Cultura popular

Tango en Lavapies

"Los hombres valemos para pintar, para fotografiar, para escribir un tango, pero cuando de verdad hace falta un hombre, hay que llamar a una mujer"

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30-05-2009
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   Durante estos días podremos disfrutar en el barrio madrileño de Lavapiés del primer festival urbano de tangos. Un mestizaje que une lo más castizo y popular de Madrid con lo más popular de Argentina, un festival que merece la pena visitar. Actuaciones de bailarines de tango llenarán las calles para inundar todo el barrio con esa nostalgia porteña que nos trae aromas de pasión y sensualidad en plena calle.
 
     Un viaje donde los pies se enredan, las piernas se entrelazan, para bailar la pasión del juego de la conquista y la coquetería, del juego de la pareja que se entrelaza y se mezcla en un enredo de complicidad en el que el hombre agarra el paso y la mujer saca todo el carácter que sale a flor de piel con una mezcla de sentimientos cruzados y contradicciones que se enredan y desenredan, que se dan en movimiento para vivir toda la pasión contradictoria de la pareja a través de la música popular que recoge los sentimientos y quereres de la gente del alma porteña.
 
   Una mezcla de caracteres masculino y femenino que reflejan con una claridad espectacular los sentimientos populares de la sensualidad y la vida. Recuerdo una frase de la película “La puta y la ballena” en la que el compositor de tangos dueño de un burdel decía “Los hombres valemos para pintar, para fotografiar, para escribir un tango, pero cuando de verdad hace falta un hombre, hay que llamar a una mujer” esa es la contradicción viva del tango, esa es la lucha de poder en la que tras el enredo el hombre lleva el paso, pero el paso que la mujer dirige de forma viva, se mueve, pone el corazón que late al compás.
 
   De manera que la cita este fin de semana es espectacular, para disfrutar en vivo de clases y exhibiciones de tango,  Siete formaciones musicales y ocho parejas de baile, para mostrarnos, desde lo más tradicional donde voz y guitarra se mezclan como pareja musical, pasando por bandoneones y mezclas con influencias de jazz en el cuarteto del polifacético saxofonista Blas Rivera.
 
   Esta primer festival ya tiene nombre, “Tango pies” en este barrio castizo donde históricamente han dado a luz una Madrid de encrucijadas que mezcla aromas de barquillos, sabores orientales y africanos donde el espíritu madrileño se muestra en todos sus sentidos, ciudad de todo el que llega, hogar de todos los colores con bocatas de calamares y espíritu de contradicciones que este fin de semana podremos disfrutar con sonido y espíritu de tango. Contradicciones vivas que laten con una estructura perfecta en la que desenvolverse.
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