Manifiesto DE VERDAD CONTRA LA CRISIS

¡Ya está aquí­!

240 firmas de personalidades del mundo del arte, la cultura, la ciencia y profesionales de todos los sectores irrumpen contra la crisis en una campaña electoral sin alternativas

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04-06-2009
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¡Ya está aquí­! Ha salido publicado en el diario EL MUNDO en la edición de hoy, jueves 4 de junio, el manifiesto que hemos promovido por De Verdad y que ha aunado a personalidades, profesionales y particulares de los más variados sectores a favor de una drástica redistribución de la riqueza y un programa de ahorro nacional que permita invertir en empleo productivo y cambiar el modelo económico basado en una hipertrofiada burbuja inmobiliaria.
 Algunos de los firmantes del Manifiesto: Amparo Baró, Antonio López, Juan Madrid, Toni Cantó, Juan Goytisolo y Juan Diego Botto.
Algunos de los firmantes del Manifiesto: Amparo Baró, Antonio López, Juan Madrid, Toni Cantó, Juan Goytisolo y Juan Diego Botto.
¡Ya está aquí­! Ha salido publicado en el diario EL MUNDO en la edición de hoy, jueves 4 de junio, el manifiesto que hemos promovido por De Verdad y que ha aunado a personalidades, profesionales y particulares de los más variados sectores a favor de una drástica redistribución de la riqueza y un programa de ahorro nacional que permita invertir en empleo productivo y cambiar el modelo económico basado en una hipertrofiada burbuja inmobiliaria.
Los firmantes reclaman, sin hacer pública su intención de voto ante las inminentes elecciones europeas, un programa que recoja medidas de redistribución y ahorro de la riqueza como la implantación de un salario mínimo no inferior a mil euros mensuales y un salario máximo no superior a diez mil; recortar el despilfarro de las administraciones o que el dinero público del rescate bancario se dedique, a través del ICO, a financiar la inversión de las PYMES y el consumo de las familias, a un interés del 1%, como el del Banco Central Europeo.
 
Entre los firmantes se encuentran literatos como Juan Goytisolo o Fermín Cabal, el pintor Antonio López, músicos  como Luis Eduardo Aute o el cantaor Juan Peña el Lebrijano, actores como Amparo Baró, Iciar Miranda ("Manolita" en "Amar en tiempos revueltos"), Juan Diego Botto o Pepe Viyuela, dramaturgos como Albert Boadella, directores de cine y teatro  como Miguel Hermonso o Carles Alberola, científicos como Eudald Carbonell del equipo de Atapuerca, sindicalistas como Nicolás Redondo, teólogos como Benjamín Forcano...

El manifiesto, como otros tantos que ha promovido Unificación Comunista de España a lo largo de los últimos 30 años, se ha financiado de forma independiente con las aportaciones de cada uno de sus firmantes, dando así el protagonismo a cada una de las personas que lo firman, desde el más destacado intelectual a la más anónima familia o ama de casa y huyendo de cualquier tipo de oportunismo político. 30 años de manifiestos que empezaron con "los de la OTAN", los que aunaban desde la derecha a la izquierda y lo social a lo político reclamando un referéndum sobre la OTAN, siguieron los que cuestionaban las bases norteamericanas, los manifiestos contra la guerra (Guerra del Golfo, guerra de Yugoslavia...) y una auténtica traca de manifiestos (No es cierto, Sí tenemos que decidir, Ahora es el Momento...) que durante la década de los 2000 contribuyeron a levantar el viento popular por la unidad de España que arrasó en las últimas elecciones autonómicas y generales a las opciones más abiertamente partidarias de la fragmentación de España y del nacionalismo excluyente.
Un manifiesto pues que trata de recoger un espectro social amplio con medidas claras y realizables contra la crisis, y que huye de denuncias vagas contra el capitalismo, de alusiones oportunistas a trajes y viajes en avión, o al que viene la ultraderecha, para recabar el apoyo de los ciudadanos. Un manifiesto que parte de que la gente valora las ideas y las propuestas y la gente que está tras de ellas, no las etiquetas.

