Fidel castro escribe sobre las declaraciones de Cheney

Las Torturas de EE UU son actos cobardes y vergonzosos

El ex vicepresidente habí­a elaborado su discurso con cuidado, en tono respetuoso y a veces edulcorado, pero lo que caracterizó su intervención fue la defensa de la tortura como método para obtener información en determinadas circunstancias,

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28-05-2009
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Fidel Castro criticó al ex vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney, por haber defendido la tortura como método para obtener información, según un artí­culo de prensa publicado ayer en Cuba. En su artí­culo, el lí­der cubano cita ampliamente el discurso pronunciado el jueves de la semana pasada por el ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney, minutos después de que el actual mandatario, Barack Obama, insistiera en cerrar la cárcel de la base naval de Guantánamo, erigida sobre suelo cubano.
 Castro consideró que "independientemente de los miles de jóvenes norteamericanos muertos, mutilados y heridos en la guerra de Irak y los fabulosos fondos invertidos allí­, cientos de miles de vidas de niños, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres que no tuvieron culpa alguna del ataque a las torres gemelas han muerto en ese paí­s después de la invasión ordenada por Bush". No Copyright
Castro consideró que "independientemente de los miles de jóvenes norteamericanos muertos, mutilados y heridos en la guerra de Irak y los fabulosos fondos invertidos allí­, cientos de miles de vidas de niños, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres que no tuvieron culpa alguna del ataque a las torres gemelas han muerto en ese paí­s después de la invasión ordenada por Bush". No Copyright
Fidel Castro criticó al ex vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney, por haber defendido la tortura como método para obtener información, según un artí­culo de prensa publicado ayer en Cuba. En su artí­culo, el lí­der cubano cita ampliamente el discurso pronunciado el jueves de la semana pasada por el ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney, minutos después de que el actual mandatario, Barack Obama, insistiera en cerrar la cárcel de la base naval de Guantánamo, erigida sobre suelo cubano.











“Nuestro vecino del norte es un centro de poder planetario, la nación más rica y poderosa, poseedora de una cifra de cabezas nucleares que oscila entre 5 mil y 10 mil, las que pueden hacerse estallar en cualquier punto del planeta con precisión de milímetros. Habría que añadir el resto de su equipamiento bélico: armas químicas, biológicas, electromagnéticas, un arsenal inmenso de medios de combates terrestres, navales y aéreos. Esas armas están en manos de quienes reclaman el derecho a utilizar la tortura” afirma Fidel en su articulo.
 
En el discurso, el que fuera vicepresidente durante la administración de George W. Bush, defiende las acciones de seguridad emprendidas por el anterior gobierno en respuesta a los atentados del 11-S, como las invasiones de Afganistán e Irak, y el empleo de métodos de tortura para conseguir información.
 
Castro consideró que "independientemente de los miles de jóvenes norteamericanos muertos, mutilados y heridos en la guerra de Irak y los fabulosos fondos invertidos allí, cientos de miles de vidas de niños, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres que no tuvieron culpa alguna del ataque a las torres gemelas han muerto en ese país después de la invasión ordenada por Bush".
 
 Castro acusa además a Estados Unidos de haber recurrido al terrorismo contra Cuba. "Sus ataques a la administración de Obama fueron realmente duros, pero no deseo emitir opiniones sobre ese tema. Me corresponde sin embargo recordar que el terrorismo no bajó del cielo: fue el método ideado por Estados Unidos para combatir a la Revolución Cubana”.
 
“Nada menos que el general Dwight Eisenhower, Presidente de Estados Unidos, fue el primero en utilizar el terrorismo contra nuestra Patria, y no se trató de un grupo de acciones sangrientas contra nuestro pueblo, sino decenas de hechos desde el propio año de 1959, que se incrementaron después a cientos de actos terroristas cada año, con empleo de sustancias inflamables, explosivos de alta potencia, armamentos sofisticados de precisión con rayos infrarrojos, venenos como cianuro, hongos, dengue hemorrágico, fiebre porcina, ántrax, virus y bacterias, que atacaban cultivos, plantas, animales y seres humanos” afirmo.
 
“No fueron solo acciones contra la economía y el pueblo, sino también las destinadas a eliminar a los dirigentes de la Revolución. Miles de personas fueron afectadas, y la economía, cuyo objetivo es sostener la alimentación, la salud y los servicios más elementales del pueblo ha sido sometida a un implacable bloqueo que se aplica extraterritorialmente” comento refiriéndose al bloqueo, bahia de Cochinos y todas las acciones ignominiosas que EE UU ha urdido contra la Isla.
 
“No invento estos hechos. Constan en los documentos desclasificados del Gobierno de Estados Unidos. En nuestro país, a pesar de los gravísimos peligros que durante decenas de años nos han amenazado, jamás se torturó a nadie para obtener información.
 
Por dolorosas que fuesen las acciones contra el pueblo de Estados Unidos el 11 de Septiembre de 2001, que todo el mundo condenó con energía, la tortura es un acto cobarde y vergonzoso que no puede ser jamás justificado” asevera en su articulo, diferenciando a Cuba, que EE UU mete siempre en el saco de los países que promueven el terrorismo y el realmente ejercido por una nación que no ha dudado en cometer las mayores atrocidades en nombre de la libertad.
 
Afirmó que Cheney no explicó por qué los atentados del 11 de septiembre pudieron organizarse "de forma relativamente fácil, qué noticias previas de la inteligencia poseía Bush, qué pudo hacerse para evitarlos. Bush llevaba ya casi ocho meses en la Presidencia. Se sabía que trabajaba poco y descansaba mucho. Constantemente se marchaba para su rancho de Texas".
 
Castro cita pasajes en los que Cheney relata cómo vivió el 11-S desde un búnker de mando, y considera al respecto: "La narración de Cheney evidencia que nadie había previsto aquella situación y le presta un flaco servicio al orgullo de los norteamericanos al suponer que alguien encerrado en una cueva, a 15 ó 20 mil kilómetros de distancia, podía obligar al presidente de Estados Unidos a ocupar su puesto de mando en el sótano de la Casa Blanca".
 
 
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