Pandemia de la gripe aviar

La paradoja de las fronteras

La OMS ha elevado el nivel de alerta al máximo en la escala de pandemia, el nivel 6.

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12-06-2009
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La epidemia global está de camino. La existencia de brotes que se contagian de forma eficaz en al menos un paí­s de una región diferente a la primera en que se declaró la epidemia es la causa del anuncio de la OMS. Esto ya vení­a produciéndose, no es nuevo.
 foto EFE. La Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, junto a Ildefonso Hernández Aguado, director general de Salud Pública y Sanidad Exterior, Ildefonso Hernández Aguado
foto EFE. La Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, junto a Ildefonso Hernández Aguado, director general de Salud Pública y Sanidad Exterior, Ildefonso Hernández Aguado
La epidemia global está de camino. La existencia de brotes que se contagian de forma eficaz en al menos un paí­s de una región diferente a la primera en que se declaró la epidemia es la causa del anuncio de la OMS. Esto ya vení­a produciéndose, no es nuevo.
    27.737 en 74 países, 141 muertos. El ranking de casos lo encabeza Estados Unidos, con 13.000 casos, seguido de México (donde se detectaron los primeros casos) con cerca de 6.000, Canadá, con más de 2.000. Fuera de Norteamérica, región donde se originó la epidemia, Australia cuenta con más de mil casos certificados. Le siguen España, Japón, Reino Unido y Chile.

    La fase seis no indica que se haya rebasado un listón en el número de casos ni que el virus haya aumentado su virulencia ni la gravedad de la gripe. No significa nada que no esté ya ocurriendo. De hecho, la propia OMS ha reconocido que si no había declarado antes la pandemia es porque estaba preparando al mundo para que se entendiera ese paso correctamente.

    En la misma línea, la Ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, junto a Ildefonso Hernández Aguado, director general de Salud Pública y Sanidad Exterior, Ildefonso Hernández Aguado dieron una rueda de prensa donde afirmaron que la decisión de la OMS, que declara la extensión de la gripe A (H1N1) como "pandemia moderada", obedece al hecho de que este virus se transmite muy fácilmente y no a su gravedad. Si descontamos las muertes en México la mortalidad es de un uno por mil. Muchos hablan de que se trata de una gripe mediática, en tanto la mortalidad de la gripe común es mayor. Aunque el término de mediático no acaba de definir con precisión donde están las alarmas y las falsas alarmas a la hora de afrontar algo tan serio como una pandemia.

    Aparcando el problema de que la gripe puede dar un giro y pasar de moderada a grave tal como hizo en 1918, a medida que se propague y el virus adquiera resistencias con el uso a gran escala de los fármacos, el verdadero problema global que aquí tenemos con la pandemia es quien crea el efecto mediático, con qué objetivo y consecuencias.

    Empezando por las consecuencias, una que ya están advirtiendo muchos expertos hace referencia a quién va a decidir y se va a beneficiar de los tratamientos y las vacunas. Y lo que nos encontramos en primer lugar es con la paradoja de las fronteras.

    La OMS no propone restricción ninguna en términos de cerrar fronteras. La transmisión del virus, que había ya empezado a extenderse por sudamérica aprovechando el tránsito al invierno, va a ser global y la OMS no propone medida alguna de restricción en el tránsito de las personas, bienes y servicios, el vehículo de su extensión. Esta medida, que busca no paralizar la actividad económica mundial, tiene su sentido en tanto haya  un plan global de combate a los efectos de la enfermedad, cosa que no va a haber.
La OMS preserva la globalización económica y social. ¿Preservará también la globalización médica, digamos la justicia médica, por encima de otros criterios? Lo cierto es que es dudoso.

     Las fronteras sí que van a jugar un papel a la hora de combatir la enfermedad. Entre cuatro y seis meses tardará la vacuna en estar disponible. ¿Quién va a tener prioridad para recibirla. Según César Nombela, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid: "Dado que se trata de una pandemia, los acuerdos entre los países -coordinados por la OMS- deberían dar lugar a una estrategia mundial de aplicación que priorizara a las personas con más riesgo". Pero el mismo catedrático reconoce que la realidad va a ser otra muy distinta, dado que tanto la asignación de recursos para combatir la gripe porcina como la prioridad de las personas que reciban la vacuna depende de la decisión que tomen los estados más poderosos. La prioridad no van a ser precisamente los países más vulnerables.  Los criterios no van a ser de justicia y equidad médicos precisamente.

    Todos los expertos coinciden en que puede llegar a tener una mortalidad alta especialmente en países con pocos recursos. Paradójicamente al hecho de la globalidad de la pandemia, algunos países con presupuestos sanitarios enjutos van a ser incapaces de soportar la financiación de una vacunación masiva, no digamos ya de tratar los casos de gripe con medios apropiados. La situación llama a fortalecer los sistemas sanitarios de todo el mundo, no a hacer actos de entrega solidaria de jeringas retransmitido por la CNN. ¿Qué planes tiene la OMS para este problema?
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