Degradación y masificación en Urgencias del Puerta de Hierro

Deterioro público de la sanidad pública

En lo que parece un grave intento de favorecer de forma velada la progresiva privatización de la sanidad, las autoridades de la Comunidad de Madrid se han puesto a la cabeza. Una garantí­a de atención.

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07-06-2009
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Los trabajadores de Urgencias del nuevo hospital Puerta de Hierro en Majadahonda (Madrid), han enviado un informe al Defensor del Pueblo comunicándole las deficiencias del servicio. Esto sucede cuando han transcurrido sólo nueve meses desde su apertura. Es un capí­tulo más del proceso de deterioro del sistema nacional de salud. En lo que parece un grave intento de favorecer de forma velada la progresiva privatización de la sanidad, las autoridades de la Comunidad de Madrid se han puesto a la cabeza. Los trabajadores de Urgencias del nuevo hospital Puerta de Hierro en Majadahonda (Madrid), han enviado un informe al Defensor del Pueblo comunicándole las deficiencias del servicio. Esto sucede cuando han transcurrido sólo nueve meses desde su apertura. Es un capí­tulo más del proceso de deterioro del sistema nacional de salud. En lo que parece un grave intento de favorecer de forma velada la progresiva privatización de la sanidad, las autoridades de la Comunidad de Madrid se han puesto a la cabeza.
El citado informe recoge las insuficiencias, que se han producido en estos meses, previsibles y advertidas de antemano, como son la falta de terminales informáticos, de circuitos de atención y la ausencia del suficiente material básico. En abril ya se denunció, por primera vez, la falta de material básico y de personal. Las esperas se han multiplicado, sobre todo en los primeros meses, respecto al antiguo centro (hasta 8 o 9 horas en las zonas de consultas). Los tiempos de triaje (período para seleccionar y clasificar a los pacientes según las prioridades de atención) ocasionalmente han durado más de tres horas.
 
Lo que realmente se necesita son soluciones para que las insuficiencias de material y las carencias de personal se resuelvan y, sobre todo, se pueda ofrecer a los pacientes una garantía de atención sanitaria del sistema público al que todos tenemos derecho.
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