Selección de prensa internacional

Se deshace la ilusión del G-2

Dos paí­ses o dos grupos de potencias no pueden resolver todos los problemas globales, y la multipolarizacion y el multilateralismo son tendencias generales y predilecciones de la gente.

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27-05-2009
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A medida que, sobre todo en el continente asiático, se expande la idea que trata de situar la fórmula de un G-2 entre EEUU y China como el destino inevitable para la gobernación mundial, Pekí­n persiste en explicar su posición de que, de ninguna manera, China va a participar ni pretende hacerlo en un directorio mundial de ese tipo.
 Se deshace la ilusión del G-2
A medida que, sobre todo en el continente asiático, se expande la idea que trata de situar la fórmula de un G-2 entre EEUU y China como el destino inevitable para la gobernación mundial, Pekí­n persiste en explicar su posición de que, de ninguna manera, China va a participar ni pretende hacerlo en un directorio mundial de ese tipo.

En un artículo publicado hace dos días en el Diario del Pueblo, los analistas chinos siguen insistiendo en que es ilusoria la pretensión de que “dos países o dos grupos de potencias” puedan resolver todos los problemas globales. Además de estar en contra de las tendencias fundamentales del mundo hacia la multipolaridad y el multilateralismo, que es además el diseño geopolítico preferido por los pueblos del mundo.
 
Tras ajustar cuentas con las tesis del fin de la historia (cuando tras la desintegración de la URSS algunos estrategas norteamericanos pensaron que podrían mantener su hegemonía en el mundo sin ningún desafío, poniendo fin así a toda una etapa de la historia) el artículo señala cómo una de las tendencias fundamentales del mundo de hoy es que un número de países han emprendido el camino de su emergencia económica –y por tanto también, tarde o temprano, política, diplomática y, en último término, militar– en el tablero mundial. La emergencia de estos países en vías de desarrollo es una tendencia irreversible “que cambiará la fisonomía del mundo en el siglo XXI”.
 
Y aunque la “mentalidad de la hegemonía de grandes potencias en el mundo y el manejo de los destinos de los países débiles por parte de los poderosos están profundamente enraizados”, el mundo está cambiando profunda y aceleradamente en otra dirección, haciendo crecer entre los pueblos la conciencia de que nadie tiene la potestad de arrogarse la decisión de los asuntos mundiales, sino que éstos deben ser decididos en común “por todos los países del planeta, sin distinción de grandes o pequeños, poderosos o débiles, ricos o pobres”. Esta posición, radicalmente antihegemonista y antiimperialista es la que explícitamente asumen los dirigentes chinos. Lo que les hace incompatibles con cualquier alternativa que pretenda configurar una hegemonía chino-norteamericana.
 
Relacionado precisamente con esta cuestión, los profundos cambios y las tendencias de desarrollo de las principales contradicciones que mueven al mundo, trata la editorial publicada ayer por el diario francés Le Figaro a raíz de la inauguración por Sarkozy de una base militar francesa en el emirato de Abu Dhabi, en pleno Golfo Pérsico. Acontecimiento que el diario conservador francés habitualmente cercano en sus posiciones al Eliseo califica como de “cambio estratégico”.
 
En primer lugar porque es la primera vez en la historia contemporánea que el ejército francés tendrá un punto de apoyo en un país que no sólo no es una ex colonia francesa, sino que está enclavado en una zona en el que la actividad y los intereses franceses nunca han tenido presencia. El antaño dominio exclusivo francés en África ha dejado de ser la principal prioridad de su proyección militar. Y esto representa un cambio de una notable envergadura.
 
En segundo lugar, porque la instalación de la presencia militar francesa en el epicentro de un arco regional de crisis que cubre los principales puntos calientes del mundo (Irak, Afganistán, Pakistán, Irán, el cuerno de África,...), además de ser una ubicación estratégica, incorpora y alinea plenamente  a Francia –tras su reingreso en la estructura militar de la OTAN– al corazón de la estrategia militar (el “esfuerzo de defensa colectiva” como lo denomina Le Figaro) de EEUU en el mundo.
 
