Tecnologí­a

La gran banca frena el uso de tarjetas inteligentes

La tecnologí­a basada en chip en las tarjetasva retrasando su uso. El DNI europeo o la tarjeta sanitaria europea, etc, también hacen cola

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02-06-2009
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El uso de chips en tarjetas hace ya años que es una tecnologí­a en uso en determinados sectores y paises, sin embargo sigue sin tener un uso masivo y plenamente aceptado. Concretamente la tarjeta con chip como medio de pago está viéndose frenada su implantación por la gran banca en España pese a las directivas europeas aprobads que determinan su aplicación para finales del año 2010. El uso de chips en tarjetas hace ya años que es una tecnologí­a en uso en determinados sectores y paises, sin embargo sigue sin tener un uso masivo y plenamente aceptado. Concretamente la tarjeta con chip como medio de pago está viéndose frenada su implantación por la gran banca en España pese a las directivas europeas aprobads que determinan su aplicación para finales del año 2010.


A 31 de marzo, sólo un 9,5% del parque había migrado por el desinterés de la gran banca. Cuando acabe 2010 los 75,82 millones de plásticos que hay en España deben estar adaptados. Sólo Caja Madrid sustituye de forma masiva sus tarjetas de banda magnética.

Este cambio es el resultado de la adopción del área única de pagos del euro (SEPA, en sus siglas en inglés), una iniciativa que trata de extender al ámbito de los pagos electrónicos (transferencias, domiciliaciones, giros...) la unidad monetaria efectiva que ya existe en el ámbito de billetes y monedas. Cada país tiene su propia forma de gestionar estas operaciones y desde Fráncfort y Bruselas se ha instado a la industria a que adopte unos parámetros comunes que están entrando en vigor entre este año y el que viene.

Los últimos datos de la comisión de seguimiento de la SEPA en España muestran que el parque de cajeros y lectores de tarjetas ubicados en comercios (los llamados TPV) está prácticamente concluido. Al cierre de marzo, un 97% de los primeros aceptaban la tecnología chip y otro tanto ocurre con el 82% de los segundos.

Estos avances contrastan con el retraso acumulado en la emisión de tarjetas, pero existe un motivo: el estándar EMV nació para solucionar los problemas de fraude que se daban en otros países europeos pero no en España.

Aquí todas las transacciones se confirman en el acto a través de la línea telefónica (online). Además, se exige al titular de la tarjeta que presente el DNI. En otros lugares, en cambio, la operación se validaba en diferido (offline), lo que favorecía las actividades delictivas.
La tecnología chip contribuye de forma decisiva a reducir los timos en pagos offline al requerir al titular del plástico insertar su número de identificación personal (pin).

Las entidades españolas han adaptado sus cajeros y TPV porque, en caso de fraude, la nueva legislación europea establecía que el dueño del lector debía responder de la cantidad sustraída si su aparato no estaba al día. Y en un país con 57,2 millones de turistas al año ese es un riesgo que no se puede permitir.
 
La pertenencia de España a Europa obliga a las entidades bancarias españolas a a ofrecer más transparencia en sus operaciones al mismo tiempo que depender en última instanci de la legislación europea. Es decir, las cuentas claras en inglés.
 
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