Educación

Ratones de laboratorio

El Gobierno deja abierta la posibilidad de guardar la nota de las materias que ya habí­a aprobado. Y por otra la repetición clásica… Igual vale un roto que un descosido

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10-06-2009
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Mientras todaví­a acecha la resaca europea, el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas han acordado que los alumnos de 1º de bachillerato con tres o cuatro suspensos puedan repetir sólo las asignaturas de que no aprobaron. En marzo pasado, el Tribunal Supremo rechazó que los estudiantes de 1º que sólo repitieran las asignaturas suspensas pudieran completar el horario con materias de segundo curso. De manera que el Ejecutivo central y las comunidades han decidido que estos jóvenes podrán completar el año escolar cursando los refuerzos de otras asignaturas que decida el centro. Igual vale un roto que un descosido. Mientras todaví­a acecha la resaca europea, el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas han acordado que los alumnos de 1º de bachillerato con tres o cuatro suspensos puedan repetir sólo las asignaturas de que no aprobaron. En marzo pasado, el Tribunal Supremo rechazó que los estudiantes de 1º que sólo repitieran las asignaturas suspensas pudieran completar el horario con materias de segundo curso. De manera que el Ejecutivo central y las comunidades han decidido que estos jóvenes podrán completar el año escolar cursando los refuerzos de otras asignaturas que decida el centro. Igual vale un roto que un descosido.
Cuando parece que se ha llegado al tope máximo del disparate educativo, las autoridades son capaces de dar un giro a la situación saltándose cualquier lógica recomendada por los especialistas. Y todo cogiendo la bandera del combate al fracaso y el abandono escolar. Si el Supremo dice que no, el Ejecutivo dice que sí pero que, “bueno”, que siguen con la suya.

Por una parte el Gobierno deja abierta la posibilidad de repetir el curso completo y de que, en este caso, el alumno pueda guardar la nota de las materias que ya había aprobado. Y por otra los estudiantes que así lo quieran podrán mantener la repetición clásica, es decir, el alumno repite el curso completo sin guardar ninguna nota del año anterior.

En definitiva, no se puede adelantar asignaturas del curso siguiente, pero se puede aprobar por tramos, desvertebrando el diseño progresivo y por etapas anuales que permite establecer niveles de exigencia y trabajo colectivo. Parece de cajón, ¿no?.

Sin embargo dentro del programa Escuela 2.0 para digitalizar el sistema educativo, Gobierno y comunidades han acordado negociar con las operadoras de telefonía tarifas especiales para que los estudiantes puedan utilizar internet en sus casas en horarios concretos. También se ha calculado que el coste para digitalizar el sistema educativo sería de unos 10.000 euros por aula, incluyendo ordenadores para los alumnos y el profesor, pizarras digitales, proyectores y conexión a internet… el propósito es financiar el 50% del proyecto. Crece el disparate…

Una huida hacia delante en el que las nuevas tecnologías, la innovación educativa y otro tipo de distracciones, sirvan de cortina de humo al entramado parcheado que cada vez más convierte nuestro sistema educativo en un laberinto para ratones de laboratorio, cuyo único final es el mercado laboral y la mano de obra barata.

Una dirección educativa que impide por todos los medios dotar a los cidadanos de una plataforma integral, ordenada y de calidad que permita elegir en que sector técnico o de alta cualificación quiere uno formarse, y dote al país, al mismo tiempo, de gran cantidad de profesionales, tan necesarios para el futuro inmediato, que fortalezcan la estructura de un nuevo modelo de país. Hablando de crisis.
 
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