La reorientación estratégica del alineamiento y la proyección militar de Francia es de tal intensidad, que el mismo diario conservador francés se ve obligado a dar explicaciones sobre ello. Para una potencia de tipo medio como Francia, dice, implicarse en esta nueva reorientación exige abandonar viejas prioridades. Entre ellas, y de forma singular, su histórica presencia militar en numerosas regiones africanas. Es el precio a pagar por  mantener su “rango de potencia media, decidida a influir en los grandes problemas mundiales” en un “universo en movimiento”.
 
 
 
 
China. Diario del Pueblo
NO ES APROPIADA LA TESIS DEL G-2
 
Cuando asistió al 11 Encuentro de los Dirigentes de UE y China el 20 de mayo, el primer ministro de China Wen Jiabao dilucidó la postura de China con respecto a la tesis que se da en llamar G2 (Grupo China-EEUU). Destacó que dos países o dos grupos de potencias no pueden resolver todos los problemas globales, y la multipolarizacion y multilateralismo son tendencias generales y predilecciones de la gente. Hay quienes afirman que se presentará una configuración de hegemonía china-norteamericana en el mundo. Esta afirmación carece de fundamentos y es errónea.

Esta declaración del primer ministro chino es la primera manifestación pública del dirigente de China con respecto al G2, manifestación que ha despertado gran atención y positiva repercusión en la arena internacional.

El año pasado Fred Bergsten, director del Peterson Institute for International Economics de EEUU, avanzó una vez más su tesis de G2 en la revista Foreign Affairs. Más tarde un número de estrategas y eruditos de gran peso en EEUU manifestaron su apoyo y aprobación a esta tesis en diferentes formas. Esta nueva tesis ha desatado un gran debate en el mundo. Europa y Japón están sumamente preocupados. Lo manifiestan públicamente en numerosas conferencias internacionales, sosteniendo que esta tesis alejará las relaciones entre EEUU y Europa y entre EEUU y Japón. Ciertos países en vías de desarrollo también son recelosos con respecto a esta tesis.

El 25 de diciembre de 1991, la Unión Soviética se desintegró, lo que proclamó el fin de la Guerra Fría. Con posterioridad, cierta gente de Occidente se dejaron llevar por la euforia pensando que podrían mantener su hegemonía en el mundo sin ningún desafío y poner fin a una etapa de la historia. Pero la evolución de la situación mundial después de la Guerra Fría era totalmente diferente de lo que aspiraban. La llamada “guerra anti-terrorista” desatada por EEUU ha conducido a una seria confrontación entre la civilización cristiana y la islámica. La ola impulsada por Occidente en todo el mundo para promover la “democratización” ha traído a muchos lugares convulsiones y conflictos. A comienzos de 2007, Hubert Védrine, ex ministro del Exterior de Francia, escribió un libro titulado “La Historia prosigue”, refutando punto a punto la tesis del fin de una etapa histórica. Señaló sin atenuantes que el fin de la Guerra Fría ha enturbiado la cabeza de Occidente.

Después de la Guerra Fría otra tendencia que merece atención es que un número de países han emprendido el camino de emergencia después de adoptar la política de reforma y apertura. La emergencia de unos países en vías de desarrollo es una corriente digna de atención, corriente que cambiará la fisonomía del mundo en el siglo XXI. En esta gran corriente de emergencia China es una representante destacada, y su status e influencia se eleva y se amplia a pasos acelerados igual que otros países emergentes.

A mi entender, la tesis de G2 se ha planteado en consideración de los dos contextos arriba expuestos, diferente de la tesis recientemente surgida en la arena internacional que exige la fundación de una “alianza de países democráticos” y una “comunidad de valores”. En estos últimos años unos famosos eruditos y cerebros en EEUU y Europa han hecho oír su crítica a la tesis de “alianza de países democráticos” sosteniendo que esta tesis conducirá a la división de mundo y el surgimiento de una nueva Guerra Fría.