Este es el texto:

España se enfrenta a una de las más graves crisis de su historia. El modelo de crecimiento basado en una hipertrofiada burbuja inmobiliaria nos está abocando a ser el país desarrollado que más sufra las consecuencias de la crisis.

Ya no es posible mantener un patrón de desarrollo que nos ha convertido en el país más endeudado del mundo, haciéndonos cada vez más dependientes de la financiación exterior; limitando nuestra economía a satisfacer la demanda de las principales potencias europeas; y encadenándonos a una energía cara y no renovable como el petróleo.

Modelo que ha impuesto una desmedida dependencia del capital extranjero, conduciendo a la quiebra al país y a un aumento desconocido de las desigualdades sociales que, en plena recesión, alcanza proporciones indignantes. Mientras nos precipitamos aceleradamente hacia los cinco millones de parados y miles de pymes se declaran en quiebra, un pequeño puñado de bancos y grandes monopolios siguen declarando escandalosos beneficios.

Para salir de la crisis, España tiene que buscar su propio modelo de desarrollo alternativo y económicamente competitivo. Apostando decididamente por mercados y sectores cualitativos del futuro, como el de las energías renovables, donde España dispone de potencialidades para
jugar un papel destacado e independiente.

Existen recursos para ello si se redistribuye drásticamente la ingente riqueza monopolizada por una ínfima élite financiera, si se procede a un severo programa de ahorro nacional capaz de crear recursos propios, y se destina ese dinero a la inversión productiva y la creación de riqueza y empleo.
 

    En consecuencia con ello, los abajo firmantes, ante las inminentes elecciones europeas e independientemente del sentido de nuestro voto, queremos manifestar nuestro apoyo tanto al cambio de orientación en el modelo de desarrollo económico como a las necesarias medidas de redistribución, ahorro e inversión que deben acompañarlo:

1.- Redistribución salarial. Nadie por debajo de 1.000 euros de salario mensual, nadie por encima de 10.000 euros mensuales de salario.
Una medida que, además de dotar de un salario digno a millones de trabajadores, generaría un ahorro capaz de cubrir 250.000
nuevos puestos de trabajo.
2.- Reducción de un 20% en los gastos del Estado. La drástica limitación del despilfarro en gastos superfluos, al mismo tiempo que
se incrementan los gastos sociales, permitiría generar un ahorro con el que podrían crearse más de un millón y medio de nuevos
empleos.
3.- El dinero público del rescate bancario (240.000 millones de euros) que se dedique, a través del ICO, a financiar la inversión de las
pymes y el consumo de las familias, a un interés igual al del Banco Central Europeo.
4.- Un sistema fiscal realmente progresivo sobre las rentas individuales. En el que se potencie el ahorro de las rentas más bajas con
un 0% de impuestos y se penalice fiscalmente, hasta con un 90% de gravamen, a las grandes fortunas improductivas.
5.- Un nuevo impuesto sobre los beneficios empresariales, en una escala del 0% al 90%, donde pague más quienes más beneficios
obtiene. Pero sometido a una escala de 10 niveles de desgravación, de acuerdo con el grado de reinversión de los beneficios en la
economía productiva, creando así riqueza y empleo.

Ante la actual situación excepcional, es necesario un programa que recoja estos puntos para salir de la crisis en beneficio de la mayoría. Abriendo el camino a una España más autosuficiente económicamente y con una distribución más justa de la riqueza, que incremente su grado  de democracia y de cohesión nacional, y se convierta en un factor de paz y solidaridad entre los pueblos.
Para colaborar en su difusión y futuras iniciativas puedes llamar al 685834984 o escribirnos a redaccion@deverdaddigital.com
 
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