Colaboración

Soria: La ciudad del medioambiente, una ley de diseño

Ángel Soria Rodrí­guez es Coordinador de Comunicación de Unión Progreso y Democracia de Soria

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22-05-2009
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Existe un proyecto de urbanización en la ciudad de Soria eufemí­sticamente denominado Ciudad del Medio Ambiente (CMA). Una urbanización que se expandirá, según la Junta de Castilla y León, promotora de la misma, a lo largo de una superficie similar a ¡474 campos de fútbol! y se ubicará a unos 10 kilómetros de la ciudad de Soria, en un área calificada por la Unión Europea como Lugar de Interés Comunitario (LIC). La CMA estará rodeada por las riberas del Duero, las proximidades del Monte Valonsadero, el interior del Soto de Garray, y los campamentos romanos del yacimiento de Numancia, tres ecosistemas naturales protegidos, un lugar de especial protección arqueológica y un paisaje literario, cultural y natural de primer orden. Existe un proyecto de urbanización en la ciudad de Soria eufemí­sticamente denominado Ciudad del Medio Ambiente (CMA). Una urbanización que se expandirá, según la Junta de Castilla y León, promotora de la misma, a lo largo de una superficie similar a ¡474 campos de fútbol! y se ubicará a unos 10 kilómetros de la ciudad de Soria, en un área calificada por la Unión Europea como Lugar de Interés Comunitario (LIC). La CMA estará rodeada por las riberas del Duero, las proximidades del Monte Valonsadero, el interior del Soto de Garray, y los campamentos romanos del yacimiento de Numancia, tres ecosistemas naturales protegidos, un lugar de especial protección arqueológica y un paisaje literario, cultural y natural de primer orden.
Desde Unión Progreso y Democracia y otras organizaciones
(véase www.asden.org) se ha recordado a la Junta que, en la
calificación del suelo como no urbanizable de especial
protección, debe prevalecer la preservación sobre los
procesos de urbanización; que el traslado de esta
urbanización a otra zona del abundante páramo soriano
evitaría el deterioro de los valores ecológicos y culturales
del Soto de Garray y su entorno; que si la CMA es un
proyecto sostenible, como aduce la Junta, por qué no se
lleva a cabo en otro lugar para así mantener en su ser el
Soto... Pero no es solo UPyd sino PSOE, IU, IDES, UGT,
CC.OO, CSIF, ASDEN, Greenpeace, el Colegio de Arquitectos de
Soria, etc. han elevado propuestas alternativas para evitar
que el Soto de Garray sea objeto de un fenomenal pelotazo
disfrazado de “verde” en el cual, cajas de ahorros,
políticos y constructores locales resulten beneficiados en
un negocio no tan claro como el cielo azul del Soto.

La Junta, conocedora de la imposibilidad de construir en
esos terrenos, aplica un procedimiento legislativo novedoso
para evitar -como le ha ocurrido en la Ciudad del Golf en
Las Navas del Marqués- que personas o grupos
conservacionistas puedan ejercer su derecho constitucional
de acudir a los Tribunales cuando se sienten perjudicados.
Así, modifica en las Cortes de Castilla y León su Ley de
Ordenación del Territorio, de tal suerte que determinados
proyectos \"de especial relevancia\" puedan ser aprobados
por Ley, mediante un procedimiento especial de “lectura
única”, que se salta el trámite de enmiendas de los grupos
parlamentarios. Una ley de diseño, hecha a medida para
evitar que los particulares y las ONGs puedan personarse
como afectados.

¿Podría hablarse de un fraude de ley?. Según el profesor
Omar Bouazza Ariño, Profesor Titular de Derecho
Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid,
(consúltese
http://www.conflictoambiental.org/jornadas/publicaciones/OBouazza.pdf)
se podría hablar de un fraude a la Constitución dado que se
trata de eludir las garantías formales que establece la
Carta Magna utilizando la vestidura de una Ley. Pero es que
además, añade, esta actuación vulnera el Convenio de Aarhus,
el Derecho Comunitario y la legislación básica estatal en
materia de acceso a la justicia en temas ambientales, así
como los principios y derechos fundamentales de nuestra
Constitución.

La Ley 8/2007, de 28 de mayo, del Suelo, establece que “...
la utilización de los terrenos con valores ambientales,
culturales, históricos, arqueológicos, científicos y
paisajísticos que sean objeto de protección por la
legislación aplicable, quedará SIEMPRE sometida a la
preservación de dichos valores, y comprenderá únicamente los
actos de alteración del estado natural de los terrenos que
aquella legislación, expresamente autorice”. O sea, blanco y
en botella. Pero es que, además, los espacios incluidos en
la Red Natura 2000 solo podrán alterarse, cuando así lo
justifiquen cambios provocados en ellos por su evolución
natural, científicamente demostrada. O lo que es lo mismo
someterse a información pública previa a la remisión de la
propuesta de descatalogación a la Comisión Europea y la
aceptación de ésta de tal descatalogación.
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