Candidatura "De Verdad contra la crisis-UCE

¡Sí­, se puede salir de la crisis y acabar con el paro!

Sí­, se puede salir de la crisis en beneficio de la mayorí­a de la población, si se distribuye la riqueza y las rentas y se destinan los recursos a la inversión productiva

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23-05-2009
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España está ante la crisis económica más grave del último siglo y que ha colocado a nuestro paí­s al borde de la quiebra, con un salvaje crecimiento del paro y un aumento de las desigualdades sociales.
 Unos 400 trabajadores de las tres plantas que tiene el Grupo Iveco en la Zona Franca de Barcelona han iniciado a las 15 horas de hoy una concentración de protesta en la plaza de Sant Jaume de Barcelona en contra del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que afecta a toda la plantilla. (Foto: EFE)
Unos 400 trabajadores de las tres plantas que tiene el Grupo Iveco en la Zona Franca de Barcelona han iniciado a las 15 horas de hoy una concentración de protesta en la plaza de Sant Jaume de Barcelona en contra del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que afecta a toda la plantilla. (Foto: EFE)
España está ante la crisis económica más grave del último siglo y que ha colocado a nuestro paí­s al borde de la quiebra, con un salvaje crecimiento del paro y un aumento de las desigualdades sociales.
El capitalismo mundial se encuentra de lleno en la mayor crisis económica de los últimos 80 años, desde el crack del 29 a principios del siglo pasado. Una crisis que abre el inicio del fin de de toda una etapa histórica y el principio de otra nueva y un nuevo orden mundial.
La etapa que se acaba no está definida, como nos quieren hacer creer, por un enfrentamiento entre el "modelo capitalistas neoliberal norteamericano" y el "modelo de economía social europeo", sino por el declive constante de un orden mundial basado en la hegemonía político-militar de Estados Unidos, con quien se han alineado las burguesías monopolistas europeas. Una hegemonía que sólo ha podido mantenerse a costa de provocar al mismo tiempo cada vez m·s desequilibrios globales: la hegemonía norteamericana sólo ha podido mantenerse en base a un gigantesco aparato político-militar y la subordinación de los mercados financieros mundiales a sus intereses. EEUU se ha abonado a vivir de crédito internacional y a consumir los capitales que se acumulan en otros lugares del planeta… Hasta que la ruptura de la circulación de capitales por un punto, las hipotecas subprime, ha hecho saltar el sistema.
Estamos al inicio del fin de toda una etapa histórica y el principio de otra nueva y un nuevo orden mundial que, frente a la hegemonÌa unipolar norteamericana, de paso a un nuevo orden mundial multipolar determinado por la irrupción de las naciones emergentes encabezadas por China. Un cambio de época que al mismo tiempo hace emerger las profundas contradicciones del modo de producción capitalista y nos hace entrar a nivel mundial en un nuevo perÌodo de convulsiones sociales, cambios y agudización de las contradicciones que se derivan de la transformación de la crisis financiera en crisis económica y Èsta en una crisis social y política de dimensiones aún imprevisibles.
En medio de esta crisis mundial España sufre la peor recesión económica de los últimos 80 años: una de las mayores crisis económicas de nuestra historia. La crisis sistémica internacional ha actuado sobre el modelo de desarrollo impuesto durante todos estos años basado en una gigantesca burbuja inmobiliaria y un colosal endeudamiento dependiente del capital extranjero. Un modelo que tanto los gobiernos del PP como del PSOE ha desarrollado en función de los intereses de la oligarquÌa bancaria y financiera, desaprovechando los años de crecimiento para introducir cambios sustanciales en el modelo y en la distribución de la riqueza, y que nos ha conducido a ser el paÌs donde la recesión será más profunda, más larga y la salida de la crisis más tarde que el resto de los países de nuestro entorno.
El resultado de todo eso es un país que ya está sufriendo las peores consecuencias de la crisis: una recesión proyectada por encima del 3,5% del PIB; tasas de paro del 20% o más hasta 2011 entorno a los 5 millones o más de parados; hundimiento del consumo y endeudamiento público galopante que coloca al país al borde de la quiebra, y lo que tratan de ocultar por encima de todo, que es un país donde se han disparado las desigualdades sociales. Los grandes bancos y monopolios siguen declarando escandalosos beneficios en plena crisis. Más de 2.096 millones de euros declara el banco de Botín, el Santander, en el primer trimestre del año; por los 1.690 millones de euros, casi el 10% m·s, que dice haber ganado Telefónica. Y sus altos ejecutivos cobran sueldos de más de un millÛn de euros anuales mientras desde los centros de poder se amenaza al conjunto de la población con reducir los salarios, recortar las pensiones o dejar en la indigencia a millones de familias en paro.
