90.000 millones más para rescatar a la banca. Subida de impuestos para la mayorí­a de la población

El mordisco del vampiro

Zapatero se comporta como un auténtico Robin Hood invertido, que atraca a los trabajadores -ví­a subida de impuestos- para poder rescatar a los banqueros.

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16-06-2009
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En un encuentro financiero organizado por una universidad de verano -y compartiendo mesa con el presidente del BBVA, que no dudó en alabar el nuevo plan de rescate bancario, dotado con 90.000 millones de euros-, la vicepresidenta económico no quiso descartar nuevas subidas de impuestos, a escasas horas del sablazo que para toda la población supuso el aumento de los tributos sobre la gasolina y el tabaco. Pocas veces la verdad ha aparecido tan desnuda. Para los bancos, miles de millones de rescate. Para la población, subida de impuestos que financien los regalos públicos al capital financiero.
 Elena Salgado, vicepresidenta económica, junto a Francisco González, presidente del BBVA. (Foto: EFE)
Elena Salgado, vicepresidenta económica, junto a Francisco González, presidente del BBVA. (Foto: EFE)
En un encuentro financiero organizado por una universidad de verano -y compartiendo mesa con el presidente del BBVA, que no dudó en alabar el nuevo plan de rescate bancario, dotado con 90.000 millones de euros-, la vicepresidenta económico no quiso descartar nuevas subidas de impuestos, a escasas horas del sablazo que para toda la población supuso el aumento de los tributos sobre la gasolina y el tabaco. Pocas veces la verdad ha aparecido tan desnuda. Para los bancos, miles de millones de rescate. Para la población, subida de impuestos que financien los regalos públicos al capital financiero.
“Ahora no hay entidades con dificultades, pero en 2010 llegarán los problemas al sistema financiero". Esta es la confesión de Elena Salgado. Y todos los datos apuntan a que en España puede estar larvándose un estallido financiero, similar al producido en EEUU, del que la quiebra de Caja Castilla La Mancha sólo sería un pequeño anticipo.

La banca española tiene en sus entrañas “productos basura” de fabricación propia, producto de su excesiva implicación en el boom del ladrillo, cuyo crack está arrastrando al conjunto del sistema financiero.

La agencia de calificación crediticia Moody´s ha rebajado la nota otorgada a la fortaleza financiera de 30 bancos y cajas españolas. E incluso mantiene bajo vigilancia –con posibilidad de rebaja- la nota del Santander y BBVA.

Las provisiones anticíclicas acumuladas durante los años de bonanza que constituían el principal colchón del sistema financiero español se han esfumado, y las dotaciones para provisiones que cubran los futuros créditos de dudoso cobro se han incrementado hasta los 3.847 millones, comiéndose el 45% de los beneficios –que se han reducido un 21,5% respecto al primer trimestre del pasado año-.

Y el gobierno de Zapatero se dispone a acudir, por segunda vez, al rescate de la banca. Ya están ultimados todos los detalles del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria para bancos y cajas, que se aprobará el próximo 26 de junio.

Este segundo plan de rescate precisará de 99.000 millones de dinero público, que sumado al montante del primer rescate dan como resultado la fabulosa cifra de 350.000 millones –un tercio del PIB español- puesto a disposición del capital financiero.

¿Cómo se va a financiar esta fabulosa inyección de dinero público destinada a rescatar a los banqueros que todavía ofrecen beneficios multimillonarios?

Zapatero ha esperado prudentemente a que pasen las elecciones europeas para desvelarnos la respuesta.

Y esta ha llegado por la vía de la subida, entre un 7% y un 10%, de los impuestos especiales que gravan los combustibles y el tabaco.
Un incremento de los impuestos indirectos, los que gravan indiscriminadamente los productos de consumo, y que acabamos pagando los trabajadores… para financiar el vertiginoso aumento del déficit público necesario para sumir el desembolso de los planes de rescate bancarios.

La agudización de la crisis hace que muchas caretas se caigan. Los problemas cada vez más serios del sistema financiero –cuyo estallido golpearía no sólo a las cajas pequeñas, sino también a los gigantes del sector, Santander o BBVA- hace que Zapatero asomé ya sin ambages su cara más antipopular.

Comportándose como un auténtico Robin Hood invertido, que atraca a los trabajadores –vía subida de impuestos- para poder rescatar a los banqueros.
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