PhotoEspaña 09

Dí­as de Gloria

El ucraniano Sergei Bratkov presenta una colección de retratos humanos, que reflejan los años posteriores a la caí­da de la Unión Soviética.

0
0 votos
08-06-2009
Publicidad
Retratos de personas reales, desarraigadas e incrédulas, "mártires actuales" subraya su autor. Mujeres que quieren tener hijos prí­ncipes, niños sin más futuro que el desarraigo, secretarias que sueñan con la gloria... miradas cómplices que rebosan una carga de lirismo y dignidad a partes iguales. La obra de Bratkov se enmarca en el periodo postsoviético, una época de confusión desenfrenada donde de golpe se pasó del orden estable y duradero a las promesas y esperanza hacia una nueva forma de vida. Este desconcierto en el que vivió la población de estos paí­ses, y que sus ciudadanos siguen experimentando con la incredulidad ante la "promesa europeí­sta", es la temática que centra sus particulares retratos. Crí­tico y comprometido, tiene este francotirador de la imagen a la ironí­a como una de sus principales herramientas de trabajo.
 Dí­as de Gloria
Retratos de personas reales, desarraigadas e incrédulas, "mártires actuales" subraya su autor. Mujeres que quieren tener hijos prí­ncipes, niños sin más futuro que el desarraigo, secretarias que sueñan con la gloria... miradas cómplices que rebosan una carga de lirismo y dignidad a partes iguales. La obra de Bratkov se enmarca en el periodo postsoviético, una época de confusión desenfrenada donde de golpe se pasó del orden estable y duradero a las promesas y esperanza hacia una nueva forma de vida. Este desconcierto en el que vivió la población de estos paí­ses, y que sus ciudadanos siguen experimentando con la incredulidad ante la "promesa europeí­sta", es la temática que centra sus particulares retratos. Crí­tico y comprometido, tiene este francotirador de la imagen a la ironí­a como una de sus principales herramientas de trabajo.
Esta misma ironía se refleja en el propio título de la exposición, “Glory Days” (Días de Gloria), para referirse al desvanecimiento de esas promesas sobre las bondades del capitalismo, y a la gloria perdida por unos ciudadanos que han vivido ya casi dos décadas entre el desconcierto y el más puro afán de supervivencia. Ironía que recorre también cada una de las tomas de posición de Bratkov, al afirmar, por ejemplo, que ha nacido en un país que no existe.
 
Son un total de 130 fotografías (continuando con el magno volumen de las muestras que este año ofrece PhotoEspaña), ubicadas en el depósito de agua del Canal de Isabel II, un escenario impactante por la complejidad de su distribución, que contribuye a reforzar esa lucha de realidades en la que el fotógrafo lleva inmerso gran parte de su vida. El tenebroso interior de la vieja torre es idóneo para ofrecer esa lucha atrapada por su trabajo tan descarnado como conmovedor.
 
Fotografías en las que podemos contemplar los contrastes entre la “gente guapa”, intentando imitar los modelos occidentales, los viejos nostálgicos con sus insignias del régimen, o los adolescentes sumidos en la incredulidad y la apatía, desconfiados del caos político, económico e ideológico, que las anteriores generaciones les han legado. Pero, sobre todo, “Glory Days” es una colección de personas. Bratkov fija su mirada en las vidas anónimas de la gente que puede sufrir la historia o escribirla con su puño y letra, sacándolas de su anonimato para convertirlas en protagonistas, con sus miradas tan tristes como alegres, vitales o moribundas, en las que los rostros eslavos conviven con Mickey Mouse o los rubios cigarrillos americanos, sin encontrar satisfacción en nada.
 
La muestra se complementa con cuatro vídeos que siguen las mismas líneas maestras trazadas por Bratkov: la sorpresa de unos cambios que a pesar de su brutalidad no diluyen la inocencia que emana por todos y cada uno de los poros de estas imágenes. Permanecerá abierta al público hasta el 30 de Agosto.
 
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad