Corresponsalí­a Navarra

Viviendo en las ví­as

Trenasa sitúa las ví­as de acceso que comunican con la estación de ferrocarriles de la localidad pasando a tan solo 12 metros de cinco viviendas incluso rozando una de las vallas de una de ellas

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27-05-2009
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Los vecinos navarros de Castejón ven con impotencia cómo siguen sin poner solución al problema de incomunicación que les crea la construcción por parte de la empresa de ferrocarriles Trenasa que sitúa las vías de acceso que comunican esta empresa con la estación de ferrocarriles de la localidad pasando a tan solo 12 metros de cinco viviendas incluso rozando una de las vallas de una de ellas.
Durante cuatro horas cada día estas viviendas quedan incomunicadas debido a la puesta en marcha de los trenes que diariamente desde las instalaciones de Trenasa hasta la estación de ferrocarriles. Por ello los vecinos han vuelto a cortar las vías impidiendo el peso de un tren, una acción de protesta en la que el portavoz de los afectados, José García, mostró a los agentes la reciente sentencia del Tribunal Administrativo de Navarra que les da la razón declarando como nula la licencia de obra concedida por el Ayuntamiento de la Localidad.
Una protesta ciudadana que requiere una pronta solución y que nos lleva a cuestionarnos los trámites burocráticos por los que se aprueban proyectos y licencia de obras sin contar con los perjuicios que causarán para muchos ciudadanos, y a los que les queda reclamar cuando las obras ya se han realizado y causado este daño, son cuestiones que no se deben permitir, ya que dejan a los vecinos en la mera posición de tener que reclamar y recurrir a protestas en cuestiones básicas cuya previsión es previa y fácil de ver venir. Sin embargo en muchas ocasiones los proyectos se aprueban por encima de la ciudadanía y aún con perjuicios graves que se ven aplazados e inmersos en procesos burocráticos que las empresas aprovechan para seguir adelante con sus objetivos pasando por encima del bienestar y la vida de la gente.
Los vecinos solicitan que se comience con el propuesto que hay propuesto en el que las vías deben retranquearse unos metros para no dejar a estas viviendas con acceso nulo, o al menos que se ejecute un puente peatonal por el que los viandantes puedan tener movilidad y cruzar las vías sin correr peligro.
Los vecinos siguen peleando por lo que para ellos significa desde luego un grave perjuicio que viven cada día desde hace tres años. Por eso las protestas y movilizaciones no dejan de ser incesantes y la paciencia de los afectados se agota mientras ven cada día pasar sin que esta situación se solucione. Son ya tres años en los que la nulidad de la obra está clara, pero Trenasa ha recurrido la sentencia, de manera que nos encontramos con los retrasos de la justicia en un proceso que pasa por encima de los perjuicios injustos que cada día deben sortear estos vecinos para tener una movilidad que les permita tener una vida normal.

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