Literatura

Clásicos

Para Borges una "obra clásica" es aquella que se ha leí­do a lo largo del tiempo como si en sus páginas todo fuera capaz de interpretaciones sin término

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10-06-2009
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Al calor de una industria editorial cada vez más potente, el mercado español comienza a "absorber" con toda facilidad la edición y reedición (a veces, con nuevas y mejores traducciones) de los grandes "clásicos de la literatura universal, que lejos de quedar arrinconados y ocultos tras la "turbamulta" de novedades y productos de moda, siguen esgrimiendo su orgullosa presencia en las librerí­as y manteniendo un enorme atractivo para determinados grupos de lectores. Para dejar constancia de este hecho, la revista Mercurio (editada por la Fundación Lara y que se distribuye gratuitamente en la Casa del Libro) publica un número de junio-julio dedicado a la vigencia de los clásicos, y en el que quince escritores españoles eligen a los "clásicos" que más les han influido.
 Clásicos
Al calor de una industria editorial cada vez más potente, el mercado español comienza a "absorber" con toda facilidad la edición y reedición (a veces, con nuevas y mejores traducciones) de los grandes "clásicos de la literatura universal, que lejos de quedar arrinconados y ocultos tras la "turbamulta" de novedades y productos de moda, siguen esgrimiendo su orgullosa presencia en las librerí­as y manteniendo un enorme atractivo para determinados grupos de lectores. Para dejar constancia de este hecho, la revista Mercurio (editada por la Fundación Lara y que se distribuye gratuitamente en la Casa del Libro) publica un número de junio-julio dedicado a la vigencia de los clásicos, y en el que quince escritores españoles eligen a los "clásicos" que más les han influido.
Como prólogo a esas contestaciones, Carlos Pujol dedica unas palabras a glosar la idea de los "clásicos" y a subrayar el "renovado asombro" que produce en el lector su lectura o, aún más, lo que él llama "la convivencia con los clásicos", que no sólo nos enriquece, sino que a veces "nos salva". El crítico insiste en varias ideas sobre su vigencia y su importancia, una de las cuales, tomada del gran crítico neoyorquino Bloom, es que, quien no ha leído a Shakespeare y a Cervantes, a Sthendal y a Dostoievski, a Proust o a Kafka, "sabe muy poco de sí mismo", desconoce regiones enteras de su propia individualidad. Steiner completaba esta idea con la que un libro clásico es el que "nos lee a nosostros", porque cada vez que nos involucramos con él "nos interroga y nos cuestiona".

El prototipo de los clásicos -recuerda Pujol- es el viejo Homero, el primero y más antiguo de la tradición occidental y que leído hoy, veintiocho siglos después "nos parece que como poeta ya lo había inventado todo, y que a menudo sus versos no admiten ser mejorados". Se podría decir de él lo que Picasso dijo al contemplar por primera vez los bisontes de Altamira: "Lo de después, todo es decadencia".

¿Qué clásicos han sido "decisivos" para algunos de los mejores escritores españoles del momento?

A Javier Marías no le cabe ninguna duda de que el autor clásico que más le ha influido "ha sido Laurence Sterne, por la aplastante razón de que, hacia mis 25 años, traduje al español su monumental "Tristan Shandy", y lo que uno "reescribe" le influye aún más que lo que lee o relee. A parte de ser el más genuino heredero de Cervantes (mucho más que cualquier autor español), Sterne me enseñó la libertad y la osadía, y que en ese flexible género llamado novela cabía todo, siempre que se hiciera con gracia (en el sentido más amplio de la palabra). También me enseñó a alargar o detener el tiempo, o, dicho de otra manera, a conseguir que en la novela exista ese tiempo que en la vida real nunca tiene tiempo de existir".

Para Álvaro Pombo: "Mi clásico predilecto es Garcilaso de la Vega:

"Cuando me paro a contemplar mi s´tado
y a ver los pasos por do m´han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado".

Por la belleza prosódica y rítmica del verso castellano. También, "El lazarillo de Tormes".

Para Francisco Rico: "La Celestina". "Comparto enteramente -dice- la imagen del mundo que se desprende de la Tragicomedia: "morada de fieras, mar de miserias, falsa alegría, verdadero dolor...". Comparto, sobre todo, la idea de que la vida es el peor de los males, de que propagarla es criminal y de que el único remedio es verla como un "juego de hombres que andan en corro" y tomársela a risa".

Para Fernando Savater, en fin, "Mi novela clásica favorita es "Moby Dick", de Hermann Melville (1851). Es el libro total, en el que se mezclan la narración de aventuras y  la teología, la zoología y la filosofía existencial, el humor negro y la tragedia. Una reflexión completa sobre la desesperación y la esoeranza de nuestro destino".
 
 
 
 
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