La Generalitat monta otra "embajada" en México

Y sus ciudadanos ¿qué?, señor "embajador"

Para esta casta polí­tica lo único que le interesa es llevar adelante sus planes disgregadores. No le importa la grave crisis económica en Cataluña, con la destrucción de tejido productivo industrial.

5
4 votos
10-06-2009
Publicidad
Hay cierto tipo de polí­ticos que dedican su tiempo, casi exclusivamente, a llevar adelante, siempre con el dinero público, sus delirios de fragmentar España. Y una manera de hacerlo, realmente grotesca pero cara, es montando "embajadas" por doquier. Porque cualquier nacionalista que se precie tiene su "legación diplomática". La última hazaña internacional del Gobierno catalán ha sido la aprobación ayer de la instalación de una Delegación de la Generalitat en México. Esta será la sexta "embajada", las cuales dependen del vicepresidente catalán, Josep Lluí­s Carod-Rovira. Esta decisión se toma después de que hace unos dí­as el mismo consejero de Economí­a de Generalitat, Antoni Castells, tuviera que reconocer que el déficit de la Administración autonómica ha sido el doble de lo previsto y ha llegado a superar los 4.800 millones de euros. Para esta casta polí­tica lo único que les interesa es llevar adelante sus planes disgregadores. No les importa la grave crisis económica que sufrimos y, especialmente, en Cataluña la destrucción del tejido productivo tradicional basado en la pequeña y mediana empresa. Hay cierto tipo de polí­ticos que dedican su tiempo, casi exclusivamente, a llevar adelante, siempre con el dinero público, sus delirios de fragmentar España. Y una manera de hacerlo, realmente grotesca pero cara, es montando "embajadas" por doquier. Porque cualquier nacionalista que se precie tiene su "legación diplomática". La última hazaña internacional del Gobierno catalán ha sido la aprobación ayer de la instalación de una Delegación de la Generalitat en México. Esta será la sexta "embajada", las cuales dependen del vicepresidente catalán, Josep Lluí­s Carod-Rovira. Esta decisión se toma después de que hace unos dí­as el mismo consejero de Economí­a de Generalitat, Antoni Castells, tuviera que reconocer que el déficit de la Administración autonómica ha sido el doble de lo previsto y ha llegado a superar los 4.800 millones de euros. Para esta casta polí­tica lo único que les interesa es llevar adelante sus planes disgregadores. No les importa la grave crisis económica que sufrimos y, especialmente, en Cataluña la destrucción del tejido productivo tradicional basado en la pequeña y mediana empresa.
La Generalitat ha montado “sedes diplomáticas” en Londres, Berlín, París, Buenos Aires y Nueva York, esta última en el Rockefeller Center. La justificación para crear la nueva delegación en México DF, y donde ya existe representación a través de una agencia comercial, sería con el objetivo de “fortalecer las relaciones políticas” con un país en el que residen unos 6.000 catalanes. ¿Y el ahorro del gasto público para impulsar la inversión productiva que necesitan 6.000.000 de habitantes de Cataluña? Está clara la razón de la altísima abstención en las elecciones europeas que se ha producido en la comunidad catalana. La inmensa mayoría de los ciudadanos están hartos de esta casta política de la que forman parte casi todos los políticos, con independencia si son de partidos presentes en el gobierno autonómico o en la oposición.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad

ARTÍCULOS RELACIONADOS

PP y PSOE, también dos caras de las castas
E. Madroñal