La humanidad marcada y condenada por el Tratado de Libre Comercio.

Saro-Wiwa y Alberto Pizango pasado y presente de la lucha.

Saro-Wiwa y Pizango, distintos continentes, distinto momento histórico, una misma trayectoria, la lucha del pueblo contra el expolio imperialista, Wiwa ejecutado, Pizango pidiendo asilo polí­tico.

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15-06-2009
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Las plataformas, grupos, asociaciones indí­genas de cualquier parte del mundo, hacen las mismas exigencias a sus gobiernos. El restableciendo del carácter inalienable, inembargable e imprescindible de los territorios indí­genas a sus verdaderos dueños, el pueblo. El gran problema que se le plantean a estos pueblos, es que sus gobiernos como meros tí­teres, no tienen capacidad de decir por lo que se encuentran que están dirigiendo sus quejas al "vací­o", a un vací­o represor y letal. Las plataformas, grupos, asociaciones indí­genas de cualquier parte del mundo, hacen las mismas exigencias a sus gobiernos. El restableciendo del carácter inalienable, inembargable e imprescindible de los territorios indí­genas a sus verdaderos dueños, el pueblo. El gran problema que se le plantean a estos pueblos, es que sus gobiernos como meros tí­teres, no tienen capacidad de decir por lo que se encuentran que están dirigiendo sus quejas al "vací­o", a un vací­o represor y letal.
Cuando surgen voces que hablan con la verdad en los labios, con la fuerza que le da la justicia para sus pueblos y la indignación ante el ultraje, estas voces, cuando comienzan a tener ecos en las colectividades, son silenciadas a Saro-Wiwa le acusaron de asesinato entre otras invenciones y fue ejecutado el 10 de noviembre de 1995. Pizango fue acusado esta semana por el gobierno peruano de sedición y rebelión y evitó la captura por poco, al refugiarse en la Embajada de Nicaragua en Lima. Nicaragua acaba de otorgarle asilo político
 
Como estos dos ejemplos hay miles de hombres y mujeres que mueren por defender sus derechos, derechos de los pueblos. Estos pueblos como tales existen desde antes de la creaciones de los estados, los estados lo que han hecho es tener libre disponibilidad  sobre las tierras, minimizando los derechos ancestrales de los pueblos, en beneficio de los interésese de unas oligarquías, corruptas y corrompidas por el imperialismo.
 
El Tratado de Libre Comercio, legitimizan la criminalización de los pueblos indígenas, los gobiernos corruptos siervos del imperialismo y de las multinacionales de energía, alimentos, mineras…, no tiene ningún tipo de reparo en amenazar al pueblo, exigiendo que sus movilizaciones, sus huelgas, sus muertes se han pacificas y silenciosas, de lo contrario, les avisa que tienen que a tenerse a las consecuencias, y la gran contradicción es que usualmente son estos gobiernos los que comienzan con la violencia, mandando efectivos policiales o militares. Bombardeando poblados y matando a civiles mujeres y niños que huyen desarmados en busca de la protección de la selva.
 
El TLC de EEUU Y la UE tiene como objetivo que las transnacionales de estos países tengan plena libertad de ir a los territorios a llevarse los recursos naturales, mancillando los derechos de comunidades campesinas, de cualquier parte del mundo, arrinconándolos en la miseria e inseguridad de las ciudades, sin ninguna posibilidad de llevar una vida digna. Las permanentes violaciones a los derechos humanos, la miseria y la falta de oportunidades en los países “ayudados” por el imperialismo son un escándalo, son inocultables y revelan la naturaleza autoritaria y antidemocrática de quienes persisten, en profundizar el neoliberalismo a través de TLC que benefician exclusivamente a las multinacionales extranjeras imperialistas.
 
El imperialismo utiliza la formula “legal “ del TLC enmarcado en un  conjunto de leyes que rebosan cinismo en los acuerdos de libre comercio se declara el “libre comercio” y la libre circulación de los capitales como los criterios absolutos y, en consecuencia, se relativizan todos los derechos humanos, incluso, el derecho a la vida. La vigencia de los derechos humanos se transforma en conveniencia, y la garantía de los mismos se transforma en promoción, en el marco de admisibilidad de la estrategia de acumulación de capital. Ya no se habla de garantía de los derechos humanos, sino que se promete promoverlos. La meta ya no es garantizar los derechos humanos, sino mantener el nivel de su violación dentro del merco de lo “necesario” en función de la libre acumulación de capital a escala mundial.
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