Espectacular abstención. Aumento de los extraparlamentarios

No con mi voto

La abstención es también, y sobre todo, un gesto de rechazo hacia una clase polí­tica que, en tiempos de crisis, se hace incluso más odiosa

0
0 votos
12-06-2009
Publicidad
Destacados prohombres del tripartito han tenido la poca vergüenza de culpar de la abstención -que en Cataluña alcanza la bochornosa cifra del 62,46%-… a que todaví­a no le han dado todo lo que pedí­a en el reparto de la financiación autonómica.
 (EFE)
(EFE)
Destacados prohombres del tripartito han tenido la poca vergüenza de culpar de la abstención -que en Cataluña alcanza la bochornosa cifra del 62,46%-… a que todaví­a no le han dado todo lo que pedí­a en el reparto de la financiación autonómica.
Cataluña es la más alta expresión del grado de rechazo, diríamos auténtico cabreo social, ante unas castas políticas que usan y disponen de cada comunidad como un cortijo propio, y devoran insaciables los recursos públicos.
La catalana es el ejemplo casi químicamente puro de una casta local endogámica, insolidaria, excluyente, hiperclasista…
¡¿Y todavía se sorprenden de que seis de cada diez catalanes les hayan dado un corte de mangas negándose a ir a votar?!
El abultado índice de abstención –el 54% a nivel nacional, pero que supera el 60% en hasta diez provincias- expresa el desapego creciente hacia una Unión Europea ante la que, por debajo del papanatismo proeuropeista oficial, los españoles muestran un recelo instintivo. Basta contemplar la evolución desde el 58% de participación en los primeros comicios europeos celebrados en España, hasta el ínfimo 45% registrado en estas elecciones.
Pero es también, y sobre todo, un gesto de rechazo hacia una clase política que, en tiempos de crisis, se hace incluso más odiosa.
También es significativo el aumento del número de votos a los partidos extraparlamentarios –que han cosechado 140.000 sufragios más que en las pasadas elecciones-. Expresión de quien, aunque sepa que su voto no se va a traducir políticamente, prefiere votar a estas opciones antes que respaldar a la clase política oficial.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad