Selección de prensa internacional

Más allá de GM

General Motors Corp., el gigante fabricante de automóviles que ha sido durante mucho tiempo un sí­mbolo de los Estados Unidos, finalmente se ha derrumbado

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03-06-2009
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GM ha reinado en el mundo de la industria automovilí­stica durante casi 80 años. Sin embargo, la empresa con sede en Detroit ha estado operando con pérdidas durante varios años desde que se retrasó en el inicio del desarrollo de combustibles eficientes para coches pequeños, lo que le hizo perder competitividad. La crisis financiera y la recesión mundial ha asestado un golpe fatal a una empresa en crisis.
 Más allá de GM
GM ha reinado en el mundo de la industria automovilí­stica durante casi 80 años. Sin embargo, la empresa con sede en Detroit ha estado operando con pérdidas durante varios años desde que se retrasó en el inicio del desarrollo de combustibles eficientes para coches pequeños, lo que le hizo perder competitividad. La crisis financiera y la recesión mundial ha asestado un golpe fatal a una empresa en crisis.
El mayor desafío es si GM puede recuperar la competitividad mediante el desarrollo de modelos populares, tales como los automóviles ecológicos. El fabricante se enfrenta a una fuerte competencia con rivales de todo el mundo. Las ventas de automóviles están disminuyendo en América del Norte. La nueva GM tendrá que recorrer un camino espinoso.
 
A ambos lados del Atlántico, las intervenciones en el automóvil parecen menos el signo de un retorno reflexivo de los poderes públicos en la industria que como un sálvese quién pueda general, que, por desgracia, ha dejado ya a cada uno para sí.
 
 
 


Japón. The Yomiuri Shimbun
LAS CLAVES PARA LA RECUPERACIÓN DE GM
 
General Motors Corp., el gigante fabricante de automóviles que ha sido durante mucho tiempo un símbolo de los Estados Unidos, finalmente se ha derrumbado. Un camino rocoso es el que tiene por delante probablemente el fabricante en su intento de ponerse en pie bajo control estatal.

GM presentó (...) la protección por quiebra el lunes. Esto marca el mayor fracaso empresarial en la historia de la industria.

La presentación de la quiebra de GM ha seguido la misma medida adoptada por Chrysler a finales de abril. Es históricamente significativo que dos de los tres grandes fabricantes de automóviles hayan solicitado la protección por quiebra.

GM ha reinado en el mundo de la industria automovilística durante casi 80 años. Sin embargo, la empresa con sede en Detroit ha estado operando con pérdidas durante varios años desde que se retrasó en el inicio del desarrollo de combustibles eficientes para coches pequeños, lo que le hizo perder competitividad. La crisis financiera y la recesión mundial ha asestado un golpe fatal a una empresa en crisis.

Ciertamente, el Presidente norteamericano Barack Obama no pudo rescatar a GM. Sin embargo, ha diseñado un aterrizaje suave de la empresa con un conjunto de medidas para paliar el choque de la quiebra tanto como sea posible.

En primer lugar, el gobierno federal desempeñó un papel principal en la elaboración de un plan de reestructuración y ganó el acuerdo del sindicato United Auto Workers para reducir los costos de mano de obra. El gobierno también ayudó a la compañía a obtener acuerdos con la mayoría de los acreedores en las negociaciones para reducir considerablemente su deuda.

Obama dijo que han creado un escenario en el que GM resuleva rápidamente el proceso judicial en el plazo de 60 a 90 días y se rehabilite rápidamente con la ayuda de las disposiciones que su gobierno ha tomado.

El principal pilar del plan de reestructuración es la creación de una nueva GM que hereda sólo los principales activos de la empresa, incluyendo las marcas rentables y deshaciéndose de las marcas improductivas de la empresa en quiebra. El gobierno federal pondrá GM temporalmente bajo la propiedad estatal mediante la adquisición de un 60 por ciento de participación en la nueva GM.

Al mismo tiempo, el gobierno federal va a invertir un fondo adicional de 30 mil millones de dólares (2,8 billones de yenes) en GM. El importe de la ayuda financiera del Gobierno alcanzará así los 5 billones de yenes en total. Esto demuestra la firme determinación de Washington para rehabilitar al fabricante de automóviles lo antes posible.

Sin embargo, una GM más ligera como consecuencia de la reestructuración no justifica el optimismo de que la empresa se rehabilite rápidamente. Los contribuyentes de EEUU también se muestran cautelosos frente a la inyección de una gran cantidad de dinero público en el fabricante de automóviles.

El mayor desafío es si GM puede recuperar la competitividad mediante el desarrollo de modelos populares, tales como los automóviles ecológicos. El fabricante se enfrenta a una fuerte competencia con rivales de todo el mundo. Las ventas de automóviles están disminuyendo en América del Norte. La nueva GM tendrá que recorrer un camino espinoso.

Existe la preocupación que la quiebra de GM pueda causar una reacción de colapsos en cadena entre empresas relacionadas, tales como los fabricantes de piezas de automóviles, ya que la industria del automóvil tiene una gran variedad de industrias afiliadas. Fabricantes de piezas de automóviles japonés, también, serán incapaces de evitar los efectos adversos (...)

