Un empresario abandona a un inmigrante sin papeles que perdió un brazo

Historia de una infamia

Un empresario intenta ocultar un accidente laboral en una panaderí­a de un inmigrante sin papeles boliviano. En la panaderí­a donde trabajaba tiraron a la basura el miembro amputado.

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11-06-2009
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En al historia de Franns Rilles Melgar Vargas, de 33 años, coinciden todas las variables de abandono que conducen a que los inmigrantes sin papeles estén a su suerte y merced de cualquier infamia. Después de que una máquina de amasar le seccionara el brazo izquierdo, el hijo de su jefe lo llevó a Urgencias. Peor lo dejó a unos 200 metros de la entrada diciéndole que no dijera nada de lo que la habí­a ocurrido. Antes de ir al hospital el jefe y su hijo habí­an tirado el brazo de Franns alegando que estaba muy deteriorado (¿no tení­a que valorar eso un médico?) para evitar una implicación. En al historia de Franns Rilles Melgar Vargas, de 33 años, coinciden todas las variables de abandono que conducen a que los inmigrantes sin papeles estén a su suerte y merced de cualquier infamia. Después de que una máquina de amasar le seccionara el brazo izquierdo, el hijo de su jefe lo llevó a Urgencias. Peor lo dejó a unos 200 metros de la entrada diciéndole que no dijera nada de lo que la habí­a ocurrido. Antes de ir al hospital el jefe y su hijo habí­an tirado el brazo de Franns alegando que estaba muy deteriorado (¿no tení­a que valorar eso un médico?) para evitar una implicación.
Previamente una persona que lo vio desangrándose en la calle lo condujo hasta la puerta del hospital. 

Al principio, Franns no aclaró la causa del accidente. Esta información era vital para intentar volver a implantarle el brazo.  Pero dadas las inconsistencias los médicos llamaron a la policía y fue entonces cuando explicó cómo había perdido el brazo.

La Guardia Civil se desplazó hasta el lugar del accidente para recuperarlo, pero finalmente no fue posible reimplantarselo.  

“El empresario no tenía permisos, ni licencias, ni hacía contratos” dice la hermana de Franns quien trabajaba 12 horas al día por un sueldo que no llegaba a 700 euros al mes.

Todo ocurrió el  28 de mayo, pero hasta el 10 d equino no se dieron a conocer diario Levante-EMV publicó la denuncia que CC OO había presentado por el suceso.

El sindicato ha llevado el caso a la fiscalía de salud laboral y a la Inspección de Trabajo. Mientras, Franns Rilles se recupera en una habitación del hospital Virgen del Consuelo de Valencia.

La Guardia Civil tomó declaración a los dos empresarios en mayo, y los dejó en libertad.

Ahora Rovira mantiene que Franns "se encontraba ebrio" cuando ocurrió el accidente, acepta que lo contrató sin papeles pero niega que trabajara por 700 euros y 12 horas diarias.

El año pasado el Defensor del Pueblo de Madrid denunciaba la alta tasa de accidentes laborales entre inmigrantes sin papeles y la frecuencia con la que estos son abandonados por sus empleadores.
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