Los puntos de vista y las tesis de la gente con respecto a la situación internacional están generalmente relacionados con la historia. La situación mundial de hoy se ha evolucionado desde el bipolarización. La mentalidad de la hegemonía de grandes potencias en el mundo y el manejo de los destinos de los países débiles por parte de los poderosos están profundamente enraizados en la mente de muchas personas. Sin embargo, el mundo está experimentando profundos cambios. Tal como sostenemos los chinos, los asuntos del mundo deben decidirse en común por todos los países del planeta, sin distinción de grandes o pequeños, poderosos o débiles, ricos o pobres. Eso es lo que quiere decir el primer ministro Wen Jiabao sobre la tendencia de multipolarización y multilaterialismo y la predilección de la gente.

No estamos de acuerdo con la hegemonía en común por parte de China y EEUU. Pero al mismo tiempo, es necesario constatar que las relaciones sino-americanas son las relaciones bilaterales más importantes en la diplomacia china. Es nuestra orientación firme impulsar las relaciones sino-norteamericanas a lo largo del camino sano y estable en la nueva época.

China y EEUU son dos países de gran influencia en el mundo. El desarrollo de la cooperación entre estos dos países sobre la base de los principios acordados por ellos favorece no sólo a ellos sino también al mundo entero. La preocupación de cierta gente en Europa y Japón por el desarrollo de las relaciones sino-americanas está de más, porque la historia en los últimos 30 y tantos años ha demostrado que está infundada. El desarrollo de las relaciones chino-norteamericanas no sólo no perjudica a Europa ni a Japón, sino que los beneficia.
DIARIO DEL PUEBLO. 25-5-2009
 
 
 
 
 
Francia. Le Figaro
CAMBIO ESTRATÉGICO
 
Inaugurando una base militar en el Golfo, Nicolas Sarkozy confirmó el cambio geoestratégico de Francia, cada vez más implicada en las zonas de conflicto de las que depende la estabilidad mundial.

Por primera vez, nuestro ejército, nuestra aviación y de nuestra marina tendrán un punto de apoyo en un país que no es una ex colonia francesa. África, que fue un dominio exclusivo de Francia, ya no es la principal prioridad de nuestra proyección militar. Esta evolución se ha llevado a cabo durante algún tiempo, se describe en el Libro Blanco sobre la defensa. La inauguración de la base de Abu Dhabi es su coronación.

En este emirato del Golfo -que, al igual que sus vecinos, hoy encarna la modernidad árabe- los militares franceses se encuentran en una ubicación estratégica, a poca distancia de los principales puntos calientes del mundo, Irak, Afganistán y Pakistán, los piratas que operan frente a Somalia y, a continuación, Irán, a una distancia de sólo 200 km. Teniendo en cuenta el arco de crisis que abarca esta región, habida cuenta de los riesgos de conflictos que se alimentan unos de otros, la presencia militar de Francia está ampliamente justificada. La posibilidad de que la cuestión nuclear iraní lleve a una escalada militar no puede, desgraciadamente, ser descartada. Estar presente cerca del Estrecho de Ormuz, a través del cual pasa la mayoría de los suministros de petróleo es la responsabilidad de un país como Francia, que pretende seguir siendo una potencia media y tener voz en los asuntos mundiales.

Abu Dhabi es una antigua colonia británica. La instalación de una base francesa en una región históricamente bajo la influencia anglosajona está cargada de simbolismo. En un momento en que nuestro país retorna al mando integrado de la OTAN, es una pruebas concreta de su deseo de insertarse en un esfuerzo de defensa colectiva. En Abu Dhabi, los militares franceses estarán en  contacto con los militares norteamericanos y británicos en la zona. Podrán participar en la recogida de información y estar preparados para cualquier eventualidad.

