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Primavera Sound: I+D musical

…el sonido embrutecido de un pop-rock con espinillas, pero con pelo entre las piernas, y el PT-21 de los ensayos en el comedor de casa. "Noise pop" se llama. Sin más.

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28-05-2009
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Ya se han puesto en marcha los motores del festival "Primavera Sound". Uno de los principales laboratorios-exposición que desde hace cinco años ofrece retazos de "cosas por inventar" y aspirantes a mito. Un desfile de grupos de toda í­ndole agrupados bajo el término "indie" que permiten a los asistentes, a los expertos, y a los amantes de la música en general, tener una visión de conjunto de una parte sustancial de las nuevas y de las recientemente viejas propuestas. My Bloody Valentine, Yo La Tengo o Aphex Twin; Cuzo, La Bien Querida y Veracruz, son solo un aperitivo con el que el festival ha arrancado apostando por el underground minoritario. Ya se han puesto en marcha los motores del festival "Primavera Sound". Uno de los principales laboratorios-exposición que desde hace cinco años ofrece retazos de "cosas por inventar" y aspirantes a mito. Un desfile de grupos de toda í­ndole agrupados bajo el término "indie" que permiten a los asistentes, a los expertos, y a los amantes de la música en general, tener una visión de conjunto de una parte sustancial de las nuevas y de las recientemente viejas propuestas. My Bloody Valentine, Yo La Tengo o Aphex Twin; Cuzo, La Bien Querida y Veracruz, son solo un aperitivo con el que el festival ha arrancado apostando por el underground minoritario.
150 grupos y artistas compiten sucesiva y simultáneamente en los escenarios barceloneses por acaparar la atención al público. Ciertamente la fórmula de los escenarios a elegir es un termómetro vivo de la interpretación musical.

Jaime Pantaleón se trae a Cuzo en la maleta; tres de mangas arremangadas, atrevidos con la mezcla y la provocación estridente.  Rock psicodélico a lo progresivo nada recomendable para impacientes.

Veracruz no llegó, y eso que solo la voz de Adrian, entre la profundidad de Cohen y la narrativa de Dylan, vale la pena de por sí; sonidos de folk prendados de mariachis y pop sucio.

Hubo de todo, aunque todo aceptable y detalles más que prometedores. Hasta la valentía de la bilbaína Ana Fernández-Villaverde. La Bien Querida y su “Romancero” todavía rozan el ímpetu y la precipitación del que no ha rodado, aunque cuando se prueba es como el dulce de leche, empalaga pero uno no puede dejar de comerlo.

Y en el centro del espectáculo multipistas, The Vaselines, un grupo escocés que se pasea entre el descaro de Nirvana – con sacarina claro, aunque los unos, a parte de la versión de “Jesus don´t want me for a sunbe”, bebieran de estos realmente –, el sonido embrutecido de un pop-rock con espinillas, pero con pelo entre las piernas, y el PT-21 de los ensayos en el comedor de casa. “Noise pop” se llama. Sin más.

Pero ya llegan. No hay que impacientarse. La garantía la ponen Neil Young, Sonic Youth, My Bloody Valentine, Yo La Tengo, Shellac y The Jesus Lizard. Además del quinto regimiento español formado por Joe Crepúsculo,  Extraperlo, Los Punsetes, The Secret Society, Hola A Todo El Mundo y Zahara. A parte de los mencionados.

Si se hace un esfuerzo por superar la nube de sobrada intelectualidad que a veces se forma en algunos rincones del recinto habilitado para 20.000 personas, Primavera Sound puede ser una experiencia de reciclaje forzoso. En ocasiones literalmente con camisa de fuerza, pero reciclaje al fin y al cabo. El I+D musical ha desembarcado.
 
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