GM confirma que empresa china adquirió marca Hummer

El desguace de GM

Esta vez no habí­a conejos en la chistera. Obama, que asume un importante riesgo polí­tico con esta maniobra, defendió su intervención, que se produce en medio de una severa recesión económica.

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03-06-2009
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Cayó uno de los grandes iconos del capitalismo y se abrió la ví­a para que la emergente industria china empiece a introducirse en el mercado de la automoción General Motors. tiene firmado un principio de acuerdo con el grupo privado Sichuan Tengzhong Heavy Industries para venderles la filial de todoterrenos Hummer. GM evitó dar detalles sobre el comprador. Sólo dijo que la operación permitirá salvar unos 3.000 empleos. Varios medios pusieron poco después nombre al interesado y precio a lo que está dispuesto a pagar: entre 250 millones y 300 millones de dólares (entre 176 y 211 millones de euros). Hummer, la versión comercial del vehí­culo militar HumVee, se encuentra entre los "activos malos" de los que se desprenderá GM para salir de la suspensión de pagos, lista que incluye a Saturn, Saab y Pontiac. Sus ventas se desplomaron a raí­z del alza de la gasolina.
 El colapso de GM y de Chrysler son un reflejo de la compleja realidad a la que se enfrenta Estados Unidos, transformada en una economí­a que depende de los servicios y en la que ya no hay vacas sagradas entre sus gigantes industriales.
El colapso de GM y de Chrysler son un reflejo de la compleja realidad a la que se enfrenta Estados Unidos, transformada en una economí­a que depende de los servicios y en la que ya no hay vacas sagradas entre sus gigantes industriales.
Cayó uno de los grandes iconos del capitalismo y se abrió la ví­a para que la emergente industria china empiece a introducirse en el mercado de la automoción General Motors. tiene firmado un principio de acuerdo con el grupo privado Sichuan Tengzhong Heavy Industries para venderles la filial de todoterrenos Hummer. GM evitó dar detalles sobre el comprador. Sólo dijo que la operación permitirá salvar unos 3.000 empleos. Varios medios pusieron poco después nombre al interesado y precio a lo que está dispuesto a pagar: entre 250 millones y 300 millones de dólares (entre 176 y 211 millones de euros). Hummer, la versión comercial del vehí­culo militar HumVee, se encuentra entre los "activos malos" de los que se desprenderá GM para salir de la suspensión de pagos, lista que incluye a Saturn, Saab y Pontiac. Sus ventas se desplomaron a raí­z del alza de la gasolina.
El colapso de GM y de Chrysler son un reflejo de la compleja realidad a la que se enfrenta Estados Unidos, transformada en una economí­a que depende de los servicios y en la que ya no hay vacas sagradas entre sus gigantes industriales. El modelo de negocio seguido en Motown estaba, además, roto desde hace años y sin el apoyo público, GM tendrí­a que haber sido liquidada hace tiempo.

Esta vez no habí­a conejos en la chistera. Obama, que asume un importante riesgo polí­tico con esta maniobra, defendió su intervención, que se produce en medio de una severa recesión económica. La suspensión de pagos, dijo, tiene como objetivo reestructurar GM, para hacerla más pequeña -con menos empleados, plantas, marcas y concesionarios-, reducir su deuda y garantizar que sea competitiva, vendiendo coches eficientes.

Y dicho y hecho, hoy surge la primera noticia del desguace controlado que la administración norteamericana planea. Convertir el gigante mastodontico en una empresa más ágil y más competitiva para poder sobrevivir en un sector en el que el futuro pasa por una creciente hegemoní­a de los fabricantes asiáticos (Japón en la actualidad, pero al que pronto se le sumarán China y la India), capaces de ofrecer vehí­culos economí­cos y sin los gigantescos consumos (de energí­a, de materias primas, de acero,...) de los automoviles norteamericanos para unos mercados del Tercer Mundo que son los que están hoy, y lo estarán cada vez más en el futuro, en expansión.

La clave está en un número: 10 millones de unidades. Detroit necesita reinventarse para ser competitiva y rentable en un mercado en el que se venden seis millones de coches menos que hace dos años. El único fabricante estadounidense que se mantiene por su propio pie es Ford, que además habla de elevar la producción en un 10% en el tercer trimestre.

El constructor de automotores estadounidense, General Motors, confirmó este martes que el grupo chino, Sichuan Tengzhong Heavy Industrial Machinery es el comprador escogido para su marca de vehí­culos todoterreno Hummer. "Tengzhong comprará los derechos para la marca premium todoterreno Hummer, junto con su dirección ejecutiva y equipo operativo", señala un comunicado conjunto. El documento añade que Tenzhong además asumirá los acuerdos de distribución sobre la red de concesionarios de Hummer en el mundo.

Un dí­a después de declararse en bancarrota, General Motors habí­a anunciado más temprano la firma de un protocolo de acuerdo con un comprador no identificado para venderle su marca Hummer. Esta venta, que será sometida previamente al juez de quiebras y a las autoridades de regulación, deberí­a efectuarse en condiciones que permitan preservar más de tres mil empleos en Estados Unidos, entre obreros, ingenieros y concesionarios de la marca, habí­a indicado General Motors en otros comunicado previo.

A pesar de que en un principio la compañí­a que preside Fritz Henderson no habí­a querido poner nombre al protagonista de la operación, según recoge The New York Times la marca china ha adquirido Hummer. A pesar de que Sichuan Tengzhong es una empresa privada, requiere la aprobación por parte del Gobierno de China, que mantiene el derecho de veto ante cualquier intención de compra fuera del paí­s por parte de una empresa china.
Sichuan Tengzhong se dedica a la producción de maquinaria para la construcción de carreteras, puentes y de mantenimiento, entre otros aspectos. Sin embargo, la compra de Hummer podrí­a servir para introducirse en el negocio de camiones de pesados.

Según los términos de la transacción propuesta, las fábricas de General Motors seguirí­an produciendo los vehí­culos Hummer durante un periodo no establecido aún.
Según informaciones del diario económico Wall Street Journal publicadas el pasado lunes, el fabricante estadounidense habí­a recibido ofertas cercanas a los 5 mil millones de dólares por la compra de la marca.

El Hummer inspirado en un vehí­culo militar, el High Mobility Multipurpose Wheeled Vehicle (vehí­culo con ruedas multiuso de alta movilidad), es también llamado Humvee.
Muy utilizado durante la guerra del Golfo y de los Balcanes por las fuerzas de Estados Unidos, el Hummer remplazó a los Jeeps en los campos de batalla.

AM General, el primer fabricante del Hummer, lanza una versión civil en 1992, similar al modelo militar, pero incluyendo un lujoso equipamiento en su interior.
La anunciada quiebra de la segunda mayor automotriz del mundo (después de la japonesa Toyota) terminó este lunes una larga serie de hechos negativos que sacudieron desde el año pasado a este sector manufacturero y sus nexos con el Gobierno de Estados Unidos.

Casualidad o no el anuncio de la venta de Hummer a una compañí­a China, sucede en un momento en el que la nueva administración Obama, con el Secretario del Tesoro a la cabeza intenta negociar y tranquilizar al gobierno chino. Negociar la compra por parte de china de la nueva deuda que el gobierno norteamericano esta emitiendo para salvar su economí­a, según la prensa norteamericana una de las contrapartidas exigidas por Pekí­n, sino la más importante es que EEUU abra su mercado de propiedad a las inversiones chinas. O dicho de otro modo, que EEUU pague "en especies" (en forma de propiedad sobre sus empresas) si no dispone de la liquidez necesaria para hacer frente al vencimiento de sus deudas.

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