Visita del expresidente a la Franja de Gaza

Carter: una ví­a de influencia para Gaza

Es evidente que una entrevista de esta naturaleza -con una organización considerada terrorista por EEUU e Israel- no puede ser mantenida por un representante oficial de la diplomacia norteamericana.

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17-06-2009
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Jimmy Carter ha ignorado la prohibición de su Gobierno de mantener contacto con el grupo islamista Hamás -en la lista de organizaciones terroristas de Washington- y ha viajado a Gaza para comprobar in situ el estado de desesperación, miseria y extrema desolación en que se encuentra sumida la franja cinco meses después de la brutal Operación Plomo Fundido del ejército israelí­. El ex-presidente norteamericano ha tenido emotivas palabras para la población de Gaza, ha denunciado el bloqueo israelí­ y ha entregado a los lí­deres de Hamás una carta para el soldado rehén Gilad Shalit. ¿Es Carter un agente freelance de la diplomacia norteamericana?
 El primer ministro y lí­der de Hamás en Gaza, Ismail Haniye, saluda efusivamente al ex presidente de EEUU Jimmy Carter, a su llegada a la Franja. EFE
El primer ministro y lí­der de Hamás en Gaza, Ismail Haniye, saluda efusivamente al ex presidente de EEUU Jimmy Carter, a su llegada a la Franja. EFE
Jimmy Carter ha ignorado la prohibición de su Gobierno de mantener contacto con el grupo islamista Hamás -en la lista de organizaciones terroristas de Washington- y ha viajado a Gaza para comprobar in situ el estado de desesperación, miseria y extrema desolación en que se encuentra sumida la franja cinco meses después de la brutal Operación Plomo Fundido del ejército israelí­. El ex-presidente norteamericano ha tenido emotivas palabras para la población de Gaza, ha denunciado el bloqueo israelí­ y ha entregado a los lí­deres de Hamás una carta para el soldado rehén Gilad Shalit. ¿Es Carter un agente freelance de la diplomacia norteamericana?
Jimmy Carter sonaba realmente sincero cuando habló a los medios. "He tenido que contener las lágrimas cuando he visto la destrucción deliberada contra su pueblo", dijo tras visitar los escombros de lo que fue una escuela en la Ciudad de Beit Lahia, en el norte de la Franja. El expresidente norteamericano condenó la “deliberada destrucción” de Gaza durante la ofensiva de enero del ejército israelí, y confesó sentirse “verdaderamente angustiado” al saber que los edificios habían sido reducidos a escombros “por bombas de (aviones) F16 fabricados en mi país y entregados a los israelíes.”
 
 
Además Carter arremetió contra la situación de la población en la Franja, ya casi olvidada tras cinco meses del fin de la guerra. Se los trata “más como animales que como seres humanos”, dijo tajante Carter, clamando contra un bloqueo que impide la entrada en la Franja no sólo de los materiales necesarios para la reconstrucción, sino de los artículos más nimios. "Sé que incluso papel y lápices de colores para los niños son tratados como un riesgo para la seguridad. Pedí una explicación para esto cuando me reuní con las autoridades israelíes y no recibí ninguna porque no hay explicación", exclamó indignado el ex-presidente, y añadió: "Nunca antes en la historia ha habido una comunidad atacada con bombas y misiles y luego privada de sus medios para repararse".
 
 
Carter condenó la espiral de destrucción que también incluye el lanzamiento de proyectiles contra las poblaciones del sur de Israel. “No es bueno ver esta destrucción, pero tampoco lo es cuando voy a Sderot, ver los cohetes cayendo sobre los israelíes. La única manera de evitar que ocurra otra vez esta tragedia es tener una paz auténtica acordada entre los palestinos e Israel", se mostró convencido el ex presidente.
 
 
Además alentó el proceso de reconciliación interpalestino entre Hamás y Al Fatah. “El camino hacia la paz, la reconstrucción y el fin del sufrimiento”, dijo  “sólo puede avanzar a través de la unidad nacional palestina".
 
 
En un gesto insólito, Jimmy Carter se reunió con el primer ministro de Hamás en la Franja, Ismail Haniyeh, y anunció su intención de volver a reunirse con el máximo líder de la organización islamista, Jaled Meshal. Ambos han mantenido varios encuentros en Damasco, donde el líder palestino se encuentra en el exilio. En un momento del encuentro con Haniyeh, Carter le entregó una carta personal para el soldado israelí, Gilad Shalit, secuestrado por Hamás desde 2006. La carta fue entregada a Carter por el padre del soldado, Noam Shalit, y fue aceptada por Hamás.
 
 
Es evidente que un viaje y una entrevista de esta naturaleza –con una organización considerada oficialmente proscrita por EEUU e Israel- no puede ser mantenida (de momento) por un representante oficial de la diplomacia norteamericana como por ejemplo George Mitchell. Por eso Washington dispone de otros canales de comunicación “extraoficiales” que tienen la suficiente libertad y margen de maniobra para hacer y decir lo que oficialmente el Departamento de Estado no puede. Carter no es ningún “outsider” o “freelance” de la línea internacional norteamericana, sino que la complementa y la amplia como ningún emisario oficial podría hacer. ¿O es que es pensable que alguien que ha sido inquilino de la Casa Blanca –aunque sea un momento tan caótico para la superpotencia como finales de los 70- va de por libre y sólo se representa a sí mismo?
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