Fototgrafí­a

Nueva York en la Gran Depresión

Usher Feling, más conocido como Weegee, era un inmigrante ucraniano que retrató como nadie la vida en las calles de una ciudad asolada por la crisis.

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29-05-2009
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Con la debacle económica del capitalismo que vivimos en nuestros dí­as, vuelven a la actualidad las instantáneas que numerosos fotógrafos tomaron durante los años 30, durante la Gran Depresión, en el centro del nuevo mundo que viví­a su primera gran catástrofe económica. Primero fue Walker Evans, luego Robert Frank, y ahora es la obra de Weegee la que aterriza en España para devolvernos esas imágenes que combinaban las miserias y las excelencias del paí­s al que habí­a llegado con 11 años. Una colección esencialmente urbana que acerca el ojo de la cámara a la periferia, a los barrios de la gran metrópolis, en los tiempos en los que ser un neoyorkino con pocos recursos era sinónimo de vivir al borde de la desaparición. Será hasta el 19 de julio en el Centro Andaluz de Fotografí­a (CAF).
 Nueva York en la Gran Depresión
Con la debacle económica del capitalismo que vivimos en nuestros dí­as, vuelven a la actualidad las instantáneas que numerosos fotógrafos tomaron durante los años 30, durante la Gran Depresión, en el centro del nuevo mundo que viví­a su primera gran catástrofe económica. Primero fue Walker Evans, luego Robert Frank, y ahora es la obra de Weegee la que aterriza en España para devolvernos esas imágenes que combinaban las miserias y las excelencias del paí­s al que habí­a llegado con 11 años. Una colección esencialmente urbana que acerca el ojo de la cámara a la periferia, a los barrios de la gran metrópolis, en los tiempos en los que ser un neoyorkino con pocos recursos era sinónimo de vivir al borde de la desaparición. Será hasta el 19 de julio en el Centro Andaluz de Fotografí­a (CAF).
Weegee fraguo el estilo de su mirada fotográfica como reportero periodístico en diversos periódicos de Nueva York, ilustrándolos cada día con múltiples fotografías de asesinatos, reyertas callejeras o incendios entre 1930 y 1940. El lado más oscuro de la gran ciudad que este inmigrante europeo recorría cada día cámara en mano, y que contribuyó a la creación de un estilo realista, que lejos de apartar la mirada de las estampas más estremecedoras, dirigía su objetivo hacia ellas con voracidad.
 
Weegee obtuvo imágenes completamente exclusivas e impactantes, con encuadres y composiciones espontáneas que mostraban una habilidad inusual para plasmar los momentos más dramáticos. Para evitar su crudeza y realismo, las retocaba en el laboratorio con una iluminación lateral, que él mismo llamaba "estilo Rembrandt". También llegó a ser conocido por ser siempre el primero en llegar a los focos de la noticia, ayudado por la emisora de radio que tenía instalada en su casa, con la que captaba la señal de la policía.
 
Curiosamente en Weegee se concentran dos importantes paradigmas del artista norteamericano: El hecho de haber crecido creativamente con las consecuencias del crack del 29, y el hecho de ser inmigrante. Su propio compañero de profesión, Robert Frank, había nacido en Austria y supo convertir sus instantáneas en un simbolo generacional de la América moderna. Pero también en el cine se dio la misma circunstancia durante los mismos años, inmigrantes huidos de Europa, como Ernst Lubitsch o Billy Wilder, alcanzaban el éxito a base de hablar sobre América mucho mejor que los propios americanos.
 
72 fotografías componen la colección que puede contemplarse estos días en el CAF, en Almería, la mayor parte de ellas reproducciones de laboratorio realizadas por su copista, Sid Kaplan, que no pierden ni un ápice de autenticidad. Allí las encontraremos secuenciadas por capítulos como autorretrato, fotografías de calle, fuegos y accidentes, asesinatos, los Escapistas, el bar de Sammy en Bowery, Harlem, Coney Island, el Metropolitan, arrestos y famosos.
 
Un fotógrafo que creció como artista recorriendo las calles de una ciudad caótica, y cuya obra se ha convertido con el tiempo en uno de los testimonios gráficos más impactantes de una época y un país, recopilada tanto por instituciones internacionales como por coleccionistas privados tan prestigiosas como Andy Warhol o Stanley Kubrick. Quien caiga cerca de la bonita capital almeriense, que no se pierda esta oportunidad.
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