Derechos y Libertades

Las "formalidades" de un genocidio

Shell acuerda pagar 11 millones de euros, mientras el gobierno francés sigue acusado formalmente por participar en el genocidio rwandés.

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10-06-2009
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La petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell ha llegado a un acuerdo a través del cual desembolsará 11,1 millones de euros para evitar un juicio por su complicidad en el asesinato de nueve activistas ogonis en Nigeria en los años noventa. Los activistas fueron condenados a muerte por la dictadura nigeriana por manifestarse contra las extracciones petroleras en el delta del Ní­ger. La salida de Shell del paí­s estuvo marcada por el escándalo - entre los ejecutados estaba Ken Saro-Wiwa, célebre ecologista y poeta -, aunque la sangrienta trayectoria de la petrolera en Ní­ger, que se remonta a 1958, bien valdrí­a mucho más de los 15 millones de dólares que ahora les cuesta evitar el juicio. La petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell ha llegado a un acuerdo a través del cual desembolsará 11,1 millones de euros para evitar un juicio por su complicidad en el asesinato de nueve activistas ogonis en Nigeria en los años noventa. Los activistas fueron condenados a muerte por la dictadura nigeriana por manifestarse contra las extracciones petroleras en el delta del Ní­ger. La salida de Shell del paí­s estuvo marcada por el escándalo - entre los ejecutados estaba Ken Saro-Wiwa, célebre ecologista y poeta -, aunque la sangrienta trayectoria de la petrolera en Ní­ger, que se remonta a 1958, bien valdrí­a mucho más de los 15 millones de dólares que ahora les cuesta evitar el juicio.
Níger se convirtió en colonia británica en 1914, y aunque le fue concedida la independencia como federación en 1960, la intervención en los asuntos del país ha sido una constante.
 
La Shell, la Gulf y Mobil llevaron la producción petrolífera del país hasta los 413.000 barriles diarios en 1966, un millón de barriles diarios para 1970, y dos millones para 1980.
La política de dominio se ha basado en la construcción de contradicciones entre las tres regiones, promoviendo sangrientos y constantes enfrentamientos, utilizando especialmente la provincia de
Biafra y una insultante campaña de “solidaridad” para acabar con el hambre en la región.
 
El control estadounidense crece, y a través de Zambia y Costa de Marfil, se alimentan los movimientos separatistas, en un cruce de intereses franceses y británicos como punta de lanza de la intervención norteamericana.  
 
A este respecto, el especialista en intereses petrolíferos Al Shereidah Mazhar escribió:
 
"Sin el petróleo, la guerra no se hubiera producido o no hubiera alcanzado la intensidad que ha tenido. El gobierno Federal de Nigeria ha amenazado con publicar documentos sobre la actitud del gobierno francés durante la guerra, así como supuestas sumas de dinero giradas a Biafra por ciertas compañías francesas"
 
Según Mazhar - en su libro: "Nigeria, petróleo y sangre" -, la Shell entregó a Biafra un cuarto de millón de dólares para apoyar la resistencia, y cuenta como en los días más crueles del conflicto, los biafranos escribían carteles con la siguiente leyenda: "pongan un biafrano muerto en su tanque llenándolo con gasolina Shell o B.P."
 
El abogado de las víctimas Paul Hoffman ha explicado que cinco millones de dólares, de los 15 que ha de pagar la petrolera, irán a parar a un fondo a favor del pueblo ogoni, indígena del delta del Níger, mientras que el resto del dinero servirá para abonar los costes de los abogados y directamente a las familias.
En las crónicas judiciales ha de aceptarse lo que para todo el mundo es un genocidio a puertas abiertas… en octubre pasado el gobierno rwandés acusaba formalmente ante la ONU al gobierno francés por el genocidio del 94.
 
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