Frente a esta situación de saqueo y expolio a que los bancos y monopolios someten al conjunto de la población hemos decidido presentar una candidatura electoral que de respuesta a la situación. España, nuestro país, se enfrenta a una situación en la que se abren dos caminos radicalmente diferentes. El de quienes han generado esta situación y que manejan los recursos del país en su propio beneficio (banca, monopolios, multinacionales…). O el camino de salir de la crisis cambiando el modelo productivo y creando riqueza y empleo para la inmensa mayoría de la población. Esta es la batalla en la que estamos. Este es el futuro que nos estamos jugando.
Por eso presentamos una candidatura que tome como ejes de una salida a la crisis favorable a la inmensa mayoría de los ciudadanos y del país, la redistribución de la riqueza y la inversión en la economía productiva y el desarrollo de un modelo económico alternativo, productivamente eficiente, económicamente competitivo, y social y ecológicamente sostenible.
Una candidatura que tenga en acabar con el despilfarro de la Administración (tanto del gobierno central como de las autonómicas) uno de sus ejes para fomentar un plan de ahorro destinado a la economía productiva.
Una candidatura que tome como uno de sus ejes vitales la redistribución de la riqueza, tanto a través de una resdistribución salarial (ningún salario o pensión menor de 1.000 euros, pero tampoco ninguno mayor de 10.000) como de un sistema fiscal redistributivo en el que paguen más los que más ganan.
Una candidatura que propugna acabar con los planes de rescate bancarios y de las multinacionales para pasar a poner los recursos públicos de la nación directamente ( a través del ICO o de las Cajas de Ahorros) en manos de las pymes, autónomos y familias.
Una alternativa que tome como uno de los ejes del cambio de modelo económico el desarrollo de energías renovables alternativas (solar, eólica, biocombustibles, etc…) al petróleo por lo que significan, tanto como desarrollo de uno de los mercados más cualitativos del futuro, como un camino para acabar con una de las dependencias fundamentales que lastran nuestra economía, la dependencia energética de los combustibles fósiles (petróleo y gas).
Sí, se puede. Ante la gravedad de la situación es imprescindible dar una alternativa que convierta en acción y movilización la profunda indignación que remueve los cimientos de la sociedad. Que convierta en una fuerza viva el "cabreo" social que late cada vez más fuerte en los centros de trabajo, los barrios, entre la juventud o los inmigrantes.
Por que: Sí, se puede salir de la crisis en beneficio de la mayorÌa de la población, si se distribuye la riqueza y las rentas y se destinan los recursos a la inversión productiva.
¿Por que sí puede haber un salario mínimo por ley y no una ley para limitar el salario máximo de banqueros, monopolistas y altos ejecutivos?
Sí, se puede. Ampliar la cobertura social para que ning·n parado o familia sin recursos deje de tener una prestación mientras se fomenta la formación, capacitación y reciclaje hasta que encuentren un trabajo digno.
Sí, se puede. Acabar con el paro si se concentran todos los recursos de la nación en la inversión productiva para crear riqueza y empleo.
Sí, se puede. Abrir el camino aun nuevo modelo productivo si se pone coto a las tendencias disgregadoras de las burguesÌas nacionalistas y regionales, a sus reivindicaciones egoístas y parciales, a sus despilfarros identitarios y se ponen todas las energías del paÌs en la misma dirección: una salida a la crisis en función de los intereses generales y de los trabajadores.
Sí se puede. Porque, frente a lo que nos quieren hacer creer sobre la escasez de recursos, en nuestro país hay recursos suficientes para salir de la crisis. Los hay en los beneficios de la gran banca y los monopolios (más de 47.000 millones de euros ganaron las empresas del Ibex 35 el año pasado). Los hay en el Estado, que ha puesto 340.000 millones de euros en los planes de rescate bancarios o entrega 14.000 millones por "déficit tarifario" a las eléctricas. ¿Qué supondrían esos miles de millones colocados directamente en las pequeñas y medianas empresas, en la investigación y en la economía productiva?
Sí, se puede. Cambiar el rumbo que lleva nuestro país si somos capaces de generar un movimiento que convierta en fuerza viva el descontento social contra la crisis y la política de la clase gobernante. Concentrar fuerzas en la candidatura "De verdad contra la crisis" es parte sustancial de ese movimiento y puede ser un revulsivo para avanzar en el cambio de rumbo que necesita nuestro país.
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