El movimiento hacia el Golfo de nuestras fuerzas armadas implica, evidentemente, un cierto desenganche de África. Las limitaciones presupuestarias lo exigen, esto no puede ser evitado. Pero nuestro tropismo africano, legado de la época colonial, debe evolucionar. Los países interesados lo comprenden. Existen alternativas. Así, la EUFOR, la operación dirigida al Chad en virtud de la Política Europea de Seguridad y Defensa, demuestra que es posible colectivizar los esfuerzos que nuestro país llevaba a menudo solo en África. Inicialmente muy desconfiados, nuestros socios europeos han entendido que no se trataba de soportar la carga de nuestras políticas en África, sino de defender los intereses europeos.

En un universo en movimiento, un país como Francia no puede permanecer anclado a sus viejas seguridades. Algunos ven en este cambio estratégico renuncias, tomando riesgos innecesarios o alineamientos inútiles, pero es el precio de mantener nuestro rango de potencia media, decidida a influir en los grandes problemas mundiales.
LE FIGARO. 26-5-2009
 
 
 
 
 
Reino Unido. Breaking News
SEÚL DESDEÑA EL RIESGO GEOPOLÍTICO
John Foley
 
La última prueba nuclear de Corea del Norte no ha hecho mucho para poner nerviosos a los inversores en la vecina Corea del Sur. Tampoco lo ha hecho la posibilidad de que aumente la tensión política tras el aparente suicidio del ex presidente de Corea del Sur, un activista anticorrupción. La reacción de los inversores a estos tambaleos puede ser bastante flemática.
 
La verdad es que probablemente ninguno de estos sucesos desbaratará la tentativa de recuperación económica del país. Corea del Sur es la cuarta economía de Asia y un territorio fértil para los brotes verdes. Un estímulo del 5% del PIB en 2009 ayudó a que el crecimiento tornara en positivo en el primer trimestre, mientras que en la mayoría de las otras naciones asiáticas se desviaba a los números rojos. El supervolátil won coreano también parece estabilizarse tras una caída del 33% frente al dólar a finales de 2008.
 
El crédito pertenece al presidente Lee Myung-Bak, que ha mantenido un rígido control de la economía durante la crisis financiera. Su Gobierno ha garantizado préstamos a pequeños negocios y establecido fondos garantizados por el Estado que comprarán activos para ayudar a la reestructuración de sectores clave como astilleros, automóviles y banca.
 
Pero el suicidio de Roh Moo-hyung, acosado en medio de una investigación anticorrupción, amenaza con aumentar la temperatura política y debilitar el apoyo a Lee, incluso dentro de su propio partido (Grand National Party). Cuando Roh era partidario de la igualdad social y el incremento de la tributación de los ricos, el tema de Lee era el crecimiento y el progreso industrial, que coloca torpemente frente a un escenario de elevado desempleo y sueldos menguantes.
 
El fallecimiento de Roh podría erosionar el apoyo público a Lee. De ser así, el presidente se puede encontrar con dificultades para sacar adelante las reformas a largo plazo que necesita Corea -tales como el castigado sector industrial público y el altamente organizado sistema de educación-. No hay mucho que Lee pueda hacer para apaciguar al país, pero apartarse de la aproximación conciliadora de Roh -la Sunshine Policy- probablemente no ayudará.
 
Los inversores permanecen serenos. El índice de referencia coreano cerró plano el lunes, a pesar de que llegó a caer un 7% en el intradía. Como con los ataques terroristas del año pasado en Bombay, los disturbios en Grecia y la guerra en Georgia, los mercados parecen más interesados en la próxima serie de cifras del PIB. Pero mientras una apariencia de normalidad se puede restaurar rápidamente, los inversores deberían no fiarse de los ignorados riesgos geopolíticos subyacentes.
BREAKING NEWS. 26-5-2009
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