Cómic

Vaquero

Esos personajes curiosos, que las ramblas barcelonesas nos han regalado en las últimas décadas, también pueden ser una buena excusa para elaborar un intenso guión.

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12-06-2009
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Un Maradona de tez "agitanada" batiendo récords de toques con el balón. Un "Che" Guevara convertido en estatua de oro. Un Michael Jackson con rasgos latinoamericanos. Personajes que pueblan las ramblas de Barcelona, entre la profesionalidad del actor de calle, el esperpento circense, el reclamo turí­stico y los kilos de maquillaje. Aunque sin duda, uno de los personajes más recordados del paseo barcelonés será el mí­tico "Sheriff de las Ramblas", curioso personaje de la Barcelona de los 70 del que la mitologí­a popular cuenta mil leyendas.
 Vaquero
Un Maradona de tez "agitanada" batiendo récords de toques con el balón. Un "Che" Guevara convertido en estatua de oro. Un Michael Jackson con rasgos latinoamericanos. Personajes que pueblan las ramblas de Barcelona, entre la profesionalidad del actor de calle, el esperpento circense, el reclamo turí­stico y los kilos de maquillaje. Aunque sin duda, uno de los personajes más recordados del paseo barcelonés será el mí­tico "Sheriff de las Ramblas", curioso personaje de la Barcelona de los 70 del que la mitologí­a popular cuenta mil leyendas.
Treinta y tantos años después de aquello, Jordi Pastor recupera en Vaquero, editado por Ponent Mon, aquella figura actualizada con ingenio a estatua viviente de las Ramblas, introduciéndola en una historia de género negro urbano que habla de mafias, inmigración y miserias en una Barcelona muy alejada de las postales turísticas. Las tramas que se tejen día a día en los aledaños del turístico paseo, entre las retorcidas calles del barrio Gótico y el Raval, constituyen el marco perfecto para una historia de ficción, al mas puro estilo Vázquez Montalbán, que se nos antoja demasiado real.
 
Un argumento sobrio y bien construido que se acompaña de un original envoltorio, que nos lleva a también a esa década con el bitono de gruesos puntitos y un formato que recuerda a los tomos de Vértice que devorábamos ávidamente hace unos años. Un aspecto gráfico que desde la portada nos devuelve ese ambiente “retro”, parodiando el propio marketing de la época, pero trasladándolo hasta nuestros tiempos. Quizá enviando un mensaje a algunos de los editores actuales.
 
Una grata noticia la presentación de este cómic en el pasado salón de Barcelona, teniendo en cuenta el contraste que representa compartir evento con la puesta de largo del prescindible Batman: Barcelona. Desde esta misma publicación avanzábamos hace unos meses la novedad de que el héroe con mallas visitara la ciudad española, temiendo que el invento redujera simplemente a una estrategia de marketing. La realidad ha superado nuestros peores presagios. Un extenso publirreportaje sobre la Ciudad Condal estilo Vicky Cristina Barcelona, pero con hostias e imágenes que pasan directamente a la antología del disparate, incluyendo a un Batman reconvertido en San Jorge con montura motorizada y pendón cuatribarrado, que hará las delicias de los trogloditas nacionalistas.
 
 
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