Si la nueva corporación fracasa y aumenta el desempleo en los Estados Unidos, será otro golpe a la economía de EEUU, que parece estar saliendo del peor período de la crisis económica. Será también una prueba para la economía mundial.
THE YOMIURI SHIMBUN. 2-6-2009
 
 
 
 
Francia. Le Monde
MÁS ALLÁ DE GM

No es sólo que haya bancos que son "demasiado grandes para caer", demasiado importantes para dejarlos desparecer. También está el coche. Hecho único en la historia, la que una vez fue la primera compañía global -General Motors- es ahora mayoritariamente propiedad de dos gobiernos: Estados Unidos (60% del capital) y Canadá (12%). Ambos han llevado hasta el límite la lógica de las ayudas públicas para este sector, del que también disfrutan, entre otros, Renault, PSA Peugeot Citroen (6.000 millones de euros de ayuda a ambos), Toyota (1,6 mil millones de dólares), por no hablar de las primas al desguace que se están extendiendo.

Raramente se ha visto unos accionistas tan poco entusiastas. Barack Obama ha prometido no intervenir en la estrategia del fabricante, olvidando recordar que la Casa Blanca ha anunciado hace unas semanas el nombramiento del nuevo Director Ejecutivo. En cuanto al gobierno conservador de Canadá, consideró "necesario, si no inevitable", la inyección de capital público. El malestar que se siente tanto en Washington como en Ottawa, se explica: la lógica de esta intervención está lejos de ser evidente. En contraste con los bancos en problemas, GM está sufriendo bajo la actual crisis económica como consecuencia de los errores de su política en el pasado y el costo de la protección social. Pero si lo que se quiere es llevar a las fuentes bautismales del automóvil verde del mañana o ayudar a los empleados de GM a reconvertirse, la nacionalización no es necesariamente la mejor solución. Esto va a poner rápidamente a los dos Estados ante sus contradicciones: ¿asumirán el cierre de plantas? ¿Cuánto tiempo van a aceptar a GM sus competidores que consienta descuentos a sus clientes, mientras vive de las transfusiones públicas?

Las mismas incoherencias valen para Europa. Al intervenir directamente en el rescate de Opel y entregar las llaves a un extraño acoplamiento formado por un fabricante canadiense y un banco ruso, Angela Merkel probablemente ha demostrado más oportunismo electoral que estrategia industrial. Rechazar la propuesta de alianza con Fiat y, al mismo tiempo firmar con Nicolás Sarkozy una columna que hace un llamamiento a Europa para "promover el surgimiento de poderosas empresas europeas en el mundo" requiere al menos una explicación del texto. A ambos lados del Atlántico, las intervenciones en el automóvil parecen menos el signo de un retorno reflexivo de los poderes públicos en la industria que como un sálvese quién pueda general, que, por desgracia, ha dejado ya a cada uno para sí.
LE MONDE. 3-6-2009
 
 
 
 
 
China. Diario del Pueblo
PONER ATENCIÓN EN LA ADQUISICIÓN DE ACTIVOS EXTRANJEROS
 
Numerosas multinacionales han visto caer su valor de mercado desde que la crisis financiera mundial estalló. Las discusiones sobre si China debe empezar a comprar activos en el extranjero a tasas mucho más bajas a través de fusiones y adquisiciones (M & A) han provocado un animado debate. Pero un artículo en www.china.com pide discreción en estos proyectos. He aquí algunos extractos:

El llamamiento a empresas chinas para comprar activos extranjeros "baratos" se inició en 2007, cuando la crisis de los préstamos hipotecarios estalló en América, y se agravó después de la crisis financiera mundial del año pasado.

Los partidarios de esta idea son expertos económicos nacionales y aquellos que trabajan para bancos de inversión internacionales.

El valor de los bienes en el extranjero ha disminuido constantemente, y algunos tipos de activos a tasas chocantes, parece que la crisis aún no ha demostrado sus consecuencias más graves.

Desde el comienzo de este año, ha habido muchas afirmaciones de que la economía mundial experimentará una recuperación en breve. Algunos expertos y bancos de inversión han vuelto a tratar de persuadir a las empresas chinas a realizar adquisiciones en el extranjero.

Chinalco está en trance de negociar con Río Tinto una transacción de compra de valores de la empresa minera anglo-australiano por más de 19.5 mil de millones de dólares, mientras que PetroChina ha propuesto esta semana gastar 1 mil millones de dólares para una participación del 45,5% en Singapur Petroleum Co. Es inquietante que la última transacción de PetroChina provocara una nueva ronda de fusiones y adquisiciones extranjeras.

Es demasiado pronto para decir que este es el momento adecuado para China de realizar adquisiciones en el extranjero en vista de la gravedad de la crisis actual. Los Estados Unidos y algunos países europeos desarrollados todavía están luchando para obtener la salida de sus economías de la crisis, los mercados están nerviosos y no ven claras señales de recuperación económica.

Algunas de las estructuras económicas de los Estados Unidos, incluidas las instituciones financieras, todavía se enfrentan a pérdidas, y se están convirtiendo rápidamente en cargas que pesan sobre la economía del país. Si las empresas chinas compran con ojos cerrados activos en el extranjero en el contexto de esta situación económica y financiera inestable y opaca, ellas se encontrarán probablemente con nada.

No hay precedente felices de adquisiciones en el extranjero para China hasta el momento. Esa es la razón para la extrema discreción que se debe aplicar.
DIARIO DEL PUEBLO. 1-6-2009
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