Campaña mediática provoca conflicto diplomático

Los difamadores y la broma de Chávez

Fuentes del Gobierno afirmaron que Hugo Chavez, en conversación telefónica, negó antenoche a la Presidenta haber dicho eso y le dijo que luego de observar los diarios del dí­a siguiente, eventualmente darí­a una respuesta pública.

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28-05-2009
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Como un nuevo capí­tulo en el que se intenta desvirtuar el principio de integración y solidaridad propios de la polí­tica exterior venezolana, calificó el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, a las difamaciones realizadas por algunos medios de comunicación acerca de que los intereses argentinos estarí­an amenazados en el paí­s suramericano. Maduro se refirió al destaque mediático que han otorgado a una conversación privada que sostuvieron los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de la que se filtró un comentario realizado por el mandatario venezolano en forma de broma. Como un nuevo capí­tulo en el que se intenta desvirtuar el principio de integración y solidaridad propios de la polí­tica exterior venezolana, calificó el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, a las difamaciones realizadas por algunos medios de comunicación acerca de que los intereses argentinos estarí­an amenazados en el paí­s suramericano. Maduro se refirió al destaque mediático que han otorgado a una conversación privada que sostuvieron los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de la que se filtró un comentario realizado por el mandatario venezolano en forma de broma.











En su encuentro con Lula, celebrado el martes en la ciudad brasileña de Salvador de Bahía (este), Chávez bromeó al decir que en Venezuela se estaban produciendo nacionalizaciones de una serie de empresas, excepto las brasileñas, declaración que fue escuchada por periodistas que con transmisores de radio lograron filtrar la señal de los dispositivos de traducción simultánea que usaban ambos presidentes a puerta cerrada.  Relata que casi de manera inmediata, agencias de noticias y medios argentinos publicaron informaciones en las que se pretendió acusar al Ejecutivo de Caracas de poner en peligro los intereses de empresas argentinas en Venezuela.
 
 
La nacionalización de seis empresas por parte del gobierno de Venezuela –tres de ellas pertenecientes a Techint– había generado malestar en el gobierno argentino, porque Hugo Chávez, aunque es una decisión soberana que no tiene por qué consultar con otro país, según la prensa Argentina, no había tenido la delicadeza de anticipar su movida a la Presidenta argentina para que pudiera tomar las previsiones políticas ante las consecuencias que el caso seguramente iba a desatar en plena campaña electoral.
 
De hecho, las principales cámaras empresariales argentinas pusieron el grito en el cielo por la actitud de Chávez y aprovecharon para alentar sospechas de que el gobierno argentino podría hacer lo mismo, posibilidad desmentida rápidamente por más de un ministro del gabinete de Cristina Fernández.
 
Pero el martes, en una visita oficial a Brasil, Chávez le dijo al presidente anfitrión, Luiz Inácio Lula Da Silva: “Estamos en una etapa de nacionalizaciones, menos de las empresas brasileñas”. La conversación llegó a oídos de los periodistas que cubrían la reunión en Bahía, porque por error les entregaron auriculares para escuchar la traducción simultánea que eran para uso exclusivo de los presidentes. Cuando la gente de prensa de Lula se dio cuenta y les quitaron los aparatos a los periodistas, ya era tarde. Chávez había dicho la frase que provocó el enojo público de El gobierno Argentino, quien ese mismo día llamó a su colega venezolano para pedirle explicaciones.
 
 la Presidenta  Argentina, emitió un muy duro comunicado respecto a lo que dijo Chávez sobre exceptuar a las empresas brasileñas de las nacionalizaciones, a diferencia de lo que hizo con empresas argentinas: “Una afirmación de ese tenor –de haber existido– implicaría un grado de discriminación y discrecionalidad que excede la esfera de soberanía propia de cada Estado independiente e implicaría una actitud inaceptable por parte de estados democráticos de derecho, además de ser absolutamente contradictorio con los acuerdos estratégicos que nuestro país ha celebrado con la República Bolivariana de Venezuela”.
 
Fuentes del Gobierno afirmaron que Hugo Chavez, en conversación telefónica, negó antenoche a la Presidenta haber dicho eso y le dijo que luego de observar los diarios del día siguiente, eventualmente daría una respuesta pública.
 
Como los medios, efectivamente, destacaron su frase de que las nacionalizaciones no alcanzarían a las empresas brasileñas. Chávez emitió ayer a la tarde un extenso comunicado titulado “La Argentina siempre contará con el gobierno y con el pueblo de Venezuela”, en el que aclara que fue “un comentario en tono de broma”, que algunos medios de comunicación de la Argentina manipularon deliberadamente, queriendo hacer creer que lo dijo seriamente.
 
Para reafirmar el tono de broma de la frase, el comunicado resalta un párrafo de la agencia de noticias francesa AFP que dice textualmente: “En un ambiente distendido, Chávez llegó a bromear con Lula, al narrar que Venezuela pasaba por una fase de ‘nacionalizaciones, menos de las empresas brasileñas’, provocando una carcajada general en la reunión”.
 
“El gobierno venezolano rechaza el intento de manipulación que algunos medios de comunicación han hecho de este cable noticioso, y ratifica todo su respeto y su confianza por el pueblo argentino, por su gobierno y por los empresarios argentinos, con quienes nos une una relación estrecha y de trabajo productivo”, dice otro de los párrafos. El comunicado señala a modo de introducción que, “en días recientes, algunos medios de comunicación argentinos han desatado una feroz campaña de difamación contra la República Bolivariana de Venezuela, con la intención de hacer creer al pueblo argentino que las empresas y, en general, los intereses argentinos, estarían amenazados en nuestro país.”
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