí­nimo un 30% para reajustar el montante de la deuda con el capital extranjero. Bruselas, que antaño alababa el "milagro económico" español, ahora pretende degradarnos drásticamente en la escala de mando comunitaria.
No se trata de un simple análisis teórico. Ante la crisis, la pugna entre los diferetnes países europeos por cargar las pérdidas sobre el más débil se ha agudizado. El informe del Consejo de Europa fue distribuido el pasado diciembre a todos los ministros de economía de la eurozona, y será debatido en la reunión que mantendrán el próximo 19 de enero.
Constata, frente al papanatismo europeísta generalizado, que diez años después de la creación de la eurozona, las diferencias entre los países miembros, lejos de reducirse, se han incrementado.
La gran beneficiada ha sido, como no, Alemania, en palabras de Bruselas “la única gran economía de la eurozona que apenas tiene problemas de competitividad y cuenta con un gran superavit comercial”. En el otro extremo está España.
El informe de Bruselas utiliza, aunque con la entrada del euro eso ya no es posible, la valoración de la moneda para situar a cada país europeo en su lugar, y señala que “mientras la divisa de Alemania está infravalorada, en el grupo de España el tipo de cambio estaría significativamente sobrevalorado, y necesitaría devaluar su moneda un 30% para reajustar su abultado déficit exterior”.
La solución ofrecida por la UE es sencilla: coordinar las políticas y decisiones económicas y reducir costes y precios. Si para entrar en la moneda única nos exigieron el brutal ajuste plasmado en el tratado de Maastricht, ahora pretenden dar una nueva vuelta de tuerca.
¿Pero cómo hemos llegado hasta aquí?
El déficit por cuenta corriente español (es decir la deuda privada que el conjunto de bancos y empresas españolas tienen con el extranjero) se incrementó en octubre, último mes del que existen datos, hasta alcanzar los 900.000 millones de euros. La necesidad de financiación exterior de la economía española ascendió a 89.749,6 millones.
¿Cómo se ha acumulado esa cantidad? Los medios de comunicación destacan que el BBVA ha emitido 1.000 millones de euros en deuda, colocados en el mercado europeo. Hace pocas semanas, Iberdrola hizo una operación similar, por valor de 4.000 millones de euros.
Los grandes bancos y monopolios españoles, propietarios de la mayor parte de esta deuda -sólo el Santander acumula 160.000 millones- han financiado durante los últimos años su expansión (los créditos a la construcción y las adquisiciones en el extranjero se han disparado) a través de préstamos concedidos por el capital extranjero.
Este es un gigantesco dogal que atenaza la economía española. Y que nos sale cada vez más caro. Si hace un año, los bonos de las empresas españolas debían pagar un rendimiento medio del 4,7%, ahora el interés que deben abonar ha crecido hasta el 5,4%
Al mismo tiempo, los vencimientos de los plazos de la deuda consumen una parte cada vez mayor de la economía nacional. El último año superaron los 90.000 millones de euros.
Los grandes bancos y monopolios piden prestado al extranjero para expandirse. Y luego incrementan el saqueo y la explotación sobre los trabajadores y pymes españolas para poder pagar los crecientes intereses que deben abonar al capital extranjero.
Un círculo infernal donde las principales burguesías europeas -Alemania y Francia son dueñas del 47,6% de la deuda española- se apoderan, por medio de la usura financiera, de una parte sutancial de la riqueza nacional; los sectores oligárquicos se expansionan en el mundo.... mientras el país está cada vez más hipotecado y dependiente.
¿Qué hace el gobierno de Zapatero? Añadir gasolina al fuego. Liberando a los inversores extranjeros del pago de impuestos al comprar bonos de deuda de empresas españolas. O entregando a la banca 250.000 millones de dinero público para que haga frente a los plazos del vencimiento de su deuda.
 
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad