Sociedad

Garzón contra el genocidio: Niños robados durante la Guerra Civil

Habí­a un plan sistemático, planificado que tení­a por objetivo la eliminación fí­sica del enemigo polí­tico y la creación de un clima de terror que paralizara a la oposición viva…

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08-01-2009
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No era una actitud ideológica, se trataba de un plan polí­tico estratégico. No era violencia, eran frí­os cálculos. Ahí­ está la fuerza de la lí­nea de investigación seguida por el juez Baltasar Garzón, en el asunto de la recuperación de la memoria histórica No era una actitud ideológica, se trataba de un plan polí­tico estratégico. No era violencia, eran frí­os cálculos. Ahí­ está la fuerza de la lí­nea de investigación seguida por el juez Baltasar Garzón, en el asunto de la recuperación de la memoria histórica
Ahora actúa sobre un asunto, doloroso y repetido en todas las dictaduras, el secuestro de niños, y su reparto como botín de guerra entre los vencedores
 
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, en la declaración de condena de la dictadura franquista el 17 de Marzo de 2006 declaraba “Los niños perdidos son también parte de las víctimas del franquismo: Se trata de presos cuyos apellidos fueron modificados para permitir su adopción por familias adictas al régimen. Varios miles de hijos de obreros fueron también enviados a instituciones del Estado, porque el régimen consideraba su familia republicana como “inadecuada” para su formación”
 
Según esta misma declaración “Frecuentemente (los niños) eran separados de las demás categorías de niños internados en las Instituciones del Estado y sometidos a malos tratos físicos y psicológicos”
 
Los números son brutales y puntillosamente recogidos en informes. Su origen es claro
 
Según la memoria del Patronato Central de Nuestra Señora de la Merced para la Redención de Penas solo en la década de 1944-1954 llegaron a ser “tutelados” 30960 niños y niñas
 
Las listas oficialmente recogían la situación en el momento del padre: fusilado o desaparecido
 
No se ocultaba su origen: Huérfanos de guerra y sus padres o muertos o clandestinos o desaparecidos
 
Sus apellidos fueron “alterados” para poder ser adoptados limpiamente
 
Todo este doloroso entramado formaba parte del plan de eliminación del enemigo político por largas décadas. Estaba al servicio del terror necesario para crear los “40 años de paz”
 
Es importante no olvidar este punto fundamental. Un plan político no una actuación desordenada y salvaje
 
Apoyo a la valiente e inteligente actuación del juez Garzón
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