El dato del dí­a

El número de desnutridos en el sur de Asia ha aumentado un 30% en dos años

Sólo el dinero de la primera semana de los "planes de rescate" bancario, bastarí­a para dar alimentos durante 50 años a todos quienes lo necesitan.

0
0 votos
09-06-2009
Publicidad
El hambre crónica se ha cebado en 100 millones más de personas en el sur de Asia en los últimos dos años, según un informe de Unicef publicado estos días.

En la región, que incluye Afganistán, Pakistán, India, Nepal, Bangladesh, Sri Lanka, Bután y las Maldivas, se ha llegado a más de 400 millones de hambrientos. Se trata de las peores cifras en los últimos cuarenta años.

Todo ello a pesar de que en la región el PIB subió de promedio casi un 10% entre 2005 y 2007.

Ya sabíamos que la crisis castigaría tenazmente a los países del Tercer Mundo, pero el incremento del hambre en el sur de Asia no se debe a ninguna ley económica que se cumple implacablemente.

No se debe tampoco a los “biocombustibles”, los cultivos de cereales destinados a combustibles son aún absolutamente minoritario en el mundo.

El feroz aumento del precio de los alimentos, que condena a legiones de personas al hambre, sólo obedece a la especulación de un puñado de monopolios.

Lo que se oculta en los principales medios de opinión, es que el incremento incesante en el precio de los productos básicos  se debe a la voracidad de las multinacionales agroalimentarias y el capital financiero –que tras el debacle de la construcción se refugia en los alimentos- en búsqueda del máximo beneficio en el mínimo de tiempo. 

Es en la inversión en la producción, distribución y comercialización de los alimentos –un mercado altamente concentrado en manos de un puñado de multinacionales- donde el capital financiero ha encontrado una suculenta fuente de beneficios.

Son ellos los que marcan los stocks y quienes deciden que los precios no paren de subir, como antes con el precio de la vivienda.

En el 2008 los precios internacionales de los alimentos aumentaron, en algunos casos, hasta en 140 por ciento en comparación con 2007, según datos de la ONU.  Este año el incremento continúa.

La especulación en el precio de los alimentos más básicos, tales como el arroz y los cereales, empujó en lo que va de año a 119 millones de personas más a una situación de hambre.

Unas 2000 millones de personas en el mundo que viven bajo el límite de pobreza son los más afectados ante el aumento de precios de los alimentos. Gastan del 60% al 70% de sus ingresos en comida.

En un reciente informe la ONG Oxfam denuncia que casi mil millones de personas del Tercer Mundo están amenazadas por hambruna debido a la subida de los precios de los alimentos.

No podemos olvidar que hay 6 mil millones de personas que pasan hambre en el planeta. Pero se producen alimentos que darían de comer cómodamente a toda la humanidad.

Sólo el dinero la primera semana de los “planes de rescate” bancario, bastaría para dar alimentos durante 50 años a todos quienes lo necesitan.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad