PhotoEspaña 09

Los años decisivos

Una de las exposiciones más recomendables de la feria es sin duda la de Dorothea Lange, de nuevo recuperando imágenes tomadas durante el Crack del 29.

0
0 votos
05-06-2009
Publicidad
Las exposiciones fotográficas que rescatan del olvido las mejores instantáneas que retrataban las consecuencias de la primera gran crisis del capitalismo estan tomando las salas en los últimos meses. La vigencia de unas imágenes que se nos pueden antojar incluso premonitorias en los tiempos que corren, no podí­a escapárseles a los responsables del más importante escaparate internacional de la fotografí­a en nuestro paí­s. Así­ pues la muestra que cobra mayor relevancia en la primera etapa de PhotoEspaña es sin duda la de la norteamericana Dorothea Lange, titulada "Los años decisivos". Durante 40 años, una cita del filósofo y pintor Francis Bacon permaneció clavada en la puerta del cuarto oscuro de Dorothea Lange. Rezaba así­: «La contemplación de las cosas como son, sin error o confusión, sin sustitución o impostura, es en sí­ misma algo más noble que una cosecha entera de invención». Lange lo siguió a rajatabla toda su vida.
 Los años decisivos
Las exposiciones fotográficas que rescatan del olvido las mejores instantáneas que retrataban las consecuencias de la primera gran crisis del capitalismo estan tomando las salas en los últimos meses. La vigencia de unas imágenes que se nos pueden antojar incluso premonitorias en los tiempos que corren, no podí­a escapárseles a los responsables del más importante escaparate internacional de la fotografí­a en nuestro paí­s. Así­ pues la muestra que cobra mayor relevancia en la primera etapa de PhotoEspaña es sin duda la de la norteamericana Dorothea Lange, titulada "Los años decisivos". Durante 40 años, una cita del filósofo y pintor Francis Bacon permaneció clavada en la puerta del cuarto oscuro de Dorothea Lange. Rezaba así­: «La contemplación de las cosas como son, sin error o confusión, sin sustitución o impostura, es en sí­ misma algo más noble que una cosecha entera de invención». Lange lo siguió a rajatabla toda su vida.
Dorothea Lange (1895-1965) es considerada una de las grandes fotógrafas del siglo XX, junto a Robert Capa o Walker Evans. Con su cámara, supo retratar momentos que marcaron la Historia, de manera íntima y con empatía, aunque sin dejar correr lágrimas demasiado sentimentales. Lange retrató, sin distancia, lo que vio, y es precisamente lo que expresan las 140 fotografías que se expondrán, a partir el próximo jueves y hasta el 26 de julio, en el Museo Colecciones ICO.
 
La Gran Depresión sacudía la sociedad americana y se extendía por el mundo, la pobreza invadió las calles de un país acostumbrado hasta entonces al bienestar y más de 13 millones de personas engordaron las listas de parados. Una observadora comprometida como Lange no podía permanecer impasible ante esto. Había recibido el encargo del gobierno de Roosvelt, junto al propio Walter Evans, de recorrer el país dando una imagen coja de la realidad, para utilizar la fotografía como elemento de propaganda. Aceptó el encargo, y recorrió Estados Unidos durante cinco años (1930-1935), pero no renunció a su honestidad. “Sólo estaba fotografiando a la gente que me pagaba por ello. Eso me molestaba”, afirmó.
 
Lange retrató las más oscuras consecuencias que la primera debacle del capitalismo tuvo entre los trabajadores, uno de los testimonios más valiosos de aquella gran crisis. Miles de personas obligadas a un éxodo en busca de trabajo a causa del paro, el hambre, la sequía... Aquel proyecto en el que documentó el éxodo de las familias de granjeros nos ha legado auténticos iconos. Vemos el drama marcado en rostros desesperados de personas que vagan por las calles como fantasmas. Pero, a pesar de lo duro de la situación, Dorothea Lange, la fotógrafa del pueblo, confesó que halló el coraje en lugares inesperados.
 
140 instantáneas en blanco y negro en las que vamos a tener la ocasión de comprobar los más duros estragos que provoca la injusticia de un sistema que ya mostró sus debilidades hace 80 años. familias enteras tiradas en la carretera cuando iban en busca de trabajo en los campos de algodón, rostros tiznados de niños que no entienden qué ocurre, refugiados de las sequías de Oklahoma y de Phoenix que esperan su cheque de subsidio, campos de trabajadores migratorios de Marysville, granjeros de Arkansas desahuciados...
 
Un pedazo de la historia mostrado con profesionalidad, maestría e integridad. Una exposición de visita casi obligatoria.
 
 
 
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad